La primera misa celebrada en la zona baja del Río Colorado (Segunda parte)

Imagen: Cortesía
 
Opinionez Lunes, 13 Febrero, 2017 12:00 PM

La primera nación después de pasar al Río Nombre de Jesús es la de los halchedomas (de las tribus Yuma). Hay ocho pueblos. Luego sigue la nación de los cohuana (los meros yumas o cuchán). Hay nueve pueblos. Un gran número de éstos acompañaron a los españoles. Debe haber habido más de seiscientos, hombres y mujeres. De noche acamparon con los españoles. Sigue la nación de los haglli /halliquamayas o quigyumas). Después siguen los halliguamallas, (halliquamayas o quigyumas). Luego siguen los cucapah, hay nueve pueblos, es la última nación que la expedición encontró. Sus tierras se extienden hasta el último lugar donde se puede encontrar agua potable, en un sitio cinco leguas del mar, el agua salada del golfo sube por el río hasta ese punto. Desde el Río Nombre de Jesús hasta el mar, encontraron más de veinte mil personas y ésas en un solo lado del río. (2)

Llegaron el día de San Ildefonso a la última parada, la más cercana al mar. Entonces, en el día de la Conversión de San Pablo, ya habiendo celebrado una misa cantada, el adelantado don Juan de Oñate, con religiosos y nueve soldados, salieron y llegaron a un puerto maravilloso, el puerto y bahía están formados por el Río de la Buena Esperanza cuando entra al mar. Le llamaron El Puerto de la Conversión de San Pablo. Este puerto es tan grande que más de mil barcos pueden bajar ancla sin impedimento. El río entra al mar por una boca cuatro leguas de ancha. Una Isla pequeña y baja se forma en medio de la boca. La isla no es de arena, como es toda la costa, sino de lodo, debe medir dos leguas de larga desde el nordeste al sudoeste. (3)

El adelantado don Juan de Oñate, tomó posesión de este puerto en el nombre de Su Majestad y le dio posesión en el nombre de su Majestad al padre comisario el fray Francisco de Escobar, con el fin de que nuestra religión pudiera colonizar y poblar esta tierra y otras contiguas y alrededor y para que nosotros nos pudiéramos ocupar en la conversión de los nativos del lugar y sitios más a justos para nuestra forma de vivir.

Tomamos esta posesión el 25 de enero, día de la Conversión del Apóstol San Pablo, patrón de estas provincias y Custodia del Nuevo México, en el año de Nuestro Señor de 1605, para la gloria y honra de Dios, Nuestro Señor.

Esto, llevado a cabo, don Juan y los que habían acompañado, regresaron al acampamento para que los demás de los soldados pudieran ir y certificar que habían visto el mar. En esto tomaron cuatro días. Algunos soldados declararon que habían visto atún y que ellos los conocían porque eran de España. Ya que habían visto esto*, volvieron por la misma ruta que habían tomado antes, fueron bien recibidos por los indios, con la misma hospitalidad de la primera vez.

(2) Spanish Exploration in the Southwest, 1542-1706, Bolton, Herbert Eugene. Pp.276-277

(3) Idem, p.277

* Idem. Está refiriendo al regreso de la expedición al Nuevo México (Nota de George Chavez). El padre Gerónimo de Salmerón.

En el año 1604, el día siete del mes de octubre, don Juan de Oñate salió de la villa de San Gabriel a descubrir el Mar del Sur. Llevó consigo al padre fray Francisco de Escobar, que en ese tiempo era el comisario de estas provincias y a un fraile laico que se llamaba fray Juan de San Buenaventura, hombres apostólicos; el padre comisario era un hombre muy erudito y tenía un don para las lenguas, las aprendía con gran facilidad. Don Juan de Oñate llevó con él treinta soldados, casi todos bisoños. (4)

Relaciones de todas las cosas que en el Nuevo México se han escrito y sabido, así por mar como por tierra, desde el año de 1538 hasta el de 1626 por el padre Gerónimo de Zárate Salmerón (Documentos para la Historia de México, tercera serie, México, 1856/ Vol. II, párrafos 44.57)

“…En el día de la Conversión del Glorioso Apóstol San Pablo llegamos, con una gran alegría, al mar o el Golfo de California, donde vimos, según las declaraciones de los marineros que me acompañaban, la bahía o puerto más fino que jamás habían visto. Nombramos al puerto con el nombre de La Conversión, ya que fue descubierto ese día. Está formado por el Río de la Buena Esperanza, donde ese río entra al mar, con una boca de tres o cuatro leguas de ancha, conforme a las declaraciones de los marineros que la vieron conmigo. La boca del río está dividida en dos partes por una pequeña isla que se encuentra en medio del río, es de una legua y media o dos de larga. Se extiende desde el sudeste al nordoeste y, proviene una defensa buena para la bahía, dejando cada boca del río una legua y media o dos de ancha. La isla parece ser de lodo, que también es el caso de toda la playa o la costa de la bahía.” (5)

“Dejando alrededor de cincuenta personas para defender a San Gabriel, el gobernador, don Juan de Oñate salió el día 7 de octubre de 1604. Le acompañaba el capitán Gerónimo Márquez, el sacerdote fray Francisco de Escobar, el fraile lego Juan de San Buenaventura, y treinta soldados bisoños…

“…Siguiendo el río de la Buena Esperanza pasaron por la muy poblada tierra de los parlantes yumas… siguiendo hacia el sur, el gobernador, con su acompañamiento, llegó tarde en el mes de enero de 1605, al desemboque del río y allí contemplaron la vista emocionante del mar abierto.

Continuará…

 

Germán Orozco Mora reside en Mexicali. Correo: saeta87@gmail.com

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