Imparables (y violentos) robos en Mexicali

FOTOS: Sergio Haro.-Puente peatonal, hacia la garita
 
Edición Impresa lunes, 25 abril, 2016 02:18 PM

Los robos a comercios medianos, grandes, franquicias, restaurants, con violencia, a través de ‘boquetazos’ –aparte de los domiciliarios o de vehículos– han sido la constante en la capital del estado y aunque oficialmente se habla de la disminución de éstos y de una situación controlada, los atracos son un verdadero dolor de cabeza, sobre todo a pequeños comerciantes

 

La mañana del viernes 1 de abril, un abarrotero de la colonia Pro-Hogar recibió la inesperada visita de un ladrón, quien lo amagó con una pistola. Era el tercer intento de robo en lo que va del año y, desesperado, el dueño del local forcejeó con el ratero, pero en el jaloneo éste lo baleó en una pierna. El hijo del dueño intervino y golpeó al agresor, le quitó el arma y llamó a la policía. Tres semanas después la tienda en la populosa colonia está cerrada. “El dueño ya no quiere abrir”, comenta una de las vecinas.

Cuadras más adelante, en la colonia Cuauhtémoc la noche del 30 de marzo, ladrones forzaron una puerta aledaña, colocaron un pick up en reversa y saquearon un negocio de venta de equipos de energía solar. Entre otras cosas se llevaron un enorme aparato de refrigeración de cinco toneladas y algunos paneles solares.

Un día antes en un Mercado de Refacciones ubicado en la zona de Pueblo Nuevo igual abrieron un boquete para llevarse miles de pesos en equipo y aparatos.

Dos semanas antes, en un local franquicia de venta de pizzas ubicado en un concurrido centro comercial –Benito Juárez e Independencia– también abrieron un hoyo en el techo y lograron llevarse más de 40 mil pesos. En un restaurant ubicado en el fraccionamiento Los Pinos, conocido como La Casa de Julia, los ladrones horadaron el techo, ingresaron y abrieron la caja fuerte para llevarse miles de pesos.

en la independencia

En la independencia

En esas mismas fechas pero en otra zona, pegado a fraccionamientos de nivel más alto –como Villafontana o Villanova– por el techo ingresaron a un negocio de venta de pollos –Kentucky Fried Chicken– para también robar la caja fuerte. Fue la tercera vez que ingresaban en menos de dos meses. Se calcula que les han robado cerca de 180 mil pesos. De acuerdo a investigadores de la PGJE, al parecer no se trata de una banda sino de un solo sujeto –dos cuando mucho– específicamente en lugares donde hay caja fuerte. Regularmente se trata de lugares con techo de plafón e incluso han detectado que se trata de cajas fuertes de las más vulnerables, con puerta de rotación, las que abren a cinceladas, a golpes.

Y es que lo mismo hacen un boquete en negocios más grandes, restaurants, refaccionarias o en negocios más chicos.

El pasado fin de semana, en una zona muy concurrida –Independencia, tres cuadras al oriente del Hotel Lucerna– los ladrones hicieron su agosto. En el negocio de planchado “Listo para ponerse” ingresaron –se supone que entre el sábado en la noche y el domingo– a través de una pequeña ventana que da a un local aledaño que está vacío y solo alcanzaron  a llevarse un recipiente con las propinas, cerca de 300 pesos. Revolvieron el pequeño mostrador sin encontrar más. Tres días después el dueño del local no ha arreglado el tiradero, pues espera aun la visita de agentes ministeriales del Grupo de Robos.

La noche del sábado dos negocios más adelante –el Hokkafe– dos tipos armados sometieron a la encargada y a varios clientes. Les robaron mil 600 pesos en efectivo más carteras, celulares, bolsos.

