Los delitos a la alza


 
Noticias del día martes, 7 julio, 2015 02:34 AM

El miércoles 1 de julio, el mes empezó con cuatro asesinatos. Una mujer desconocida fue apuñalada y abandonada dentro de un carrito de mandado en la Zona Norte, una pareja fue localizada en el interior de la cajuela de un auto en la Zona Este con un narcomensaje de amenazas entre grupos de traficantes, y un joven fue baleado en el fraccionamiento El Florido. El mismo día, en el tema del reciclaje criminal, el secretario de Seguridad Pública de Baja California, Daniel de la Rosa, confirmó en conferencia de prensa que César Manuel Ibarra García, quien en 2005 fuera condenado a siete años de reclusión como un multihomicida adolescente, tras asesinar a su cuñada y tres sobrinos, había sido reaprehendido en marzo en posesión de  armas prohibidas y dinero, además de traicionar al Ejército, donde se había enlistado 18 meses atrás. De acuerdo con registros de incidencia delictiva, en las mismas 24 horas: * 49 personas denunciaron haber sido víctimas de robo. * 11 de ellos con violencia, lo que significa, fueron amenazados con algún tipo de arma. * 12 denunciaron delitos patrimoniales. * 14 más abrieron expedientes por lesiones. * 37 levantaron actas por algún tipo de delito sexual o amenazas. Estos números  son solo de ciudadanos  que acudieron a la Procuraduría para que se iniciara una investigación oficial, pero de acuerdo con la Encuesta Nacional de Victimización, en Baja California se denuncia solo el 12 por ciento de los delitos -uno de los porcentajes más altos del país-, lo cual significa que se cometen por lo menos un 88% más de los crímenes que se registran.</p> Entonces, mientras en Tijuana se abren 114 averiguaciones previas al día, según las estadísticas presentadas por la Secretaría de Seguridad, considerando la cifra negra, en la realidad se estarían cometiendo por lo menos 877 delitos. Las razones de la cifra negra, o para no presentar una denuncia cuando se es víctima de un delito, van de la desconfianza en la autoridad a la impunidad criminal. Es decir, los que no confían en las autoridades  y los que ya confiaron, denunciaron y no tuvieron resultados cuando, por ejemplo, señalaron denuncias por robo con ladrones detenidos dentro de la casa, y que llevan tres años sin resolverse.    De enero a mayo de 2015, los tijuanenses denunciaron la comisión de 17 mil 231 delitos. Resaltan: * 5 mil 693 denuncias por robo con violencia. * 2 mil 087 lesiones. * Mil 864 delitos patrimoniales. * Mil 722 robos con violencia. * Mil 171 por daño patrimonial. * 314 fraudes. * 228 homicidios dolosos. * 213 despojos. * 127 violaciones. * 71 privaciones de la libertad. En el mismo período, según la página de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, esta instancia recibió 13 mil 460 llamadas al número de denuncia ciudadana anónima, que junto a sus operativos, los han llevado a la captura de 2 mil 108 presuntos criminales, 27 personas rescatadas y 998 kilos de diversas droga decomisadas. A pesar de los números anteriormente mencionados y de la evidente preocupación ciudadana que se ha ocupado en hacer miles de llamadas, las autoridades se apegan al discurso de que en Tijuana todo está tranquilo. “Todo está controlado y la incidencia sigue a la baja”, insiste en cada una de sus apariciones públicas desde el mes de abril a la fecha, el secretario de Seguridad Pública Municipal de Tijuana, Alejandro Lares Valladares; versión que es respaldada por Daniel de la Rosa Anaya, titular de la SSPE, quien en cada conferencia repite: “Sin afán de minimizar” y con diferentes palabras, que actualmente se tienen los mejores números de seguridad en los últimos 10 años El sábado 27 de junio, el General Gabriel García Rincón, Comandante de la Segunda Zona Militar, aseguró respecto a los homicidios que de los grupos de matones ya se habían detenido dos y quedaba uno. Refiriéndose a las capturas de Roberto y Rafael Toscano Rodríguez (22 de mayo 2015), y los cuates Lucre y Marco Cerda Pacheco (4 de junio de 2015), consignados solo por posesión de armas. Sin mencionar que estos grupos no eran los líderes de las células criminales, sino cabecillas de sicarios que no tardarán en ser suplidos. Luego, el 30 de junio, Marco Antonio Sotomayor, subsecretario de Seguridad en Baja California, estuvo en Tijuana para admitir que debido a los