El reinicio de Marco de la O

Fotos: Jorge Dueñes/Entre sus planes laborales está participar en una comedia
 
Espectáculoz lunes, 13 mayo, 2019 12:00 PM

De vuelta en Tijuana para ofrecer la conferencia “Si Pasa por tu Mente, Pasa por tu Vida”, el actor  habló de cómo el escenario le ayuda a desprenderse de haber protagonizado “El Chapo”. Con probabilidades de volver al teatro en julio y en espera de resultados de casting para otras series, recién terminó de filmar “Rambo V: Last Blood”, junto a Sylvester Stallone

Cuando Marco de la O se quedó con el papel de Joaquín Archivaldo Guzmán Loera en la serie de Netflix y Univisión, “El Chapo”, su hija tenía seis meses de edad, así que la trasladó junto con su esposa a Colombia para tenerlas cerca del rodaje. Pero al dedicarle un año al proyecto, salir temprano de casa y llegar tarde, se perdió de sus primeros pasos y palabras. Como padre, eran momentos muy importantes para él, y no haber estado le pesa. Sin embargo, ahora ve en esos actos el sacrificio que lo llevó a tener los reflectores en su trabajo y hoy le permiten darse una pausa necesaria.

“Mi familia es mi mejor batería, lo mejor de mi vida siempre van a ser ellos y en este caso, mi motor es mi hija. Descansé un año de ‘El Chapo’ para estar con ella y mi esposa, porque obviamente (actuar) afecta tu vida personal y la relación con tu esposa; en un año no tienes tiempo para atenderla o al revés, y la relación se va deteriorando, pero todos son sacrificios por los que uno tiene que pasar y al final quedan como enseñanzas. Yo no tenía a mi hija conmigo, pero pensaba en ella todo el tiempo y eso me ayudó a transmitir mis emociones en la escena de la temporada dos, cuando se muere mi hijo. No es que me esté volviendo loco o crea que mi hija va a morir, simplemente que como la extrañaba mucho, llevé esa vivencia a cámara, entonces lloré de verdad”, declaró a ZETA el actor de 40 años que, por tres temporadas, protagonizó la serie y después replanteó sus prioridades.

“Cuando terminé ‘El Chapo’ me enfoqué mucho en mi familia, en mi hija y esposa, y pasé un año así para volverme a nutrir y cargar batería para grabar otra vez. Hice castings para otras series, y si me sale una para el otro año la haré, pero al menos ya las aproveché al máximo en este, porque cuando estaba en la serie a veces llegaba a casa con la energía del set, de haber grabado escenas pesadas y violentas, que me quedaba de malas y casi no tenía ningún gesto con ellas. Mi esposa me regresaba a la realidad con un ‘a ver, papacito, aquí no es ‘El Chapo’, cámbiale el pañal a la niña que ya se hizo popó’ (ríe). Ahí entendía que esa era mi realidad y mi hija era la que me ubicaba. Cuando tienes una familia que te hace notar eso, estás del otro lado. Hoy mi hija me invita a ser mejor todos los días y mi esposa me ayuda tanto con mis textos, como con los personajes, por eso siento que en casa tengo una bendición extra”.

Definitivamente era necesario pausarte…

“Sí me hacía falta, claro que me hacía falta, y creo que a la gente también porque quiere saber quién es el que está detrás de todo esto. Yo he hecho de todo y el escenario para mí es un ‘reseteo’, no nada más en conferencia o actuando en un escenario, el teatro, en este caso, para mí es un ‘reseteo’. Puedo volver a empezar, volver a definirme, volver al marco neutral para poder crear otros personajes. Y es verdad, porque cuando uno tiene más de un año metido en un personaje se te quedan cosas; modismos, ademanes o tonos en la voz y cositas que de repente las vuelves a usar en otro personaje. Es cuando dices ‘híjole, este personaje se parece al otro, Marco no cambió, Marco es el mismo’, entonces a mí el teatro me ha servido para modificarme, para resetearme y volver a los inicios. Estar arriba de un escenario te pone otra vez vulnerable y en el mood de tener los sentimientos a flor de piel con el público, sin cortes, donde te ven sudar, reír y te sienten. Creo que esa experiencia no te la da ningún otro tipo de actuación, ni siquiera el cine”.

¿Cómo ha sido el proceso de reencontrarte con la conferencia?

“Como dicen, recordar es vivir, por eso sigo escribiéndola. No paro de ponerle cosas nuevas porque cuando cuentas tu vida, a veces hay cosas que se te olvidan o se te pasan, porque las tenías olvidadas o rezagadas y de repente empiezas a hacer un ejercicio de memoria que por supuesto es un reconocimiento de ti mismo y te enfrenta a cosas que quizá no quieras contar, pero son parte de ti. Yo no podría arrepentirme de lo que me ha pasado, bueno o malo, porque de eso he aprendido y por eso estoy aquí. Justamente es lo que intento explicarle a la gente, que a veces comentemos errores y nos sentimos mal, cuando justamente los errores son los que nos llevan al éxito y a ser mejores personas”.

¿Qué pasa por tu mente ahora, que quieres que pase en tu vida?

