Los maestros y el estado

Foto: Internet/Elba Esther Gordillo
 
Opinionez Lunes, 10 Diciembre, 2018 12:05 PM

Juzticia

 

 

 

“Ya no voy a permitir que se les falte al respeto a los maestros” esa fue la expresión de Andrés Manuel López Obrador el pasado domingo en el Zócalo de la ciudad de México ya como Presidente de la República. Ello en base al trato indigno que ha sufrido el magisterio en general por parte de las autoridades educativas, con motivo de la aplicación de las Leyes derivadas de la última reforma que sufrió el artículo 3ro. de la Constitución Federal.

Se ha hablado de cancelar la reforma educativa, tanto por el Presidente de la República como por Esteban Moctezuma, actual Secretario de Educación, refiriéndose principalmente a la Ley General del Servicio Profesional Docente en virtud de que su aplicación, en cuanto al ingreso, permanencia y ascensos de los maestros ha golpeado la estabilidad de aquellos que basan su permanencia en el trabajo, en el estudio, en la experiencia, en la actualización y en la carrera Magisterial y que han sido víctimas de evaluaciones incongruentes con la realidad.

Como actos previos a las reformas llevadas a cabo por Enrique Peña Nieto, reconociendo éste el poder de hecho y de derecho ostentado por la maestra Elba Esther Gordillo y consciente de que la líder magisterial sería un obstáculo para la reforma educativa, la quitó del camino mediante las acciones y procedimientos ya por muchos conocidos y que concluyeron con la actual libertad de Elba Esther.

Con dichas reformas pagaron justos por pecadores pues sólo una minoría del magisterio se dedica a la operación política sindical y también partidista, pero la mayoría de los profesores son cumplidos y ajenos a dicha actividad, y que por su disciplina y buena fe fueron los más golpeados.

En la reforma al artículo 3ro. Constitucional, pero más en la Ley General del Servicio Profesional Docente, el legislador y las autoridades educativas han despreciado los méritos y la experiencia del maestro tradicional desechándolo prácticamente con la anulación ilegal e indebida del derecho de escalafón y colateralmente, abriendo las puertas del magisterio a docentes inexpertos y sin formación humanista.

El ingreso, permanencia y ascensos de los docentes a que se refiere la Ley ya citada, por más que oficialmente se negó que fuera una reforma laboral, lo cierto es que su aplicación fue rigurosamente en aspectos de carácter laboral. Los cursos de actualización y la carrera magisterial prácticamente fueron sustituidos por concursos y evaluaciones que desestabilizaron a los maestros creándoles incertidumbre en sus puestos.

La cláusula de exclusividad sindical fue materialmente borrada de las relaciones laborales colectivas, abriéndose las puertas al debilitamiento de los Sindicatos de Maestros, organizaciones cuya finalidad es precisamente equilibrar las fuerzas entre trabajadores y patrón (Estado) y evitar que el maestro sea objeto de arbitrariedades.

La reforma viciada generó que las autoridades educativas incorporaran al personal docente, gente a fin para quitarle participación a los sindicatos magisteriales que, a final de cuentas ese fue uno de los objetivos, desaparecer el fantasma de Elba Esther Gordillo y de los Sindicatos independientes del SNTE.

López Obrador y Esteban Moctezuma anunciaron que gestionaran ante el congreso la abrogación de la Ley General del Servicio Profesional Docente y el grupo de leyes derivadas de la reforma constitucional, consecuentemente los nombramientos derivados de dichas leyes quedarán sin ese sustento legal.

Las comisiones mixtas de escalafón para los ascensos, aunque nunca debieron dejar de estar integradas y en activo, deberán ser reactivadas ya que dicho derecho tiene su base en el artículo 123 apartado B, fracción VIII de la Constitución Federal, dispositivo que está en vigor e intacto desde antes de la multicitada reforma.

La Ley General del Servicio Profesional Docente que entró en vigor el 12 de septiembre de 2013, en ninguno de sus 83 artículos ordinarios ni de sus 22 transitorios menciona la palabra Sindicato, no obstante que el ingreso, permanencia y ascenso de los docentes son temas incuestionablemente laborales; y en lo que se refiere al escalafón, solamente en una ocasión se menciona que es en el segundo párrafo del artículo 6to. Transitorio: “Los procedimientos y los dictámenes escalafonarios…”

Para agravar la situación a los jubilados no les han pagado su pensión.

 

El Licenciado Gerardo Dávila ejerce su profesión en Tijuana, B.C.

Correo: lic_g_davila@hotmail.com

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