Jugando con fuego


 
Cartaz lunes, 22 septiembre, 2014 03:00 PM

En febrero 12 del año en curso el presidente Obama, firmó una orden ejecutiva que aumentaría el salario mínimo a $10.10 la hora el próximo año, allá en Estados Unidos. Acá, en nuestro país, a los políticos y partidos políticos con aspiraciones presidenciables, luego luego les dio por copiar lo que pasa con el vecino del norte. Para darle más profundidad al tema van a llevarse a cabo sendas encuestas para ver si la clase trabajadora está de acuerdo en que suban el importe de los salarios mínimos. Por supuesto que van a ser contadísimos los que digan que no. Está muy comprobado que cuando los políticos meten las manos, directamente en la economía, dígase salarios o cotización del peso ante el dólar, nos vamos al desastre. Ya vimos y sufrimos con cinco presidentes, todos ellos priistas, que se animaron a hacer esos cambios en la economía nacional. A muchos de los jóvenes actuales no les tocó vivir y sufrir las consecuencias desastrosas de sus políticas económicas, que padecimos en los sexenios de Echeverría (1970-1976), de López Portillo (1976-1982), de De la Madrid Hurtado (1982-1988), parte del sexenio de Salinas de Gortari (1988-1994) y, como bienvenida el error de diciembre con Zedillo Ponce de León (1994- 2000). En pláticas de café, se ha dicho incluso que es mejor no aumentar el salario mínimo, porque, en cuanto la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos, allá por el mes de diciembre, entrega el boletín, afirmando, por ejemplo; el salario mínimo va a subir un 4.3%, a los cinco segundos de darse a conocer la noticia, los que tienen negocios, empiezan a reetiquetar los productos y los redondean al 5, 6, 7, 8, 9, 10, mínimo. O sea, que antes de que llegue el mes de enero, que es cuando entran en vigor los nuevos salarios mínimos, éste, el aumento, se quedó en un mal chiste. Unas formas de evitar un aumento en los salarios es, por ejemplo, suspender los gasolinazos mensuales, bajar el costo del kilowatt en la CFE, vender el gas más barato, bajarle o, de plano, quitar el cobro en las carreteras, etc. Casi por último. Se pueden aumentar los salarios. Sí, sí se puede. Ahí tenemos a la Cámara de Diputados que se autorizaron el 30% a sus ya de por sí altos sueldos. También bajarle a los impuestos. Saludos y un abrazo.   Ezequiel Hernández  Méndez Correo: [email protected]

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