Exactamente enfrente se ubica la reparación de calzado “Alonso”, un negocio familiar que tiene cerca de 30 años operando. Su propietario, Alonso Martínez explica que la mañana de este lunes al llegar a abrir se topó con que había sido saqueado. No solo se llevaron su equipo de trabajo –herramientas, materiales– sino que además en grandes bolsas de plástico acomodaron zapatos y bolsos que ya estaban listas para entregar. Los estantes quedaron vacíos y calculan cerca de 80 piezas que ahora no saben cómo pagarlas a los clientes que tuvieron la confianza de llevárselos a reparar. Los ladrones les dejaron un instrumento metálico conocido como “pata de chivo” y el cerrojo desbaratado, además los rateros tuvieron tiempo de fumarse un par de cigarros ahí dentro del local.

“Sentí mucho coraje”, asume el propietario del negocio mientras uno de sus hijos atiende a un agente de ventas de alarmas. Martínez refiere que antes ya le desmantelaron un aparato de refrigeración que estaba en el techo y –le arrancaron motores y cables– lo reparó y a las dos semanas lo desmantelaron de nuevo. Expone que, para no perder tiempo, ni siquiera ha puesto la denuncia.

De acuerdo a datos oficiales en estos primeros tres meses de este año 2016 en Mexicali se cometieron 9 mil 414 delitos de los cuales 4 mil 666 fueron robos y de éstos 567 a comercios y con violencia.

FOTO: cortesia.- robo a comercio con violencia

FOTO: cortesia.- robo a comercio con violencia

En la etapa más álgida –2001– en Mexicali se cometieron 43 mil 504 delitos, de los cuales 2 mil 375 fueron robo con violencia a comercios y mil 508 robos también pero sin violencia. En ese lapso fueron 8 mil 300 robos a casa habitación sin violencia.

La tesis de las autoridades es que este tipo de delitos van a la baja.

“Están maquillando las cifras”, sostiene Manuel Valenzuela, quien asegura que tan solo en su caso tiene 33 NUC –números únicos de caso en el Nuevo Sistema de Justicia Penal– que corresponden al mismo número de robos, unos en sus negocios ubicados en las colonias Carvajal y 18 de marzo, otros en su residencia la cual hace un año fue completamente saqueada.

“Ninguno de los casos ha sido resuelto”, asegura el activista.

 

¿De utilería?

En el caso de los robos violentos, hace dos semanas un tipo entró a robar en una tortillería portando una mini ametralladora tipo Uzi. La semana pasada otro joven fue detenido al ingresar a robar en una casa habitación en la zona Poniente, portaba una escopeta.

“Sí ha habido un incremento de robos con violencia, en lo cual hemos estado trabajando con operativos, con investigación”, expone el titular de la Unidad de Investigación de Delitos de Robos, José Alejandro Escobedo, quien asegura que regularmente están solicitando entre 45 a 50 órdenes de aprehensión por mes.

De acuerdo a Escobedo, la unidad que encabeza maneja cerca de un 75 por ciento de robos violentos. Comenta además que mensualmente ejecutan entre 40 y 45 órdenes de aprehensión que ya traen pendientes.

El abogado egresado de la UABC comenta que –en cuanto a la Policía Ministerial– no son autoridades preventiva y quizá fuese el caso de la policía municipal, quienes en los operativos que realiza podría determinar –confiscar, localizar– las armas. Además comenta que en ese tema de las armas no solo debería estar involucrada la Policía Municipal o la Procuraduría, sino además Aduanas y la PGR.

Además el funcionario comenta que en una gran parte de los robos con violencia se utilizan armas de utilería. “Con la psicosis que los delincuentes han producido, con el hecho de que te enseñen por la tarde noche el arma que traen, no vas a saber si es de utilería o no”.

Escobedo comenta, “Los delincuentes andan drogados o comprando droga. Si les entregan algún arma de utilería la utilizan, si les entregan algún arma que no sirva, también la utilizan”.

El funcionario considera que “debemos ser más preventivos, para detectar en las inmediaciones en comercios, restaurantes, se tiene que estar buscando la forma para que esas arma son estén proliferando, que esas armas sean decomisadas”.