homicidios, la incidencia siempre sí se había incrementado en un 10% en comparación con el año pasado. Aunque ya terminó junio, las cifras de incidencia delictiva a disposición pública solo abarcan de enero a mayo, 151 días. Por cuestiones administrativas de organización, los números de junio estarán a disposición hasta el 15 de julio y así sucesivamente. Conforme a estos datos, en Tijuana se registra una reducción, por lo menos en las denuncias. En la incidencia general es del 12%, la baja se debe básicamente a la reducción en los delitos de robo en todas sus modalidades, que acumuló una baja del 22.6%, y el fraude con una reducción del 17%. Mientras los homicidios crecieron un 15.7%, el despojo un 35% y las violaciones un 6%.   El robo   La disminución presumida por las autoridades, se refleja en la denuncia del delito de robo de vehículo. Con 17 denuncias de robo al día, 2 mil 266 en los primeros cinco meses de 2015, registra el número más bajo de las estadísticas de Tijuana desde 2004, porque en años como 2008 se llegaron a robar -según los números oficiales- hasta 11 mil autos, o los 3 mil 098 que se robaron en 2014. Los propietarios más golpeados por este delito, son los que viven en el fraccionamiento Soler, Zona Centro, Camino Verde, Nueva Tijuana, Las Delicias, Mariano Matamoros, El Pípila, Altiplano y Lomas del Porvenir Con excepción de la Zona Centro, supuestamente blindada y clasificada como las autoridades como zona segura, el resto de los fraccionamientos tiene un patrullaje disminuido. En cuanto al robo a casa habitación, este delito ha manejado más o menos el mismo promedio de denuncias mensuales desde 2007, actualmente suman mil 841 en cinco meses. Solamente en los años  2012, 2013 y 2014, las actas abiertas por este delito, pasaron de las 2 mil denuncias en un período similar.  Los dueños de casa habitación que más denuncian, residen en Camino Verde, La Esperanza, El Pípila, Mariano Matamoros, El Refugio, Jardines de la Mesa, Ampliación Guaycura, Delicias, Loma Bonita, Playas, Sánchez Taboada, Terrazas del Valle y Zona Norte. Cuatro de estas colonias están ubicadas en la delegación Sánchez Taboada, cinco en la delegación La Presa y dos en Cerro Colorado, lo que muestra la falta de resultados y atención en esas zonas. Respecto a la incidencia en robo a comercios, las estadísticas  han variado. Desde las 752 denuncias en 2005 hasta las 2 mil 800 en 2010, de 2012 a la fecha se han mantenido alrededor de mil denuncias cada cinco meses; en el transcurso de 2015 se han acreditado 989.  Zona Centro,  Zona Río, Mariano Matamoros, El Florido, Delicias y  Reforma, son las zonas más afectadas en este rubro. Los números del robo con violencia registran que en los primeros dos meses de 2014, lo mismo que los dos últimos meses, tuvieron un promedio de 380 denuncias mensuales, y ese fue el mismo comportamiento en enero y febrero de 2015. La reducción de delitos se dio de marzo a mayo, para sumar mil 722 robos violentos y una reducción del 18% en comparación con 2014. Las colonias donde es más probable que un delincuente asalte a mano armada, son Camino Verde, La Esperanza, El Pípila, Mariano Matamoros, El Refugio, Jardines de la Mesa, Ampliación Guaycura, Delicias, Loma Bonita, Playas Sánchez Taboada, Terrazas del Valle y Zona Norte. Mientras que las delegaciones donde no están cumpliendo con su función son: La Presa, Sánchez Taboada, Cerro Colorado, Mesa, Playas y Zona Centro.   Secuestros y extorsiones   En cuanto a los delitos de alto impacto, las autoridades han publicitado la reducción del secuestro, de 15 denunciados en 2014 a cuatro en el mismo período de 2015. A dos los secuestraron por separado en la colonia Buenos Aires Sur, otro en la colonia Hidalgo y uno más en la 3 de Octubre. El detalle está en que las cifras de este año manejan por separado un rubro clasificado como “privaciones de la libertad”, que es también un tipo de desaparición forzada. La Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) decidió sacar del tema de secuestros porque, de acuerdo con los parámetros de los investigadores -no definidos oficialmente-, todos esos casos son de personas que se llevan por deudas de droga y se niegan a clasificarlos e investigarlos como secuestros. Del 1 de enero al 30 de mayo, las privaciones de la libertad suman 71 casos y se han dado en 44 colonias de Tijuana. De