Los tijuanenses que reclutaban adolescentes para cruzar drogas


 
Edición Impresa lunes, 9 septiembre, 2019 01:00 PM

Dos casos judiciales en Estados Unidos muestran cómo las células de venta de droga reclutan a adolescentes en Tijuana, quienes cruzan diariamente a la escuela en San Diego, para el trasiego de metanfetaminas, cocaína, heroína y fentanilo. A ambos detenidos, quienes como adolescentes conseguían a otros menores para el tráfico de drogas, las autoridades estadounidenses los rastrearon durante meses hasta tener expedientes sólidos en su contra; pero en México ninguno es investigado

En tres meses, Phillip Junior Webb coordinó el cruce de siete kilogramos de metanfetaminas de México a Estados Unidos. A sus 18 años, lo hizo sin la necesidad de vehículos, lanchas ni mecanismos complejos; las drogas simplemente eran atadas a los cuerpos de adolescentes, a quienes reclutaba en Tijuana.

Los paquetes les eran atados al cuerpo

Actualmente, el joven cumple una sentencia de 46 meses de prisión, y según información ventilada en el proceso penal, el nacido en Tijuana era encargado de una célula de tráfico de drogas que convencía a adolescentes residentes de introducir droga a Estados Unidos cuando cruzaban la frontera para asistir a la escuela en San Diego.

Documentos exhibidos en Corte muestran que algunos estudiantes, casi todos menores de edad, recibían entre 300 y 500 dólares como pago por cruzar la frontera con drogas atadas al cuerpo.

Adolescentes que cruzan -diariamente- a pie de Tijuana a San Diego para acudir a la escuela, forman parte de una dinámica cotidiana en la frontera, por lo que rara vez son sometidos a inspecciones físicas por parte de los agentes de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés). Sin embargo, en julio de 2017, según información de la Fiscalía del Distrito Sur de California, los oficiales comenzaron a detectar algunos casos de tráfico de drogas que compartían ciertas características.

En septiembre de ese año, en eventos distintos, agentes de CBP detectaron en el cruce peatonal de San Ysidro a dos menores de edad con paquetes de metanfetaminas atados -con cinta adhesiva- en sus muslos. Los adolescentes, por separado, señalaron a Webb, un compañero de la preparatoria a la que asistían en Chula Vista -una comunidad perteneciente al condado de San Diego y cerca de Tijuana- como el encargado de reclutarlos para cruzar drogas por 500 dólares. Uno de ellos confesó que ya había logrado introducir drogas anteriormente sin ser detectado.

Los detectives a cargo del caso buscaron en los registros de CBP y encontraron que Webb había cruzado la frontera, también a pie, minutos después de que los jóvenes detenidos lo hicieron.

Sin saber que ya era investigado por las autoridades, Webb continuó coordinando más cruces. Agentes de CBP, en eventos separados, detuvieron a dos estudiantes más (uno de ellos con paquetes de metanfetaminas y a otro con fentanilo). En ambos casos, el nombre de Webb salió a relucir como quien los reclutó con promesas de pagos por 300 y 400 dólares.

En la acusación presentada por la fiscalía al inicio del caso, se señala que uno de estos adolescentes narró a las autoridades que intentó dejar de trabajar para la organización delictiva, pero a través de un perfil de Facebook recibió amenazas de que tenía que seguir cruzando droga porque sabían dónde vivía.

Durante meses, estudiantes ingresaron kilos de deroga a EU.

El 4 de mayo de 2018, el joven de entonces 18 años fue detenido en el cruce fronterizo de San Ysidro. Webb conducía un Nissan Maxima, en cuya cajuela eran trasladados una migrante de nacionalidad china y un migrante mexicano; a los cargos de tráfico de personas se sumó el caso en su contra por distribución de drogas. En julio de ese año, Webb se declaró culpable y, en agosto de 2019, el juez Michael M. Anello lo sentenció a 46 meses de prisión.

La agente especial de la Agencia Antidrogas (DEA, por su siglas en inglés), Karen Flowers, explica que a los adolescentes “les es prometido dinero a cambio de permitir que miembros de cárteles les aten droga en el cuerpo en los callejones de Tijuana, frecuentemente rodeados de hombres armados”. La funcionaria dijo que Webb “coaccionó a menores con el señuelo de dinero fácil y una noción atractiva de una vida de crimen”.

 

“EL MILO”: EL ECO DE LOS NARCOJUNIORS

Exestudiante del Instituto México -un costoso colegio católico privado-, de adolescente jugador destacado de básquetbol y fútbol americano y recientemente inscrito en la institución privada CETYS Universidad, Osvaldo Mendívil Tamayo parecía tener un futuro prometedor en Tijuana.

Sin embargo, el joven tijuanense pasó su cumpleaños número 21 en el Centro Correccional Metropolitano de San Diego. El 20 de julio fue arrestado en San Diego bajo cargos de conspiración por importar y distribuir cocaína, fentanilo, heroína y metanfetaminas, así como conspiración para lavado de dinero.

Al igual que con Phillip Junior Webb, agentes de la DEA siguieron durante meses las actividades del joven mientras este coordinaba el trasiego de droga a Estados Unidos a través de adolescentes, quienes cruzaban la frontera con paquetes de enervantes atados a sus cuerpos.

En 2017, CBP detuvo a 84 menores con droga

La fiscalía detalló al juez que Mendívil comenzó a ser investigado en mayo de 2018 -el mismo mes que Phillip Junior Webb fue detenido en la frontera-, cuando la agencia comenzó a realizar decomisos de droga, que era traficada a San Diego bajo la coordinación de Mendívil.

