Vox populi, Vox Dei


 
Cartaz lunes, 16 febrero, 2015 04:00 PM

Señoras y Señores: Concluyendo sobre el actual “deslizamiento” del peso, por culpa de los políticos despilfarradores, también me recuerda otro chascarrillo que el Presidente de E.U. le dice al de México: “Estamos amolados todos ustedes”. ¿Sabe Usted, amable lector, cómo lavan dinero los políticos igual que los mafiosos? Dos fáciles ejemplos, simples, ¿recuerda cuando el Ejército desvalijó más de 100 mil pesos en efectivo no declarados a la diputada Claudia Agatón para “repartir” a sus operarios? O el pasado Alcalde Bustamante, ¿fondos que (a) recibió, luego (b) se los pasó del Ayuntamiento a (c) Comité de turismo (Cotuco), que (d) se los dio a Jorge Hank y sus Xoloitzcuintles? Los contadores les llamamos coloquialmente “cuentas puente” o técnicamente “Cuentas de Orden” a esos manejos de fondos. Que, si se usan mañosamente, pretenden dificultar a los auditores seguirle la huella a dineros. E igual los sindicatos cowboy o charros, así lavan, reciclan o derrochan dineros, “mordidas” u otros fondos que agarran o coaccionan a las sombras. Y bajo esta partidocracia los caciques y achichincles de partidos y sindicatos a través de sus operarios compran lacayos y sobornan corruptos sin dejar demasiado rastro. (Es a ésos a los que se les debiera exigir se identifiquen en las casas de cambio y bancos, y para todo.) Y nos lo hacen a nivel federal, estatal y municipal. Gastan y derrochan o “chapulinean” y lavan de diversos modos. Endeudan al erario y acaban por sacar préstamos onerosos. Que hoy todos pagamos en peores impuestos. Cuando en la Colonia nos gobernaban sus majestades de España se pagaba el “Quinto Real” de impuesto (o sea 20%). ¿Y hoy? El 33% de ISR. ¿Y por ventas? La “Alcabala” del 10%, mientras que hoy el IVA es al 16%. Estamos peor. En novelas que a la vez nos entretienen (más que películas resumidas), como los “Tres Mosqueteros” de Alejandro Dumas, y de espías como las de “James Bond” de Ian Fleming, o “The dogs of war” de Frederick Forsyth, u otras de mafiosos como “The Godfather” de Mario Puzzo, etcétera, nos muestran cómo hacen eso. De que así es como los políticos “puntean”, esconden y lavan dineros para proyectos secretos, o para pagarles a sus espías, etcétera. El británico, o ruso, o israelí, o estadounidense o francés. Pero en México más que nada para robárnoslo. Cuando en la vida diaria leemos en la prensa u oímos en noticiarios de radio o tv que tal criminal o cual político se descaran o son desenmascarados, como los ejemplos aludidos renglones arriba, atamos cabos de esas marañas. ZETA ha publicado: quienes hacen eso tanto para narcos o políticos son algún banquero o alguna casa de cambio –no los gerentillos o modestas cajeras de sucursal, sino peces gordos. Esto en resumen es corrupción. Leí la columna periodística de (mi compañero de prepa en 1968) Gilberto Lavenant, “el proceso de selección, de prospectos a candidatos a diputados federales, para la contienda intermedia del 2015…Los mismos vividores de la política…que en campaña, prometen, prometen y prometen, pero ya en el cargo, ni siquiera regresan a visitar a sus comunidades”. Y añade: “El 23 de febrero, será la elección de candidatos de mayoría…y 5 días después…los de representación proporcional. Los de lista, pues” (por los que no votamos y ya no queremos). “Los comicios serán el 7 de junio de 2015…Las evidencias indican, que estos comicios, serán más de lo mismo…que triunfará el abstencionismo”, concluye su comentario. Lo veo probable. Muy probable. Los bajacalifornianos –y de hecho la mayoría del país– estamos por un lado desengañados y por otro hartos de que la alternancia desde el 2000 solo ha degenerado en partidocracia. El PRI, a su regreso, no ha cambiado, al revés, da señas peores de permanecer fosilizado, igual de corrupto. El PRD (salido del PRI), extremista y fragmentado en “tribus”, exhibido con las infamias del D.F. y Ayotzinapa. En B.C. el PAN de la época de Salvador Rosas Magallón era democrático y abierto, pero hoy podredumbre. Como en 2013 volvamos a no dar “carro completo” a ninguno y echarlos fuera si surgen candidatos ciudadanos (independientes) buenos. O si no, anular para evidenciar el hartazgo. Y que ya no derrochen, “laven”, nos endeuden ni nos devalúen; y menos acaben aumentándonos peor los impuestos. Ánimo.   José Luis Haupt Gómez

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