Además hay una recomendación general para que los negocios –hasta donde sea posible– traten de no tener dinero en efectivo. Otros comentarios son de sentido común, como el que no tengan las cajas fuertes a la vista del público y se calcula que en lo que va del año van entre 8 a 10 robos con características similares, con cajas fuertes relativamente fáciles de abrir.

 

Responsabilidad

“Afortunadamente en los restaurantes que están dentro de Cámara hemos tenido dos robos por medio de boquetazos”, expone de entrada el presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados en Mexicali (Canirac), Juan Manuel Espinoza, quien considera que se trata de una banda establecida ya que entran directamente a la oficina –donde tienen dinero o bienes– y aunque son negocios que cuentan con sistema de alarma, en esas áreas están desprotegidos.

Montreal, DSPM

Montreal, DSPM

“Pensamos que puede ser gente que conoce los movimientos de los lugares”, sostiene el líder de los restauranteros en Mexicali.

Espinoza comenta que han platicado con las autoridades y de hecho hay un operativo nocturno donde agentes recorren los lugares. “Eso nos ha ayudado en que no hemos tenido asaltos violentos”, expone el líder de Canirac en alusión a los integrados en ese organismo.

Aun así considera que lo realizado no es suficiente, sobre todo para evitar los robos “por el boquete” y –de acuerdo a versiones de autoridades– parece que es un grupo de ladrones que no son locales.

“A mí me queda claro que es gente que conoce el funcionamiento de los negocios”, explica Espinoza, quien comenta que han tenido varias reuniones con sus asociados donde se exponen sugerencias de cómo cuidarse. Entre éstas menciona que no tengan el dinero ahí en sus oficinas, que rompan con la rutina cuando van a hacer los depósitos, ya que –también– ha habido asaltos a cuentahabientes que acaban de retirar dinero en efectivo o los que van a depositar.

“La audacia, la falta de temor que tiene los delincuentes a algo se debe”, asume Espinoza, quien comenta que de parte de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado les están proponiendo el servicio de los botones de pánico. Éste consiste en que los restauranteros adquieran el equipo y lo instalen –el botón– y se conecten a un sistema de comunicación implementado por la SSPE.

El dirigente de Canirac comenta el caso de los Oxxos quienes han implementado un mecanismo donde las cajas no pueden contar con más de 500 pesos en efectivo. “Es la estrategia que más ha funcionado”, considera el empresario restaurantero, quien recalca que uno de las principales recomendaciones a sus a agremiados es eso, que mantengan hasta cierta cantidad de efectivo en su caja.

Espinoza considera que como ciudadanos no se puede estar a la expectativa de que las autoridades resuelvan todo.

 

en la prohogar, negocio cerrado

En la prohogar, negocio cerrado

“Tenemos que también nosotros cuidarnos solos y buscar la manera de no ocasionar, no propiciar (el delito, el robo)”, asume el líder restaurantero, quien opina que el sector restaurantero –agremiado en Canirac– está tranquilo, no alarmado, pero a la vez aclara:

“Tenemos que ser conscientes de que vivimos en una ciudad con índices de delincuencia altos, pero no podemos estar siempre encargándole la responsabilidad a terceros, a ellos les toca su parte, pero nosotros también tenemos que cuidar cómo no ser tan vulnerables”, y a manera de síntesis lanza: “Afortunadamente no tenemos problemas de delincuencia organizada…”.

 

No desfasado

Por el lado de la Dirección de Seguridad Pública Municipal, el titular de esa dependencia, Alejandro Montreal, comenta que desde hace dos, tres años trabajan mucho en la estrategia contra el daño patrimonial, el robo en todas sus modalidades como prioridad.

Una parte de ésta tiene que ver con el trabajo muy cercano con la Procuraduría General de Justicia del Estado –con reuniones semanales– y han dividido el delito en tres mesas de trabajo: el robo a vehículos, a casas habitación y a comercios.

