Gobernador sin candidato y con Reynosos

Foto: Internet/Óscar Vega Marín
 
Sortilegioz Lunes, 11 Febrero, 2019 12:00 PM

Ya es conocido que Óscar Vega Marín no es el candidato del gobernador Francisco Vega de Lamadrid para sucederlo, pero sí será el del Partido Acción Nacional, al gobierno de Baja California.

Derrotado en 2018, pues Baja California fue el único Estado de la República donde Andrés Manuel López Obrador se llevó carro completo en la elección del 1 de julio; desprestigiado por las innumerables deudas y la mala administración en el Gobierno del Estado, así como por la corrupción que suele rodear sus proyectos y obras, “Kiko” Vega de Lamadrid no tuvo ni fuerza ni autoridad para imponer un candidato de su grupo o preferencia, para las elecciones que este año se desarrollarán en BC, de las cuales saldrá su sucesor.

Aquellos ciudadanos a los que les ofrecieron la candidatura desde el Comité Ejecutivo Nacional del PAN, le gustaran o no al gobernador, no quisieron perder su capital político y social encabezando la nominación por parte de un partido cuyo gobierno es señalado de corrupto y mal administrador. Es predecible que de los dos temas principales que dominarán la agenda político electoral, la corrupción y la inseguridad, en el primero no podían no referirse al actual gobierno, por tanto, irían a señalar al partido que los estaba albergando en un momento dado.

Después que todos les dijeron que no aceptaban la candidatura, por default quedó como aspirante único Óscar Vega, quien no está en el contentillo de “Kiko”. Seguramente el Lector ya vio lo publicado aquí la semana pasada, cuando fue público el tema, la forma y el abuso de funcionarios del gobierno estatal en una comida con quien será el abanderado del PAN, para “bajarlo” de la carrera política, además de amenazarlo con no apoyarle en la campaña.

En esas condiciones, enemistados los abusivos funcionarios con quien hará lo posible por retener el gobierno del Estado para el PAN, a pesar de Vega de Lamadrid, desde la oficina de Marko Cortés -el joven dirigente nacional azul- intentan poner orden. Por eso le metieron a “Kiko” en su gobierno, aun cuando en un cargo de tercer nivel, a un miembro de lo que fue el equipo de Francisco Blake Mora, al cual pertenecía Óscar Vega, con el fin de que haya un intermediario entre el candidato y el gobierno.

Así llegó el tercer Reynoso a la administración estatal: Carlos Reynoso Nuño, quien se hará cargo de la Subsecretaría de Gobierno de la Secretaría de Gobierno que aún titula Francisco Rueda Gómez, por cierto, uno de los abusivos comensales que después que no lograron “bajar” a Vega Marín de la candidatura, lo dejaron con una cuenta de más de 17 mil pesos.

Carlos Reynoso Nuño es conocido por… mmm… tres cosas.

Uno, cuando se le señaló de estar inmiscuido en una casa que operaba como centro de espionaje durante el interinato de Alejandro González Alcocer, cuando ocupaba la misma posición que hoy le han conferido.

Dos, por haber sido secretario de Desarrollo Social en la administración de José Guadalupe Osuna Millán.

Y tres, por haber sido designado por Blake Mora cuando éste fue designado secretario de Gobernación en el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa, titular de la unidad de gobierno de esa institución; posición desde la que, aseguran, negoció la entrega de permisos para la operación de casas de apuestas, casinos y libros foráneos.

Vega Marín también fue parte de aquel sexenio de Calderón y del equipo de Blake, quien falleció en un accidente de helicóptero el 11 de noviembre de 2011. Vega fue titular del Secretariado Nacional del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Dentro de Acción Nacional, se sabe que el equipo de Baja California en el gobierno de Calderón, trabajaba para que fuese Blake el candidato a gobernador del Estado en la elección de 2013, nominación que ante su ausencia y la falta de otra figura fuerte en ese grupo, se la quedó Vega de Lamadrid.

Por tanto, la relación de Vega Marín con Reynoso Nuño es de camaradería y complicidad política. Por eso fue incrustado en la Secretaría General de Gobierno, porque una vez desechados por sus abusivos tratos Francisco Rueda, Alfonso Álvarez y Miguel Bujanda, no había otro funcionario que fuese a hacer de intermediario con el candidato. No sólo para las “estrategias” compartidas de campaña, sino para el financiamiento para la campaña.

De esta forma, “Kiko” no sólo perdió la candidatura del PAN al Gobierno del Estado en 2019, también la Subsecretaría de Gobierno, ahora en manos de Carlos Reynoso con la venia de Óscar Vega.

Y efectivamente, Carlos es el tercer Reynoso que se integra al gobierno de Vega de Lamadrid. El primero fue Raúl Reynoso en el área de comunicación, luego que el ex titular de esa dirección, Roberto López, fuese señalado junto a otro colaborador suyo, de ser artífices de una campaña negra con la intención de desprestigiar a dos periodistas: Dora Elena Cortés Reyna y quien esto escribe. Con la intervención de las comisiones Nacional y Estatal de Derechos Humanos, así como la solidaridad de más de 120 periodistas del Estado, el gobernador decidió hacer cambios. Despidió a uno de los señalados, y a López lo hizo su secretario particular.

Así llegó Raúl Reynoso desde Puebla para ocupar esa posición. El segundo Reynoso en integrarse al actual gobierno panista fue Ernesto, en un área de medio ambiente. Y el tercero es Carlos, el enlace de Óscar Vega Marín, signifique lo que sea esa posición.

Los Reynoso se han caracterizado por siempre estar en el gobierno de Baja California. Tienen lo mismo que el PAN en el poder: 30 años de uno a otro puesto, y de uno a otro hermano. Con Ernesto Ruffo, Raúl Reynoso estuvo en Comunicación.

Pero a partir del gobierno de don Héctor Terán (1995-1998) y hasta el actual de Francisco Vega (2013-2019), el que ha estado en todos es, precisamente, Carlos Reynoso.

Con don Héctor Terán fue subsecretario, con Alejandro González Alcocer se mantuvo en la posición, y con Eugenio Elorduy empezó como subsecretario del sistema penitenciario, pasó por la Secretaría General de Gobierno, aunque no la encabezó, y de ahí lo hicieron secretario de Desarrollo Social, área en la que fue ratificado por Osuna Millán hasta que Blake Mora se lo llevó a Gobernación y ahora regresa con “Kiko” a la Subsecretaría General de Gobierno.

Otros Reynoso que han participado en el Estado, son Francisco Reynoso Nuño, quien fue diputado federal por allá en los noventa, y delegado del Instituto Nacional de Migración. Eduardo dirigió el DIF Tijuana cuando Osuna Millán fue alcalde de la ciudad, y bueno, ahora Ernesto está en un área del medio ambiente.

Así se desprende que si una familia ha gozado de  las tres décadas de gobiernos panistas en Baja California, esa ha sido la de los Reynoso. Y también se concluye que el gobernador Francisco Vega de Lamadrid no tendrá candidato a gobernador, al menos no en el PAN, pero ah, cómo tiene Reynosos…

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