De sorpresas y sentimientos
Fieles a esos éxitos del pasado con los que cobraron popularidad en los 80s y que hoy los mantienen vigentes y trabajando, Amanda Miguel y Diego Verdaguer ofrecieron dos actuaciones en Tijuana, donde la presencia de su hija Ana Victoria resultó una grata sorpresa para el público.
Trinidad Ramírez Toriz
Orgullosos de su hija, sobre todo del cariño que el público les profesa, Amanda Miguel y Diego Verdaguer volvieron a Tijuana tras dos años de ausencia, abrazados a los éxitos más importantes de sus respectivas carreras y de la mano de Ana Victoria, quien conquistó con su actuación ante los seguidores de sus padres.
Bastaron tres temas de su primera placa discográfica, “Ready”, para que Ana mostrara el talento que heredó. Coqueta, desinhibida y muy bien plantada en el escenario, interpretó “Siempre Pude Ver”, “P.D. Te Amo” y “La Sombra de tu Amor”, a lo que la gente aplaudió como gesto de aprobación a su trabajo musical para después dar la bienvenida al combo Amanda y Diego.
Emocionados de pisar una vez más escenario tijuanense, el matrimonio interpretó “Volvemos a Empezar”, abriendo la velada del viernes 26 de febrero en Grand Hotel Tijuana, ante aproximadamente 500 fieles fanáticos de diversas edades que, muy atentos y copa en mano, estaban dispuestos a disfrutar de principio a fin del concierto de los argentinos.
Pactado entre ambos desde antes de emprender el concierto, Amanda le dejó el escenario a Diego, quien entre piropos y aplausos cantó “La Ladrona”. “Nena” y “El Secreto Callado”; para después dar oportunidad a su esposa Amanda, quien ofreció un ramillete de canciones con sus respectivos agradecimientos: “Castillos”, “Las Pequeñas Cosas”, “A mi Amiga”, “Ámame una vez más” y “Como un Títere”.
Cada tema fue vivido y sentido por los asistentes, a tal grado que en el recinto se escuchó una sola voz.
Disfrutar de la presencia de dos cantantes como Amanda y Diego, dejó un buen sabor de boca para los fans que disfrutaron de los éxitos, pero también de las novedades discográficas. En el caso de Diego, de su álbum “Mexicano hasta las Pampas”, con “Ventana del Alma” y “Voy a Conquistarte”, en el cual se hizo acompañar de mariachi.
De igual forma, aquellas que sus fanáticos no perdonan en cada presentación: “El Pasadiscos”, “Usted qué Haría” y “Que Sufras Más”; mientras que Amanda desbordó sensualidad, cerrando con broche de oro para regalar “El Gato y Yo”, “Mi Buen Corazón”, “Así No te Amará Jamás” y “Él me Mintió”.
Sólo en tres ocasiones Amanda Miguel y Diego Verdaguer compartieron escenario, y fue en la entonación de “Volvemos a Empezar”, “Simplemente Amor” y “Volveré”, canción que se ha convertido en la tradición del artista para despedirse de su público.
Tomados de la mano, con una sonrisa en el rostro y la satisfacción de haber dejado el alma en el escenario, Amanda y Diego dieron las gracias, saludaron a uno que otro fan que se acercó a ellos y el cantante firmó un disco de vinil, para luego abandonar el lugar.
Breve plática, entusiasmo a flor de piel
Varios son ya los años que el matrimonio de cantantes argentinos visitan Tijuana, pero esta ocasión fue más que especial, al presentar a su hija Ana Victoria, situación que los llenó de orgullo y se notó en los rostros de ambos, al acceder a hablar con los medios tras la primera de dos actuaciones en Grand Hotel Tijuana.
Una vez sentados los tres, Ana Victoria respondió a la pregunta que ZETA le hizo sobre la oportunidad de cantarle al público de sus padres:
“Es un honor tener la oportunidad de hacerlo, la verdad siempre he tratado de ser muy cuidadosa con eso, nunca he querido sobre-usar la oportunidad de tener los padres que tengo. Sí quisiera podría ir a muchos lugares, pero en esta ocasión sentí que era lo correcto y lo he hecho un par de veces”.
La primera fue en el Gibson Amphitheatre de Los Ángeles, California, posteriormente en el Auditorio Nacional, en la Arena Monterrey y el 26 de febrero en Tijuana.
“Cuando lo hago lo disfruto enormemente, porque la verdad que el público de mis padres me vio nacer, es un público fiel, que si bien no es mi público, me quiere por el hecho de ser hija de Amanda y Diego, por representar la historia de ellos dos. Es un enorme gusto”, expresó orgullosa.
Mientras que al cuestionar a su padre sobre cómo determinó el momento que su disco “Mexicano hasta las Pampas” estaba listo para ser escuchado, contestó:
“Fundamentalmente lo que sentí es que el estilo de Diego Verdaguer fue muy bien dirigido y producido por Joan Sebastian; sentí que le elección de las canciones fue perfecta, que hubo una dirección general no sólo de Joan, sino de su co-productor, Jesús Rincón, vi mucha dedicación de ellos al productor”.
Muy seguro de su respuesta, dijo que su disco suena mejor que el que Joan le produjo a Alejandro Fernández.
“Sinceramente, yo creo y no es por hablar mal de nadie, que mi disco suena mejor que el de Alejandro Fernández, sinceramente. Pienso que le dedicaron mucho más tiempo a mi disco, me gustan mucho las canciones y sinceramente estoy muy orgulloso del trabajo que hicieron, muy orgulloso de que el público haya recibido mi participación con música ranchera de esa manera; porque yo no soy un cantante de música ranchera, sino de música pop, sin embargo, el público dijo sí porque las canciones son bellas, el productor supo respetar el estilo del artista y enmarcarlo de esta manera. Tiene integridad el proyecto”.
— Todo un reto, ya que no te consideras un intérprete de música mexicana, pero te atreviste a hacerlo…
“Sí, es que en la vida hay que atreverse siempre. Está bien duplicar y continuar haciendo lo que funciona, pero también hay que atreverse, eso es lo que yo creo, es más divertido”.
Tal atrevimiento le valió ser nominado en dos ocasiones para el Grammy, contendiendo con artistas como Vicente Fernández, Pedro Fernández y Pepe Aguilar, situación que le significó un gran honor.
Por lo pronto, Verdaguer sigue promocionando “Mexicano hasta las Pampas”, para dar continuidad al Volumen 2 del mismo y otro álbum de pop, género que lo vio nacer artísticamente.
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