Los agentes dieron así con un organigrama de colaboradores y subordinados del joven. Gran parte de la investigación derivó de la intervención de telecomunicaciones de la banda a la que pertenecía el joven apodado “El Milo”. La fiscalía atribuye a la célula el trasiego de 94 kilogramos de cocaína, 77 kilogramos de metanfetaminas, 9 kilogramos de heroína y 4 kilogramos de fentanilo, todos decomisados en el condado de San Diego.

En su audiencia inicial, el joven tijuanense se declaró inocente de los cargos; y aunque su defensa pidió que fuera liberado bajo fianza, el juez rechazó la petición y concedió al fiscal la prisión preventiva como medida cautelar por el riesgo de que el acusado pudiera fugarse para evadir el proceso en su contra.

 

LAS ALTAS GANANCIAS PARA EL NARCO

En abril de 2018, autoridades estadounidenses alertaron de un incremento en la detención de adolescentes traficantes de droga en la frontera. Mientras en 2016 ocurría la detención de 29 menores de edad por tráfico de drogas a través de la frontera entre Baja California y California, para el siguiente año CBP documentó 84 arrestos de menores de edad -por el mismo delito- en los cruces fronterizos de Tijuana, Mexicali y Tecate.

En el primer semestre de 2018, los casos superaron las 40 detenciones. En gran medida, explicaron detectives, se debió a las técnicas de reclutamiento de Phillip Junior Webb y Osvaldo Mendívil Tamayo, quienes, al ser jóvenes, podían acercarse a otros adolescentes para ofrecer dinero fácil sin la imagen de narcotraficantes peligrosos, sino de simples estudiantes.

Autoridades destacaron también que la estrategia resultó particularmente lucrativa para el narco. A algunos adolescentes se les entregó hasta 150 mil dólares en drogas -en el caso del fentanilo- para que las cruzaran por la frontera, a cambio de solo 500 dólares (monto que resultaba alto para los menores de edad).

Después de la detención de Phillip Junior Webb, autoridades federales y locales comenzaron un programa informativo en las preparatorias de San Diego, cerca de la frontera con Tijuana, para advertir de los riesgos de involucrarse con el narco. Durante 2018, el equipo conformado por agentes de la DEA, CBP, la fiscalía y el Departamento de Policía de San Diego dio pláticas informativas a más de nueve mil estudiantes.

El programa busca disuadir a los menores de aceptar dinero a cambio del tráfico de drogas y, con ello, mermar las ganancias del narco; pero también proteger a los adolescentes de involucrarse con cárteles (y hasta convertirse en víctimas).

 

EN TIJUANA NI SE LES INVESTIGA

A pesar de que en los casos de Phillip Junior Webb y de Osvaldo Mendívil Tamayo, autoridades estadounidenses documentaron cómo los jóvenes recibían las drogas en Tijuana para introducirlas a Estados Unidos, ZETA encontró que ninguno de los jóvenes tenía expedientes de investigación abiertos.

De Phillip Webb Junior solo hay una denuncia penal en su contra por robo. Según información de la procuraduría, cuando el joven tenía 15 años ingresó a robar la escuela primaria Quinto Ayuntamiento -en la colonia Obrera-, pero no se le tenía ubicado como traficante de drogas ni de personas. Mendívil Tamayo no cuenta con antecedentes penales.

A pesar de que el tráfico de droga de México a Estados Unidos es un delito federal, cuando los acusados

son menores de edad enfrentan sus casos en la División de Menores de la Fiscalía del Condado de San Diego.

Si se trata de la primera vez que son detenidos, se les permite ingresar a un programa de readaptación social con el beneficio de libertad condicional; en estos casos, algunos de los adolescentes detenidos colaboraron con las autoridades, lo que les permitió estos beneficios.  Sin embargo, si los adolescentes ya cuentan con antecedentes penales, la pena máxima es de tres años recluidos en el Centro de Detención Juvenil.

Por la muerte de tres migrantes chinos, acusan a residente de Tijuana

 

De ascendencia dominicana, Neil Edwin Valera creció en Nueva York, pero desde hace unos años se mudó a Tijuana, donde formó una familia y trabajaba como conductor de camiones de carga en El Paso, Texas.

Este lunes fue presentado en la Corte Federal en San Diego, California, acusado de la muerte de tres migrantes chinos, a quienes trasladó en la cajuela de su automóvil a través de la frontera.

El 11 de agosto, un vecino del residencial Bay Terraces en San Diego, ubicado a unos 16 kilómetros de la frontera con Tijuana, hizo una llamada al 911 para reportar un vehículo BMW abandonado en la calle.

Dijo al despachador que del automóvil salía un olor fétido y se observaban manchas de sangre en la cajuela.

Los agentes de la policía de San Diego que acudieron al reporte, confirmaron el hallazgo de dos mujeres sin vida en la cajuela. Cuando detectives de Homicidios llegaron a la escena para inspeccionar el vehículo, encontraron el cuerpo de un adolescente de 15 años debajo de dos mujeres; una de ellas era su madre.

Los tres resultaron ser migrantes chinos, quienes buscaban ingresar a Estados Unidos sin documentos.

La primera pista que los investigadores tomaron fue el registro del vehículo, a nombre de Neil Edwin Valera. De ahí, hallaron en los registros de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) que el hombre de 50 años había cruzado por la frontera de San Ysidro el 9 de agosto, conduciendo el mismo vehículo.

No solo eso, sino que el residente de Tijuana había usado los carriles Sentri ese día; desde entonces, solo había ingresado a Estados Unidos a pie.

El sábado 31 de agosto, Valera fue arrestado por autoridades estadounidenses en una estación de autobuses en el centro de San Diego.

Ya que el tráfico de personas indocumentadas resultó en su muerte, el acusado podría enfrentar cadena perpetua.

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