Ley del vino limitará a productores tramposos

Fotos: Enrique Botello
 
Edición Impresa Lunes, 7 Mayo, 2018 12:00 PM

Vinicultores nacionales no podrán denominar vino mexicano aquel que tenga caldo extranjero, una práctica recurrente entre algunos de los grandes productores, lo que para Jaime Palafox es “el elefante debajo de la mesa”

Lo que hace ocho años productores y el entonces diputado federal, Francisco Vega de Lamadrid, redactaron como borrador en la mesa de una café, en la Ruiz y 10, el 26 de abril de 2018 se convirtió en la Ley de Fomento a la Industria Vitivinícola, aprobada en el Congreso de la Unión, un paso considerado como “histórico” que dará mayor impulso a la ya pujante actividad, de la cual Ensenada y Baja California son punta de lanza en el país.

El documento, aprobado por el pleno de la Cámara de Diputados, consta de 35 artículos, solo falta publicarlo en el Diario Oficial de la Federación para que entre en vigor, lo cual podría suceder en cualquier momento, aunque los productores están presionando al gobernador para que le pida hacerlo al Presidente de la República, Enrique Peña Nieto.

A finales de marzo, Fernando Pérez Castro, presidente de la asociación Provino, declaró a ZETA que, tras haberse aprobado la Ley en el Senado y una vez devuelta a la Cámara de Diputados, hoy como nunca existen entidades gubernamentales que están comenzando a voltear hacia este punto del país y se están dando cuenta de la importancia de proteger al sector.

“Cualquier iniciativa con esta línea será bienvenida, a título personal me parece bueno todo lo enfocado a proteger el vino mexicano”, dijo el presidente del organismo promotor del vino nacional.

Para el reconocido productor Hugo D’Acosta, “es bienvenido lo que sucede, pero siguen siendo un poco tibio los eventos”.

Uno de los más fervientes promotores de la iniciativa y redactor del primer borrador, Jaime Palafox Granados, presidente del Consejo Estatal de Productores de Vid de Baja California, resaltó tres puntos básicos de la Ley: la definición de vino mexicano; interacción directa con dependencias del Gobierno Federal mediante reuniones periódicas con todos los estados productores; además de las sanciones administrativas, lo que implica mayor eficacia y rapidez.

En la elaboración de esta Ley participaron Andrés Tapia, secretario técnico del gobernador de Baja California, Francisco Vega de Lamadrid;  Jaime Palafox, el propio “Kiko” Vega, Ricardo Hussong, Miguel Fuentes Fernando Favela, Alberta Ceja y Julio Félix, entre otros.

 

VINO MEXICANO CON UVA 100% NACIONAL

El Artículo 3, numeral XIII, define al vino como “bebida alcohólica que se obtiene de la fermentación únicamente de los mostos de uva fresca con o sin orujo, o mezcla de mostos concentrados de uva y agua, su contenido de alcohol es de 8% a 16%”. Sigue sin definirse el concepto de vino de mesa, con lo que se buscaría reducir el Impuesto Especial a la Producción y Servicios (IEPS).

En la fracción XV se establece que el vino mexicano “es el Vino producido con el 100% de uvas de origen mexicano y que además su contenido total es fermentado y envasado en territorio nacional”, mientras que en la fracción XIV se lee que el vino de importación es “todo aquel Vino elaborado fuera del territorio mexicano, que ingresa legalmente a nuestro país ya envasado en diversas presentaciones por empresas distribuidoras o en forma líquida a granel y que podrá terminar los procesos de fermentación, clarificación, filtrado, añejamiento y envasado, por empresas legalmente establecidas con domicilio fiscal en nuestro país”.

Como ejemplo, Palafox relató que en Chile se puede hacer vino chileno con apenas 30 por ciento de uva producida en ese país, pero lo que hacen es comprar caldo argentino, lo ingresan como chileno y exportan. En el caso local, los productores que presuman de hacer vino mexicano deberán marcarlo en sus botellas y comprobar que se hizo con uva 100% del país, eso eventualmente derivará en un programa de normatividad y reglamentación.

Explicado de otra manera, una vez publicada la Ley, los productores nacionales no podrán denominar como vino mexicano aquel que tenga caldo extranjero, una práctica recurrente. “Mucho de lo que la Ley va a permitir es mayor regulación y habrá productores que se dedican a importar caldos que no querrán eso. El gran productor, el elefante debajo de la mesa importa caldos, ese ha sido el problema de siempre”, enfatizó Palafox.

 

REUNIONES ENTRE SECRETARIO Y ESTADOS PRODUCTORES

Con esta Ley, los titulares de las secretarías federales relacionadas con el sector están obligados a reunirse tres veces al año con los representantes de cada uno de los estados productores para ver tema muy específicos.

Cada una de las entidades productoras tiene necesidades diferentes, por ejemplo, a Coahuila le duelen cosas que a Baja California no, a Chihuahua, otras que a Zacatecas no, indicó Palafox.

Según el dictamen de la Ley, elaborado por la Comisión de Agricultura y Sistemas de Riego, las principales zonas productoras de uva son Baja California, seguida, principalmente, de Coahuila y Querétaro. De acuerdo al Consejo Mexicano Vitivinícola, BC concentra cerca del 75% de la producción de vino, le siguen Coahuila, Querétaro, Chihuahua, Guanajuato, Aguascalientes, Zacatecas. San Luis Potosí, Puebla, Sonora y Nuevo León.

En conjunto, se destinan 5 mil hectáreas al cultivo de uva para producir vino, de las cuales más del 50% hectáreas corresponden a los valles bajacalifornianos.

