Despiertan sensibilidades

Fotos: Jorge Dueñes/Fernando Delgadillo
 
Espectáculoz lunes, 15 abril, 2019 12:00 PM

Escudriñan Filio, Oceransky y Delgadillo el valor de la palabra, y regocijándose con la poesía y la música, protagonizaron la jornada “CantautorEs” en Tijuana, fluyendo entre versos, estribillos, cuerdas y sonoridades del romanticismo

Alrededor de trescientos minutos dedicados a la sensibilización de unos mil 200 apasionados, estelarizaron la peregrinación de las cuerdas, el olor a madera entre copas de vino, el ritmo de las letras y versos que dibujaron el encuentro de la trova y el público bajacaliforniano reunido el sábado 6 de abril en el antiguo pelotari.

Deleitándose de la libertad de la palabra y las bondades de la expresión sin atadura, los fronterizos abrigaron el cantar de Alejandro Filio, Edgar Oceransky y Fernando Delgadillo, quienes interactuaron con la inquieta Tijuana en lo individual y en conjunto, regalando múltiples dosis de trova y remembranzas.

Exhibiendo sus influencias cubanas como Silvio Rodríguez, Amaury Pérez, Pablo Milanés, Noel Nicola y Sara González, el trovador yucateco Alejandro Filio abrió el platillo fuerte del espectáculo, luego de la intervención del cantautor regiomontano Alejandro López, mostrándose gozoso y satisfecho de interactuar en la ciudad.

Alejandro Filio

“De mi paso por Tijuana tengo recuerdos de reconocimiento a la canción, historia, poesía y la música, que son los elementos que forman la trova, la cual ha sido positiva, recreativa y retroactiva en la intención de dar canciones y recibir tanto cariño y correspondencia a la palabra”, apuntó Filio a ZETA, trayendo su cancionero más importante para la noche de “CantautorEs”, así como de su más reciente creación literaria, “Trova Azul”.

Proveniente de una familia de artistas yucatecos y capitalinos, entre cómicos, actores, imitadores, fotógrafos y concertistas de piano destacados entre las décadas de los 50s y 60s, Filio relató cómo llegó una guitarra a casa, seguido por canciones como “Cantares”, y “Señora”, de Joan Manuel Serrat; y “Camina Siempre Adelante” y “Mi Árbol y yo”, de Alberto Cortez, que fueron formando al que decidió ser trovador, influenciado en los 70s por la nueva fila de la trova cubana.

“Después de eso me di a la tarea de crear una canción mexicana personal, que tuviera la misma calidad, esencia y que obedeciera sobre todo las mismas necesidades de la gente, que siguen siendo representados e interpretados en su sentimiento, pensamiento, con palabras dignas, historias. Eso precisamente es la historia de mi comienzo en los 70s y 80s, bajo ese compromiso muy grande con la palabra”, dijo.

Interpretando “Brazos de Sol”, “Mujer que Camina”, “Despierta”, “Ojos Verdes”, “Después de Ti”, “Te Quiero Tanto” y “Vienes con el Sol”, Alejandro Filio cedió el escenario a Edgar Oceransky, quien también mostró esa necesidad de expresar los diversos caminos del amor, haciendo hincapié con su cantar cómo es que la trova nunca será una moda, pues no existirá un tiempo en que la gente ya no se enamore, por lo que el género seguirá siendo una banda sonora para los sentimientos que sustentan las emociones de los seres humanos.

“Juro”, “Kilómetros de Cielo”, “De Carne y Hueso”, “Cuéntame”, “Un Beso Grande”, “N Otra Vida” y “Hay Algo que No Sabes”, fueron algunas de las interpretaciones con las que, sentado como en la sala de su casa, Oceransky abrió su pretensión por sensibilizar a los que atestiguaron “CantautorEs”, saciando esa necesidad emergente de concientizar a través de la reflexión profunda de los versos para continuar existiendo.

Édgar Oceransky

Uno a uno desfilaron por el templete insertado en El Foro Jai Alai, donde  se avivó la pasión, reencarnando el amor en palabras y melodías como “Hoy Ten Miedo de Mí”, “Desfile de Antifaces”, “Entre Pairos y Derivas”, “Dónde Ser Feliz”, “Julieta”, “La Función de las Seis”, “Noche de Luciérnagas” y “Ay Amor”, con las que Fernando Delgadillo logró estremecer a los asistentes.

Con el respeto y admiración total de los que habitaron el inmueble, el llamado creador de la “canción informal” celebrará en breve veinte años de la publicación de su emblemático álbum “Febrero 13”, parte de un repertorio que han hecho sentir alegría al escritor mexicano de que sus letras sean consideradas en estos tiempos en los que las canciones, desde su opinión, no dicen nada.

Apuñalando a los presentes una y otra vez con versos, directo al corazón, Delgadillo, Filio y Oceransky apartaron los últimos minutos para interactuar juntos e incluso dedicar un pequeño tributo al recién fallecido poeta argentino José Alberto García Gallo, popularmente conocido como Alberto Cortez, hilando la historia de una jornada letrística con poesía, y realzando la palabra con la fortaleza de las vivencias mismas que han inspirado el menú de estos tres mexicanos, íconos de la canción.

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