Migrantes centroamericanos: nueva remesa de esclavos (Tercera y última parte)


 
Cartaz Lunes, 7 Enero, 2019 12:00 PM

Los obreros conscientes de México detestamos a esos “mexicanos” que se ponen del lado del gorila, Donald Trump.

Esa caterva de burgueses son nuestros enemigos jurados.
Los proletarios centroamericanos son nuestros hermanos de clase. Y es un deber ineludible de todo obrero consciente defender a sus hermanos sin importar su nacionalidad.

Los obreros mexicanos somos alrededor de 130 millones; ellos, los reaccionarios burgueses en el poder, con todo su ejército y su maldita policía no pasan de ser un millón. En un levantamiento armado de todo el pueblo las fuerzas represivas de la burguesía serían en pocos días aplastadas. Aniquiladas. Sin duda alguna.

Diez días duraron los obreros bolcheviques, dirigidos por el gran Lenin, para derrocar al zarismo y a la burguesía rusa. Un pueblo unido, organizado, armado y dispuesto a morir por su causa es invencible. Que los fascistas gringos y los pinochetistas de México revisen la historia.

Camaradas: El futuro es luminoso para el pueblo obrero si se lucha combativamente. Y con mucha, pero con mucha fe en el triunfo.

Los capitalistas son la clase más hipócrita, desalmada y asesina que haya existido sobre la faz de la tierra.

Todos los trabajadores, sin importar su nación de origen son hermanos. El pueblo obrero es el que todo crea, con su esfuerzo físico e intelectual. Los burgueses son una clase explotadora y criminal, unos parásitos que viven a expensas del sacrificio de los trabajadores.

Abajo con las ergástulas de explotación llamadas maquiladoras en las cuales se pretende encerrar y uncir al yugo explotador a los refugiados centroamericanos. Al diablo con el intento de crear otro “Valle Nacional” neoporfirista en el cual trata, López Obrador, de encadenar a los migrantes centroamericanos para que con su sudor y su sangre le construyan a los inversionistas extranjeros el “Tren Maya” y el “Ferrocarril Transísmico”. Obras faraónicas que sólo serán para goce y disfrute de la clase rica.

Sin duda alguna, ese “Valle Nacional” del siglo XXI será la tumba de los proletarios que sean llevados a ese lugar. Como en los tiempos de odiado dictador Porfirio Díaz.

La clase obrera no nació para ser esclava de nadie.

Camaradas proletarios: A unirnos, a organizarnos aceradamente, y a luchar con ánimo y con mucha fe en el triunfo, para aplastar a todos los alacranes capitalistas; opresores y explotadores; burgueses y fascistas, sean del país que sean.

 

Atentamente,

Javier Antuna

Correo: gloriaproletaria@gmail.com

Tijuana, B.C.

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