En total, once estados producen uva, siendo las principales variedades:

  1. Vinos tintos: Barbera, Cabernet Franc, Cabernet Sauvignon, Claret, Grenache, Merlot, Misión, Nebbiolo, Petite Sirah, Ruby Cabernet, Tempranillo y Zinfandel.
  2. Vinos blancos: Chardonnay, Chenin Blanc, Fumé Blanc, French Colombard, Sauvignon Blanc y Semillion.

Entre las once entidades federativas productoras de vinos mexicanos, destacan:

  1. Baja California: Zona conocida como la Franja del Vino (a nivel local, Ruta del Vino). Su clima favorece las cosechas por los inviernos húmedos, y veranos secos y templados.
  2. Coahuila: Clima extremadamente caluroso durante el largo verano, con cambios bruscos de temperatura durante la corta temporada de invierno.
  3. Querétaro: Zona de tierra fértil con características climáticas óptimas para la vid, ubicada a 2 mil metros sobre el nivel del mar y condiciones extremas que oscilan entre 25 grados durante el día y 0 grados en las noches.
  4. Aguascalientes; Las zonas de cosecha se encuentran en un amplio valle entre dos cadenas montañosas, teniendo un clima templado con lluvias en verano y un suelo con gran cantidad de sales solubles
  5. Zacatecas: Sus condiciones climáticas favorecen la producción de variedades finas de uva, ricas en azúcar y de rápida maduración.

 

REVISIONES Y SANCIONES

Mientras el diputado Wenceslao Martínez, productor de vino en Ensenada, quería que las sanciones se establecieran por la vía judicial y las faltas fueran delitos, el grupo impulsor de la Ley propuso la vía administrativa.

En el dictamen aprobado se estableció que “en coordinación con la Cámara de Senadores consideramos acertada la necesidad de eliminar la parte correspondiente a las infracciones que se establecieron en la Minuta que se devolvió al Senado, en virtud de que resulta contradictorio que un instrumento jurídico el cual promociona y fomenta el apoyo del sector gubernamental y empresarial a una actividad como la vitivinícola establecer sanciones como las que se hablan establecido toda vez que las mismas desalientan cualquier actividad agroindustrial”.

 

INDUSTRIA CRECIENTE EN MÉXICO

México es considerado el productor más antiguo de vino en Latinoamérica. De acuerdo al Consejo Mexicano Vitivinícola,  la industria aporta cerca de siete mil empleos directos e indirectos, emplea un poco más de 500 mil jornales y genera una facturación de poco más de 550 millones de dólares anuales.

El mercado del vino en México va en incremento, con un valor aproximado de 27 mil 500 millones de pesos. La producción nacional representa cerca del 30% del vino que se consume anualmente, por lo que el incremento de la demanda se satisface con la importación que, en 2015, superó los 220 millones de dólares.

Sin embargo, la producción de vinos de calidad en el país es aún de un volumen pequeño, aunado a que la industria vitivinícola nacional enfrenta una fuerte competencia internacional en el mercado interno mexicano, en particular por parte de Chile, Argentina, España, Francia e Italia.

Mediante un comunicado, el Consejo Mexicano Vitivinícola difundió que las ventas crecen a razón anual un promedio de entre 8 y 10%, con un valor de la producción y comercialización de 4 mil 650 millones de pesos. Al cierre de la campaña de 2017 con datos del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP), de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) ante la Organización Internacional de la Viña el Vino (OIV), México se sitúa en el lugar 45 a nivel mundial, con una capacidad de producir 2 millones 144 mil 725 cajas, lo cual representó el 29.3% del consumo de vino en México frente a la importación de vino que cuenta con una participación del 70.6% del mercado interno, con 5 millones 159 mil 550 cajas vendidas anualmente, procedentes principalmente de Chile, Argentina, España, Francia, Italia y Estados Unidos.

Además, hay un nuevo incremento logrado en el consumo per cápita de 960 mililitros en comparación con datos de 2013 y 2014, de un consumo per cápita de 750 mililitros, lo cual representa toda una oportunidad de su desarrollo y expansión en México si se compara el nivel que alcanza de consumo per cápita a nivel mundial, del cual destacan países en Europa como Portugal (51.4 litros), Francia (51.2), Italia (43.6) y España (25.3 litros). En América, con Argentina (28.7 litros), Chile (17.1), Canadá y Estados Unidos (16.5 litros), además de Brasil (1.9 litros).

Según el Consejo, con la aplicación de incentivos y apoyos, en un lapso entre 10 y 15 años habrá posibilidades de duplicar el número de hectáreas cultivadas de vid, con estimaciones de poder incrementar anualmente 433 hectáreas de viñedos en promedio para producir vinos mexicanos; actualmente están cultivadas  6 mil 474 hectáreas, con las cuales en solo cuatro entidades federativas concentran el 72% de la producción nacional, ocupando el primer lugar Baja California ( 57%), seguida de Coahuila (8.5%), Querétaro (4%) y Guanajuato (2.3%).

De igual forma, el Consejo Mexicano Vitivinícola determinó que se permitirá construir una plataforma de políticas públicas en los tres niveles de gobierno para fomentar las capacidades de producción y crecimiento de infraestructura, a un ritmo acelerado de crecimiento anual del 7%, a fin de poner a disposición, a partir del año 2022, una cantidad adicional de 300 mil litros de vino mexicano para el mercado interno, para así aumentar la participación de un 29.3 a un  45% aproximado de participación en el mercado interno, y la participación de hasta un 10 a 15% de la producción nacional para satisfacer la demanda por el vino mexicano de los mercados internacionales hacia los EU, Europa y Asia.

Actualmente hay 200 bodegas vinícolas y empresas que elaboran y comercializan el vino mexicano. En los últimos nueve años, los vinos mexicanos ha ganado más de mil 200 medallas en concursos internacionales.

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