Montreal expone que desde el año pasado se hizo un esquema de trabajo basado en las zonas de mayor incidencia, los días y las horas y el modus operandi de los sujetos involucrados en los robos violentos. “No se iban sobre la caja, se iban sobre los comensales”, expone el jefe policiaco.

El trabajo dio frutos, se identificaron a los sujetos –del residencial Real del Río–, eran cuatro personas de entre 17 y 22 años, los cuales fueron capturados uno por uno. Aparte se trabajó un programa de vigilancia –una especie de reloj de vigilancia– con visitas periódicas y se incluyó un esquema de inteligencia junto con la PGJE –que trabajan encubiertos– y se empezaron a hacer detenciones en flagrancia y con investigación.

Montreal considera que ante este blindaje, la delincuencia se ha abierto hacia otros negocios, como los abarrotes en las colonias.

En el caso del robo domiciliario, Montreal considera que “No esta tan desfasado como en otros años”, aunque opina que es necesario seguir trabajando en la prevención.

Calcula que en Mexicali hay una media de 8 robos violentos en casa habitación mensualmente, pero expone que corresponde a la Procuraduría el investigar el fondo. Pone el caso de un asaltante armado que roba un negocio de refrigeraciones, al acudir la policía, someterlo y quitarse la capucha resultó que era el hijo del dueño del negocio. Otros de los detenidos van en el círculo de personas que –por otros delitos– ya han sido detenidos con anterioridad.

Por eso opina que hay que revisar el esquema de las liberaciones. “En el robo domiciliario tenemos mucha efectividad, se detiene a mucha gente por allanamiento de morada, por daño en propiedad ajena, por intento de robo, pero son delitos menores, alcanzan una medida cautelar, firman y se van”, dice Montreal.

robo en casa, sin violencia

Robo en casa, sin violencia

Considera que sí tienen muchas limitantes en es ese sentido y aunque concuerda que el Nuevo Sistema de Justicia Penal no es para llenar las cárceles, piensa que “el trabajo de nosotros debe analizarse más de fondo, que verifique el Juez de Garantías qué tipo de sujeto está dejando libre, solo con una medida cautelar de firma…”.

 

Maquillan y archivan

“La autoridad tanto del estado como del municipio están maquillando las cifras”, asegura Manuel Valenzuela –activista social–, quien sostiene que en lo personal tiene 33 NUCS –expedientes, Números Únicos de Caso– de robos que he sufrido en los últimos 15 meses

Refiere que en los últimos dos meses han tenido dos asaltos a mano armada en sus negocios. “No solo están maquillando las cifras, están negando que hay bandas organizadas que están cometiendo asaltos y robos”. Pone el caso de los robos a usuarios de bancos, donde asegura que hay una banda bien organizada en Mexicali que opera dentro de los bancos para que sus gentes afuera asalten a quienes hacen retiros de dinero. Algo similar a lo que ha estado sucediendo en la Ciudad de México. Lo compara con el alcohólico quien mientras niegue su debilidad, no tendrá remedio para curarse.

En el caso de los “boquetazos” asegura que hay una banda que desde hace más de un año están robando consultorios dentales, laboratorios clínicos y generales.

“El gobierno del Estado está negando todo”, asegura Valenzuela

Muestra un documento enviado desde la PGJE –a raíz del último asalto a mano armada donde fue agredida una asistente, el pasado 3 de octubre– donde le anuncian que el MP podrá archivar temporalmente la investigación en fase inicial cuando no se tengan datos suficientes.

“Se escudan en el Nuevo Sistema de Justicia Penal tanto la policía municipal como la Procuraduría”, expone Valenzuela quien considera que debido a ese tipo de acciones la gente ya no denuncia.

Otro incidente fue el saqueo completo en su domicilio, en González Ortega hace cerca de un año. “En ninguno de los 33 casos ha habido un solo detenido, me han dicho que necesitan la flagrancia, pero ¿qué no tienen investigadores?”, sintetiza.

 

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