Extraordinario ojo de Luis Rosales

Fotos: Trinidad Ramírez/Tiene la inquietud de dirigir su primer largometraje
 
Espectáculoz lunes, 12 agosto, 2019 12:15 PM

Ensamblando personajes de la imaginería de los realizadores de cine y televisión, el también actor tijuanense ha encontrado la humanidad y talento idóneo para producciones como “ROMA”, “Las Elegidas”, “Chicuarotes”, “La Casa de las Flores” y “Luis Miguel: La Serie”, desarrollándose como director de reparto como una consecuencia de actos

“Entonar una película es lo más complejo en el cine, y cuando contratan a un director de casting saben que propondrá opciones que realmente funcionen, no solo física, sino actoralmente. Tiene que haber mucha delicadeza y cuidado, sobre todo cuando hago un trabajo con los ‘no actores’. Soy muy de la idea de trabajar en función del guion, quiero que cuando vaya al cine o le ponga play a la computadora se me cuente una historia y no tener ningún distractor, como un actor muy popular, que no está mal, pero a mí me gusta que me cuenten la historia, que todo sea muy fresco y novedoso”, subrayó a ZETA el actor y director de reparto Luis Rosales, quien destaca por desarrollar personajes como Cleo y Luisito Rey, descubrir ruralmente el talento nato de Yalitza Aparicio y guiar a actores como el español Óscar Jaenada.

Con una carrera como actor, Rosales, de 38 años de edad, es reconocido por su trabajo en filmes como “Guten Tag Ramón”, “Fragmented”, “The Chosen” y “From Prada to Nada”, entre obras de teatro y actividades en la danza, pero también por su perfil como coaching, desarrollando talleres independientes en varias ciudades, lo que le ha permitido extender un extraordinario ojo para empatar el talento con los personajes apropiados y sobresalir como director de reparto.

Sin embargo, cree determinantemente que el éxito ha sido una consecuencia de actos, entre estos, llevar en su sangre la música, la danza, las artes y haber nacido en Tijuana.

Foto: Jorge Dueñes/Continúa trabajando en la segunda y tercera temporada de la serie
“La Casa de las Flores”

“Tijuana está llena de personajes, aparte yo crecí en una familia donde había muchos artistas, mi abuelo fue el pianista José Luis Rosales Reynaga, un pionero en la música de Baja California, mi papá también fue músico y del lado de mi mamá traigo la danza y el ballet clásico, además crecí en una casa bastante peculiar donde siempre se escuchaban grandes músicos, se tocaban instrumentos, se cantaba y bailaba. Crecí rodeado del arte, pero a los 15 años empecé a tomar talleres de cine en San Diego, de cómo hacer cortometrajes, luego me incliné a la actuación en el CAEN con Ángel Norzagaray, Daniel Serrano, Elva Cortés y en la danza con Ricardo Peralta. Todo eso en los tiempos en que la UABC no ofrecía la Licenciatura en Teatro, por eso decidí venirme a la Ciudad de México, tuve acercamiento al cine como actor con la gente del CCC y CUEC, pero no dejé de hacer teatro, hasta que mi amigo David Pablos me invitó a hacer el casting de su película ‘Las Elegidas’, me vuelan a Tijuana para ensamblar el elenco y esa fue mi primer experiencia como director de reparto; pensé que era mi debut y despedida, pero antes del estreno ya me estaban hablando para la película ‘Los Días Más Oscuros de Nosotras’ y otras ofertas de casting, entre ellas me llamó Gael García Bernal para ‘Chicuarotes’, a las semanas Alfonso Cuarón me ofreció el casting de ‘ROMA’, luego ‘La Casa de las Flores’ y después MGM me dio ‘Luis Miguel: La Serie’, sumándose como un combinado de producciones de filmes y series latinoamericanas para cine y televisión”, narró el traductor de mentes creativas.

¿Lo consideras un accidente afortunado?

“Sí, yo pienso que fue una consecuencia de eventos, de cosas que yo venía haciendo. Nunca dejé de actuar hasta hace muy poco, pero nunca dejo de entrenar actoralmente e investigar el perfil de los actores, descubrir cómo eran perfectos para ciertos personajes. Me llamaba la atención ver cómo ensamblaban personajes, investigué mucho de eso, sin saber que me iba a dedicar a eso. Recuerdo mucho los personajes de la serie ‘Breaking Bad’, eran fascinantes”.

¿Ir de actor a director de reparto fue un paso natural?

“No lo es necesariamente, pero hubo muchos años y meses que me dediqué a desarrollar talleres de actuación, de entrenamiento actoral, iba a Tijuana, Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey a impartirlos, después lo hice junto a mi amiga Cecilia Suárez, como que todo eso nutrió, digamos, lo que ahora hago como director de casting. Hay algo muy importante, a mí me marcó mucho vivir en Tijuana, crecer en Tijuana, caminar por sus calles, de día, de noche, de madrugada y encontrarme, vincularme con tantos personajes, rostros tan interesantes y personalidades que hay y que no encuentras en ninguna otra parte del mundo, mucho menos que se asemeje a la energía de la frontera”.

Según Rosales, el papel de un director de casting no es muy visible físicamente en la producción, solo en la preproducción, pero destaca por el estrecho vínculo con los directores de las películas, programas de televisión o series.