hecho, las extorsiones también se registran en dos estadísticas distintas. Por un lado, la SSPE informó de la denuncia de  77 extorsiones en el Estado, de las cuales 11 sucedieron  en Tijuana. Y el 16 de junio, en conferencia de prensa organizada en Mexicali para la presentación del Manual Preventivo en Materia de Extorsión Telefónica, el secretario Daniel de la Rosa se refirió al delito como engaño telefónico, y pormenorizó que solo de enero a mayo de 2015, en todo Baja California, el número de denuncia 089 recibió 5 mil 362 llamadas. Hubo el intento de cometer el delito, pero los bajacalifornianos no cayeron. Según el funcionario estatal, en el 89% de los casos. Estas llamadas las hacen usualmente desde Jalisco, Nuevo León, Sinaloa y el Distrito Federal, y en Tijuana las reciben principalmente residentes de Playas, Zona Centro, Zona Río, El Lago, El Refugio y Mesa de Otay.   Policías amenazados   La violencia alcanzó de nuevo a los policías de la SSPM de Tijuana, quienes de manera extraoficial, refirieron un atentado contra dos elementos de la fuerza y oficialmente presentaron una versión distinta. El 29 de junio, alrededor de las cinco de la tarde en un edificio del fraccionamiento Los Potros en la delegación Cerro Colorado, sobre la calle Prolongación Santo Tomás, fue detenido Delfino Antonio Díaz, quien presuntamente había disparado hacia una patrulla. Los oficiales le revisaron el teléfono celular y le encontraron una conversación con un interlocutor identificado como “Mayito”, quien le proponía matar unos “plakas” y hablaban de una posible paga, pero cuando lo interrogaron antes de presentarlo, el hombre negó que la pistola y el celular fueran de su propiedad  Entonces lo presentaron ante la PGJE, donde solo lo consignaron por el arma, y en el parte policiaco no refirieron que hubiera atentado en contra de los agentes, ni mencionaron el contenido del teléfono. Entrevistado por el Ministerio Público, Díaz admitió que el teléfono y arma era suyos, y dio su versión. Aseguró que él estaba en el edificio y vio gente abajo vendiendo droga y les disparó, que poco después llegaron los policías y lo detuvieron. Respecto a los mensajes en su celular, dijo que no entendía de qué se trataban, igual le siguió la corriente, pero no quedaron en nada. Ante lo limitado del parte policiaco, la Procuraduría requirió a los uniformados, quienes al final dijeron que escucharon los balazos pero que las balas no estuvieron cerca, ni de ellos, ni de la patrulla que revisaron. De la propuesta para “matar a dos plakas” contenida en el teléfono, la PGJE informó que seguirá investigando. Previo a esto, la mañana del el 24 de junio, por la frecuencia de la Policía Municipal se escuchó la amenaza contra cuatro agentes que señalaron de corruptos y, según sus futuros agresores, ya habían sido identificados como malos elementos por los jefes de la Secretaría, por eso estaban asignados en puntos fijos. Cuando se preguntó a la Secretaría, admitieron la amenaza, pero la calificaron como “una más”.   Homicidios y narcomensajes   En cuanto a las ejecuciones, al miércoles 1 de julio sumaban 298 asesinatos. De esos, 68 se cometieron en junio, cuatro en lo que va de julio. Las cifras oficiales indican que en los primeros cinco meses de 2015 sumaron 226, esta cantidad de asesinatos violentos solo ha sido superada en los años de 2011, cuando mataron a 255 personas; en 2010, que acumularon 370 homicidios; y en 2013, con 231. Comparado con el año pasado, el número de asesinatos ha crecido en un 15.74%.   Desde el mes de abril, cuando hubo un repunte de homicidios por la pugna entre células de traficantes en Tijuana, la semana que concluye -del 25 de junio al 2 de julio- es el período con menos ejecuciones (sumaron nueve). El 1 de julio fue el día con mayor número de asesinatos, cuatro. La jornada macabra inició a las 12:30 am, cuando el cuerpo de una mujer golpeada, apuñalada y encobijada fue abandonado en el interior de un carrito de mercado  en la vía pública, entre Avenida Revolución y Calle Pineda, en el Callejón Z de la Zona Centro. Más tarde, pasadas las seis de la mañana, las autoridades recibieron el reporte de que había dos cadáveres en la cajuela de un auto localizado afuera de la Plaza China, en la calle Cochimí de la colonia Saucillo, Tercera Etapa del Río. Al llegar encontraron los cadáveres de un hombre y