Exitosa presentación de bandas tributo en Tijuana


 
miércoles, 25 febrero, 2015 04:00 PM

Más de mil 200 personas presenciaron el espectáculo musical “Beatles vs. Stones” la noche del viernes 13 de febrero en el Teatro Zaragoza. Gente de distintas edades corearon y vitorearon los éxitos a cargo de las bandas Abbey Road y Jumping Jack Flash, en el tributo que éstas rindieron a The Beatles y The Rolling Stones. Todo empezó con el tema “I Want to Hold Your Hand”, primer éxito de los Beatles en América. Para esta interpretación (y otras que le siguieron), los integrantes de Abbey Road aparecieron de traje y corbata negros, con la cabellera recortada tipo “honguito” (tal como el grupo británico se dio a conocer a inicios de los sesenta). Una escena de ensueño: el cuarteto de Liverpool tocando sobre en un emblemático teatro para una audiencia tijuanense, que se desvivía en ovaciones en virtud de la contundente personificación del grupo. Luego John Lennon en la caracterización de Nate Dott, agradeció que entre el público hubiera gente cantando y aplaudiendo, “singing and clapping”, profirió con un intencionado acento inglés. No pasó ni un minuto para que (tras la incursión de Abbey Road) los intérpretes de Rolling Stones ocuparan el entarimado con el éxito de 1966 “Painted Black”. Ahí estaba el modelo ovalado de guitarra característico de Brian Jones, en manos de su doble californiano; instrumento de donde salían notas resonantes y sutiles. Un Mick Jagger de fleco y cabellera al hombro (a cargo de Joey Infante) se conducía con garbo y movimientos cadenciosos. A lo largo de ese primer set, vendrían otros éxitos: “Sympathy for the Devil”, que el público (“uh, uh”) cantó entusiasta. Abbey Road volvería a aparecer, con colorido y lustroso vestuario, como el de los Beatles en la portada de su disco “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band” (1967); luego, con un estilo casual y desenfadado (a base de mezclilla, cabellera larga…), similar al de la agrupación británica en su última etapa (1969-1970). Jumping Jack Flash, por su parte, con el doble del guitarrista Ron Wood durante su segunda intervención, y para concluir, con un look ochentero, en virtud del saco satinado del vocalista y la gabardina con motivos de leopardo ostentada por el intérprete de Keith Richards.   Luego de canciones como “Yellow Submarine”, “Revolution” y “Hey Jude” (para la que un animoso Paul McCartney coordinó a la audiencia a la hora de corear); así como “Brown Sugar”, “Honky Tonk Woman” y “Start Me Up” (tras lo cual el doble de Mick Jagger gritó “what’s up, Tijuana”), se llevaría a cabo lo inesperado: una ejecución simultánea por parte de ambas bandas, de los temas “Satisfaction” (de los Rolling Stones) y “Day Tripper” (de los Beatles), que resultó ser una atinada ensambladura con la que el espectáculo finalizó. Tras los agradecimientos de las dos agrupaciones, se abriría para el público una sesión de fotos y autógrafos con los músicos.

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