“Como director de reparto tienes una vinculación cercana y creativa, no solo proponer por proponer, hay que hacer un trabajo de análisis muy profundo, leer los textos, entender a los personajes, imaginar, analizar cada uno de los personajes y realmente entender qué es lo que más acomoda, no solamente en rostro y físico, sino en energía y tono, porque lo más complicado en una filmación o de una narrativa, es el tono; aunque no es lo mismo lo que necesita ‘La Casa de las Flores’ que ‘Las Elegidas’ o ‘ROMA’, porque estas requieren otro tipo de dificultad actoral”.

¿Todos los directores de reparto fueron actores?

“Muchos lo han sido, no sé qué tanto, en Estados Unidos es menos probable. Hay directores de casting que iniciaron en la producción, estudiaron comunicación. Existen muchas maneras de llegar a la dirección de casting, pero en mi experiencia, ser actor suma bastante, pero no quiere decir que seas bueno o malo actor te hará bueno o mal director de casting, eso va más allá, tiene que ver con sensibilidad, inteligencia emocional y con un ojo para entender, intuición y eso nadie lo puedo planear. Es algo que se va desarrollando”.

¿Existe la imposición de actores?

“Hay muchas producciones que pueden arrancar de esa manera, eso tiene que ver en cómo se está produciendo o gestionando el proyecto, a veces el paquete llega medio pre- hecho, a veces te dicen ‘ya está así’ y es inamovible, y trabajas alrededor de eso, o tenemos opciones de actores para interpretar. No me gusta la palabra imposición, sino más bien pienso en que es lo que hay, eso viene en el paquete de construir ese mundo, esa historia, ese tono para una producción muy particular. La labor del director de casting es también entender y adaptarse”.

¿Qué formato o guía empleas para elaborar el reparto?

“No tengo fórmulas para hacer mi trabajo. Todo el tiempo va cambiando, no hay una producción que te haga una cosa igual que la otra, tengo colaboradores pero van cambiando siempre, porque la necesidad de la producción te exige una cosa u otra, necesidades distintas y cada director también, no se diga la historia. Para mí, mi trabajo de casting inicia desde que tengo el guión en la mano, y entiendo qué tipo de proyecto y director voy a trabajar, qué es lo que mejor funciona, y eso desde el armado de mi equipo de proyecto”.

Tomando “ROMA” como ejemplo, ¿qué aprendizaje te dejó descubrir a Yalitza Aparicio y ver hoy desarrollada la magnitud de tu trabajo?

“No sé si sea el más grande de todos mis trabajos, pero todas las películas y proyectos en los que he decidido involucrarme en realidad forman una parte de mi historia, parte importante, no importa el director, la cantidad de dinero de la producción, en todos -te lo digo honestamente-, en todos los proyectos en los que decido involucrarme, lo hago con el corazón y en verdad me entrego completamente a ello, a ayudar, colaborar desde mi terreno, desde mi visión, desde mi sensibilidad, a contar esa historia, ayudarles a que se cuente la historia. Evidentemente ‘ROMA’ tiene un espacio muy especial en mi corazón por muchas razones, y creo que todo tiene que ver con el proceso, el cual fue muy enriquecedor, me costó mucho tiempo, un trabajo muy difícil, de investigación, de audiciones, pero a la par y lo recuerdo mucho porque aprendí mucho de mí, de la actuación, de la dirección de actores, por la colaboración tan cercana y tan íntima con Alfonso; y por otro lado me nutrí mucho de México, aun con veinte años en la Ciudad de México me sigo sintiendo como turista, siempre me he sentido que no pertenezco a este lugar, entonces, meterme a las calles de la Capital, entrevistar personas, conocer rostros, historias de vida, casas, olores, anécdotas, sentí que estaba entendiendo y conociendo de una manera muy profunda las venas de la ciudad, el corazón de la Ciudad de México, y no me había pasado después de tantos años.

“A la vez replicarlo en otros estados de la República, lo mismo, después de un año y medio de trabajo que estuve visitando Oaxaca, Chiapas y Veracruz, metido en el proyecto de ‘ROMA’, fue un descubrimiento y aprendizaje de las diferentes culturas, lenguas, grupos, etnias, indígenas, eso fue muy enriquecedor, solo por ese hecho, ‘ROMA’ fue un proyecto súper especial, evidentemente se suma a todo lo que fue, lo que ha logrado, cuando se estrenó y lo maravilloso que ha sido viajar con ellos y que me hayan involucrado como director de casting a la promoción, viajando como parte del equipo creativo y que Netflix me haya sumado. Te juro, de verdad, lo más importante es eso, el proceso de lograrlo”.

¿Qué extrañas de tu parte actoral?

“La parte de la locura creativa, aunque desarrollé otra locura eligiendo el reparto. Me han invitado a actuar en las mimas películas, pero termino siempre rechazando, amo lo que hago y lo disfruto mucho”, respondió Luis Rosales, quien recordó “ET” como la primera película que lo impactó, sobre todo por ser la primer experiencia de ir a una sala cinematográfica en Tijuana, además de las cintas “Como Agua para Chocolate” y “Cinema Paradiso”, sin olvidar las tardes con su abuela y bisabuela en la colonia La Mesa, compartiendo las tardes viendo películas de Pedro Infante y María Félix en blanco y negro.

Actualmente Rosales tiene la inquietud de dirigir su primer largometraje, sin embargo, continúa trabajando en la segunda y tercera temporada de “La Casa de las Flores”, una próxima serie de adolescentes para Netflix y dos proyectos más para Amazon.

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