de una mujer que habían sido golpeados y pintados sus cuerpos con aerosol de color verde, del cuello hacia abajo. A la fémina la estrangularon, tenía un surco en el cuello, al hombre lo mataron con un golpe contundente en la cabeza. Sobre la pareja asesinada dejaron el siguiente mensaje escrito en cartulina: “RENACUAJO VERGERO, AHY ESTA TU GENTE, VERDE LLEVESELA A LA VERGA BOLA DE LACRAS”, en referencia a René Arzate García “La Rana”, identificado por autoridades de México y Estados Unidos como hermano de Alfonso Arzate García “El Aquiles”, cabecillas de una de la células del Cártel de Sinaloa que más droga trafican en Tijuana, y responsables de la disminución del Cártel Arellano Félix (CAF). En cuanto a la identidad de los asesinados, las autoridades  verificaron la procedencia del vehículo Infiniti modelo 2004, color gris, placas de California 5FULO75. El auto no tiene reporte de robo, y como último comprador está registrado Juan Manuel Esteban, con supuesta residencia en San Diego; por las fotografías que obran en la documentación, los investigadores presumen que podría tratarse de la víctima masculina.  El miércoles rojo concluyó con el asesinato de Édgar Daniel Fausto Jaramillo  “El Traper”, de 22 años, quien tenía antecedentes por robo. Lo mataron sobre la calle Tule en el fraccionamiento El Florido, cerca de las 11:00 pm. Le dieron un tiro en el estómago.      Antes, el jueves 25 de junio, asesinaron en la colona Chihuahua de la delegación San Antonio de los Buenos, en el interior de un cuarto que rentaba en la calle Artículo 123, a Juan Carlos Corona, de 53 años. Los vecinos reportaron que escucharon gritos, discusiones y finalmente disparos, para después observar que un hombre y una mujer salieron huyendo de la casa con rumbo desconocido. El hombre tenía entre sus pertenencias un envoltorio de marihuana, y en su currículum, varios internamientos a los CERESOs por los delitos de robo equiparado, robo de vehículos, robo simple y robo a casa habitación. Su hijo reconoció el cadáver, refirió que era adicto y que no sabía que tuviera problema con nadie. El domingo 28 de junio, a las 6:10 am, se reportó que en la colonia Villas del Sol de la delegación La Presa, había sido asesinado en vía pública Pedro Fabián Alvarado Gómez, de 23 años. Le descargaron los 12 tiros de un arma calibre 45. El cuerpo fue reconocido por su pareja, quine informó a las autoridades que el joven tenía “tres semanas vendiendo droga en la zona”. El martes 30 de junio, alrededor de las 1:00 am, en el Callejón Emiliano Zapata esquina con Vía Rápida, Colonia 20 de Noviembre, un hombre no identificado de entre 20 y 30 años fue baleado por desconocidos,  por la espalda mientras huía. Media hora después, en la Zona Norte, fue localizado el cadáver de Erick Zepeda Higuera sobre la calle Coahuila, le dispararon de frente y por un costado. La Policía Municipal lo identificó como vendedor de droga. El arma 9 milímetros con la que le dispararon, fue usada para asesinar a otro hombre que se dedicaba a la venta de droga. El hecho ocurrió el 27 de febrero en el fraccionamiento Mariano Matamoros. Se abrió la averiguación previa 90/15/201. En el transcurso del día, el equipo pericial de la PGJE también recogió los restos de un hombre incinerado en un 90%. El cadáver estaba amarrado de tobillos y muñecas con alambre, tenía la cara y las manos cubiertas con cinta adhesiva gris y lo dejaron tirado en un cerro, a la altura de la calle Catemaco de la colonia Planicie.   Colonias inseguras   Conforme a los registros de la incidencia delictiva, las colinas más peligrosas de Tijuana son las zonas Centro y Río (clasificadas como blindadas), Mariano Matamoros, Centro y Norte; Camino Verde, 10 de Mayo, Anexa Loma Dorada, Las Torres, Zona Norte y El Pípila. Por lo tanto, las delegaciones con mayor problemática en el cumplimiento del objetivo de recudir la incidencia son la delegación Centro, La Presa, Sánchez Taboada, Cerro Colorado y  Centenario, y en menor proporción, La Mesa.   