Vota por nadie; lucha por México


 
Opinionez lunes, 4 abril, 2016 12:00 PM

Columna Invitada

 

 

 

 

 

En el Libro de los abrazos, recuerda Eduardo Galeano una pared pintada en el puente de La Boca, en Buenos Aires: “Todos prometen y nadie cumple. Vote por nadie”. No pude menos que recordar al genial escritor uruguayo al ver cómo se renuevan las promesas de todos los partidos y políticos en busca de algún asiento en el congreso local o en alguno de los cinco ayuntamientos a renovarse el próximo 5 de junio.

En cualquier charla entre amigos, en cualquier calafia o platicando con un taxista se escuchan las mismas conclusiones de los bajacalifornianos más sencillos, de los ciudadanos de a pie: para qué tanto partido y candidato si todos son iguales, no hay ni a cuál irle, tan malo el pinto como el descolorido.

La sistemática labor desarrollada a lo largo de años para inculcar en el pueblo la idea de que la política es una cochinada, que todo es corrupción, el espectáculo de ver a los políticos en busca de posiciones, brincando de un partido a otro, cambiar de opinión sobre asuntos trascendentales y de ideología como si de cambiarse de calzones se tratara, han llevado a un escepticismo ciudadano tal que pese a todo el dinero gastado por los partidos y los órganos electorales, el abstencionismo sigue a la alza.

En efecto, para este año el Instituto Estatal Electoral de Baja California (IEEBC) está convocando a más de dos millones y medio de ciudadanos a votar por los cinco presidentes municipales y 17 diputados de mayoría (de acuerdo con el padrón publicado por dicho instituto al 29 de febrero de 2016).

El presupuesto que solicitó al Congreso local fue de 417 millones, de los cuales se le aprobaron más de 187, incluyendo el incremento de más de 40% al salario de los consejeros electorales locales, los cuales modestamente se autorizaron subir su sueldo de 63 mil a 95 mil pesos mensuales.

“Con la mayor humildad, ése es el sueldo que creemos merecer” aseveró, en nota publicada por el diario Excélsior el 11 de enero, el presidente del instituto, Javier Garay Sánchez, cuyo ingreso mensual pasará de 66 mil a 110 mil pesos, con lo que supera al gobernador Francisco Vega, quien percibe 109 mil al mes. Los 187 millones aprobados al IEEBC superan a estados con más de 5 ayuntamientos y en los que además de presidentes se elegirán gobernadores.

Sinaloa elegirá gobernador, 18 ayuntamientos y 24 diputados y gastará 103 millones; Aguascalientes, gobernador, 11 alcaldías y 18 diputados, con un presupuesto de 143 millones, y Zacatecas, que con 172 millones elegirá gobernador, 58 ayuntamientos y 18 diputados de mayoría: 77 posiciones, más del triple de las que se elegirán en Baja California.

Con todo y tan desmesurados gastos, el año pasado tuvimos la más baja participación del país y de la historia de Baja California: uno de cada tres empadronados acudió a votar, pero, descontando a los que anularon su voto, solo 2 de cada diez ciudadanos apoyaron a algún partido, por lo que al “ganador” (el PAN) lo votó menos de uno de cada diez empadronados (0.69).

Este proceso en marcha, entonces, se desarrolla en medio de los peores augurios. “¿Usted les cree a los candidatos en campaña? Yo tampoco”, podríamos decir todos repitiendo un eslogan utilizado hace algunos años contra un candidato priista. Incluso el partido de López Obrador, MORENA, que apenas se estrenará en comicios locales el 5 de junio próximo, ha caído en el peor de los ridículos y descréditos en la visita de su líder nacional, que a duras penas sumó a poco más de mil personas en sus eventos en los cinco municipios, todos en medio de protestas y abucheos de sus militantes, a grado tal que en varios casos terminó huyendo y soportando insultos, salivazos y jitomatazos.

¿Qué hacer, ante un panorama tan negro? ¿Qué hacer si el único recurso que se le deja a los ciudadanos es el de acudir a votar, sin mayores posibilidades de poder influir en las acciones de sus gobernantes una vez elegidos? Construir una poderosa y auténtica fuerza civil que una a los marginados, a los “nadies” recordando otra vez a Galeano (“Los que no son seres humanos, sino recursos humanos”), a los insatisfechos del sistema aprovechando esa ley que nos heredaron los luchadores de principios del siglo pasado que dejaron establecidos nuestros derechos a la protesta, a la petición y a la organización.

Por ello, es que los antorchistas iniciaremos nuestra campaña (que prácticamente es permanente, pero que se incrementará como una manifestación de hartazgo social y como un mensaje de que debemos construir una alternativa realmente popular ante el fracaso de los partidos tradicionales) el 3 de abril con más cinco mil mexicalenses que, a diez años de lucha en la capital del estado, anunciarán nuevas acciones de protesta: cadenas humanas, difusiones masivas, marchas y plantones para exigir atención y solución a graves problemas de servicios y apoyos sociales en diversas localidades del estado. Si nadie cumple, organízate y lucha por México.

Ignacio Acosta Montes, dirigente estatal del Movimiento Antorchista

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