“Laboral y profesionalmente soy un actor que se ha hecho en el teatro y quiero darle vuelta a la tortilla, quiero hacer una comedia, la voy a hacer cueste lo que cueste, eso es lo que veo, veo un personaje completamente diferente. En este momento no quiero hacer un personaje que tenga que ver con narcotráfico por obvias razones, y porque en este país encasillan al actor, si lo ven como comediante ya es comediante, no un actor. Aquí somos muy cerrados y se piensa que un actor de drama no puede hacer reír, cuando ves que los gringos pueden ganar el Óscar con una comedia y después volver al drama, o al revés, hacen la tragedia más increíble aunque hayan salido en ‘Avengers’, porque ellos saben que eso es parte de la actuación.

“Actuar no solamente significa hacer reír o hacer llorar, significa actuar en todo, significa personificar cualquier personaje, y eso no nos lo creemos mucho los latinos, quiero romper ese estereotipo. Sí, fui ‘El Chapo’, pero ahora puedo hacer otro personaje, para eso somos actores y tenemos una formación que nos lo permite. Eso es lo que quiero, abordar otros temas para que la gente me conozca como actor”.

¿En esos planes figura el cine?

“Justamente en enero terminé la película ‘Rambo V: Last Blood’, con Sylvester Stallone, ya filmamos, hago un personaje medio malo, pero no es el malo como el que estaba haciendo en ‘El Chapo’ o un narcotraficante; acá es un tipo normal que no quiere a su hija y por eso digamos que es el malo, pero no es malo, simplemente es alguien que decidió no tener a su hija. El personaje de ‘Rambo’ cría a esta niña que es mi hija y ahí se desata todo el meollo de ‘Rambo V’. Es un personaje pequeño, pero ya en Hollywood, así que es un gran paso para mí, más al actuar junto a Sylvester Stallone, pero me quedan más planes. Quiero perfeccionar mi inglés porque eso es básico, lo hablo pero me falta, a la fecha creo que todavía no hablo bien español, entonces sigo en eso porque uno siempre aprende palabras nuevas y en inglés pasa lo mismo, tengo que mejorarlo”.

¿Compartiste escenas directas con Sylvester?

“Sí tengo escenas con él, el tipo es súper amable y muy profesional. Luego uno piensa que una figura así se cree mucho, pero en este caso Sylvester es un señor profesional. Llegamos, nos presentamos y nos fuimos muy rápido, ahora sí que las escenas quedaron en menos de un día cuando estaban planeadas para dos o tres. Llegamos tan rápido y con buen feeling tanto él como la actriz que hace de mi hija, que nos fuimos rapidísimo y acabamos en un día. Los otros días estuve en Televisa España vacacionando”.

¿Cuál fue el reto de participar en una producción de ese nivel?

“El idioma, porque como actor mi idioma natal es el español y actuar en otro idioma se vuelve complicado. Obviamente tienes que pensar en el texto, pero también en la acentuación, la actuación y la cámara, más el personaje y reacción de tu compañero. Hacer todo eso en español es fácil porque te salen las palabras y si te equivocas improvisas, te sueltas, regresas o haces todo lo que quieras para volver, pero en inglés no pasa porque la fluidez te falla por los nervios. Además, estar frente a una figura como Sylvester te puede modificar y poner un poquito más nervioso. Todo eso pasó y estuvo bien porque me sacó de mi zona de confort, de estar todo el tiempo hablando español. Hay gente que sigue así y me parece genial, pero yo quería algo más y eso implicaba salirme de ahí, moverme y cambiar para mejorar, y quiero seguir haciéndolo. Lo hago porque es estar desnudo otra vez, porque si estás con un caparazón o armadura ya no te pasa nada, y los actores lo que necesitamos es que nos pasen cosas para transmitirles lo que estamos sintiendo.

En septiembre se estrena “Rambo V: Last Blood”

“Un actor que se vuelve aburrido no transmite nada, es un palo con coraza, y un actor modificado, que es vulnerable y está desnudo, despierta emoción en la gente. Lo ven y se quiere enojar, reír o llorar con él, porque lo entienden como humano, y es como ellos. Eso es lo que quiero, justamente para eso hago cine o series, para que la gente sienta lo mismo que yo”.

Entonces, ¿transitarás entre rubros?

“Por supuesto, quiero hacer de todo. En teatro tengo algo para junio o julio, teatro, teatro (no conferencias). Estoy ochenta por ciento convencido de que voy a hacerlo, pero prefiero esperarme a iniciar ensayos para hablar de ello sin duda alguna. También tengo una película para mayo y he hecho castings como para cinco series, pero todavía no me han avisado. Voy a ver para qué sale. Obviamente si me requiere más tiempo una cosa que la otra, tendré que elegir, mientras, si puedo hacer las tres cosas, haré las tres porque no soy actor de teatro o de cine, soy un actor y punto. Hay actores que no hacen teatro, lo valoro y lo respeto, porque cada quien se hace su carrera como quiere o puede, pero yo creo que justamente el teatro lo que te deja es una forma diferente de crear personajes y te da tablas, que cuando llegas a ser dirigido en cine, hace que las cosas fluyan diferente. Y en septiembre estaría yendo a Los Ángeles, California, para el estreno de ‘Rambo V’”.

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