Números minimizan problema   Lo extraño es que al revisar los números de enero a mayo, en estas colonias donde se comete el mayor número de delitos, las cifras expuestas por la SSPE son extrañamente mínimas. Por ejemplo, según estos archivos, la Zona Centro, la más conflictiva, registra 653 delitos en cinco meses. Un promedio de 130 delitos al mes, lo que significaría que a diario solo se levantan cuatro denuncias en esa zona. Lo mismo Zona Río, que ocupa el segundo lugar, fueron 491 denuncias en cinco meses, 96 por mes, tres denuncias  por tres delitos al día. “Algo debe estar mal” en los números, comentó un funcionario de la PGJE, “cuando vamos a las áreas de denuncia, siempre están llenas”. Atomizar la información es la forma que han encontrado las autoridades para minimizar la problemática y evitar las críticas. Otra estrategia utilizada, han sido los informes que presentan a los sectores productivos y al Consejo Ciudadano de Seguridad Pública. De entrada, en algunos casos les presentan reportes con información de los delitos de un solo mes, de tal modo que si quieren ver qué ha pasado en todo el año, tienen  que revisar cada presentación por separado. Cuando presentan la información acumulada lo hacen solo en números, y aunque la comparan con periodos similares de años anteriores, en los mapas donde presentan el delito georreferenciado, no identifican la ubicación de todos los delitos, únicamente los que se cometen en “las principales colonias”, por lo que resulta difícil visualizar el problema en toda su magnitud.    De incidencias y percepción ciudadana   Consultado respecto a los números oficiales y la percepción ciudadana, Humberto Jaramillo, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), explicó que ellos hicieron un estudio entre empresas afiliadas y más o menos el 50 por ciento se sentían seguros; la otra mitad se sentían inseguros. Y agregó: “Uno es el informe que podemos ver (estadísticas de la SSPE), y no podemos discutir porque está en base a denuncias, y esto efectivamente marca una tendencia a la baja, no así en los crímenes (homicidios). “Sin embargo, efectivamente la percepción de inseguridad en lo que a robo se refiere sigue siendo alta, aquí habría que estudiar la cifra negra, gris, los delitos que no se denuncian y hacerle una invitación a la sociedad a que presente denuncia, es importante. “Somos una sociedad que hemos demostrado que con la colaboración de la gente se pueden corregir esos malos momentos, es importante que no se deje de denunciar para que esas estadísticas reflejen la realidad”. También hablo de la necesidad de apoyar que los delitos denunciados sean investigados de manera correcta: “Creo que tenemos un área de oportunidad muy grande en lo que a impartición de justicia se refiere, porque una cosa es la presentación de un presunto delincuente, y de esos, ¿cuántos se quedan? Además de vigilar a los policías, que es importante, debemos vigilar a los ministerios públicos que se encargan de las consignaciones, que se integre debidamente la investigación puede ir marcando la tendencia; porque uno de los temas que más daño nos ha hecho es la impunidad, porque los ladrones escalan, terminan como secuestradores y siguen escalando”. Y concluyó: “Yo nunca me podré sentir satisfecho porque en otra región del país la inseguridad sea mayor, creo que nosotros no tenemos por qué buscar cómo estar menos mal, sino esforzarnos por estar cada día mejor”. Por su parte, Gilberto Leyva, presidente  de la Cámara Nacional de Comercio (CANACO) en Tijuana, reconoció que en su sector también hay opiniones divididas. Ejemplificó con la Zona Centro blindada: “Nuestros agremiados, algunos de ellos nos comentan que no se sienten seguros porque tienen eventos de cadeneros (robo de carteras y cadenas), asaltando a los turistas, pero general se siente como más tranquila. “Tampoco nos gusta que nos hagan comparaciones con 2007, 2008, 2009, cuando tuvimos una ciudad completamente insegura, y si vas a tomar como referencia eso, el que bajes el 2 por ciento pues no  quiere decir que estemos en la gran ciudad segura”, consideró. “Mi comentario en las reuniones donde están las autoridades de los tres órdenes de gobierno, es que necesitamos involucrar a los ciudadanos. Si eres de Tijuana, te das cuenta que tenemos menos policías que hace veinte años porque la ciudad ha crecido inmesuradamente, si hacemos recorridos en las colonias, nos daríamos cuenta que no hay presencia policiaca absoluta, porque no hay la capacidad, no porque no quieran los jefes, y siempre estamos recibiendo los reportes. “Por ejemplo, una de las zonas más conflictivas es la Zona Este, asaltos a casa habitación, robo de autos, que les roban los tanques de gas.  Yo vivo en Playas y tengo muchos conocidos que se quejan de la inseguridad en esa zona, no podemos tapar el sol con un dedo, son focos que hay que atender”, finalizó Leyva. Para finalizar, en la conmemoración del séptimo aniversario de Alianza Civil, celebrada el miércoles 1 de julio, su presidente, Jesús Alberto Sandoval Franco, quien fue el primer titular de lo que ahora es la Secretaria de Seguridad Pública en el Estado, repitió el reclamo ciudadano de los últimos dos años: “Poner freno a la violencia”, además de “reactivar el Mando Único”.     Jacobo Aguirre pide liquidación conforme a derecho   Esta semana que concluye, Jesús Jacobo Aguirre estuvo presente en las oficinas de ZETA. Se trata de uno de los jefes policiacos que fueron aprehendidos en noviembre de 2008 por presuntos nexos con el crimen organizado. Estuvo preso por cinco años y fue liberado  24 de octubre de 2013; el juez lo declaró “no penalmente responsable” y ordenó su total libertad.  A partir de entonces, el ex policía intentó contactarse con el titular de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, Alejandro Lares Valladares, y con el alcalde Jorge Astiazarán, para pedir lo que manifiesta, le corresponde: el restablecimiento de todos sus derechos como empleado municipal. Ante la falta de respuesta inició un procedimiento ante Sindicatura y, el 2 de marzo, esta instancia determinó que por no ser administrativamente responsable de las conductas que se le imputaron, debían reintegrar “los derechos que se le hubiesen privado a Jesús Jacobo Aguirre, con relación a las prestaciones que dejó de percibir, y se le reintegren conforme a derecho proceda”. Sin embargo, de marzo a la fecha -asegura-, el ex jefe policiaco no ha tenido respuesta del Ayuntamiento respecto al pago de sus prestaciones; por tal razón hizo una promoción ante la entonces Procuraduría de los Derechos Humanos, que en su nombre ha buscado respuesta de las autoridades municipales. Finalmente, el 9 de junio la PDH  recibió un documento de la jefatura del Departamento de Nóminas – que no han enviado a Jacobo- donde informan que pretenden solventar la liquidación del oficial con más de 30 años de servicio, con 660 mil 671 pesos con 76 centavos, cifra que, según Aguirre, está fuera de realidad y justicia, y no aceptará hasta que sea lo que por derecho le corresponde. “Ahorita Jesús Jacobo Aguirre anda como en 3 millones y medio (de pesos), pero el proceso aún no concluye”, declaró en entrevista a ZETA, en abril de 2015, el licenciado Gerardo Herrera Zavala como titular de la Consejería Jurídica del Ayuntamiento de Tijuana.     Ciclista balea  a “El Blas”   Un hombre a bordo de una bicicleta ingresó al Yonke Nascar, entró hasta la oficina y disparó a la cabeza y pecho del ex policía Blas Enrique Leyva Esparza, identificado por los empleados como dueño del local. El agresor tomó su bicicleta y huyó. Cuando la Policía llegó al lugar, los testigos no pudieron describir al atacante. El reporte oficial del ataque se recibió a las 4:22 pm, se indicó que se trataba de una persona lesionada  por proyectil de arma de fuego en un yonke en el Bulevar Díaz Ordaz, a la altura de la colonia Villa Floresta.   El ex agente fue dado de baja en abril de 2009 y, en julio del mismo año, fue expuesto en un cartel de “Se Busca” junto a otros cuatro ex jefes de Policía. En conferencia de prensa, el entonces secretario de Seguridad de Tijuana, Julián Leyzaola, lo señaló como asesino de policías. Y Luis Ernesto Ramírez Vázquez “El Güero Camarón”, en calidad de testigo protegido, lo acusó de servir a la célula de Teodoro García Simental “El Teo”. En agosto de 2010, Leyva fue detenido por elementos militares en Hermosillo Sonora. En boletín fechado el 6 de septiembre de 2010, la Procuraduría General de la República informó: “Por otra parte, un Juez de Distrito de Procesos Penales en Nayarit dictó auto de formal prisión contra Blas Enrique Leyva o Blas Enrique Leyva Esparza, por su probable responsabilidad en la comisión del delito contra la salud en la modalidad de colaborar de cualquier manera al fomento para posibilitar la ejecución de delitos de esa naturaleza. El procesado presuntamente colaboraba con el ‘Cártel de Tijuana’, encabezado por los hermanos Arellano Félix”. Posteriormente fue dejado en libertad.      

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