La maldita Bolsa de Valores y el petate del muerto

Foto: Internet/El pueblo votó por un cambio profundo
 
Opinionez Lunes, 3 Diciembre, 2018 12:00 PM

Cuando fui legislador federal de 1991 hasta 2000, cada vez que había una iniciativa importante, que tenía oposición dentro del grupo parlamentario de la mayoría, siempre los funcionarios del ejecutivo utilizaban el mismo argumento para convencernos a los que estábamos en contra:

“Si no la aprueban, mañana se cae la bolsa”. Por supuesto que terminábamos cediendo, pues quién quiere ser el culpable de una caída de la Bolsa de Valores; nadie. Este viejo y recurrente argumento lo siguen utilizando para amedrentar a los políticos de ahora.

Para muchos tecnócratas y neoliberales la Bolsa de Valores es como Dios. Rige la vida y determina el destino de un país y de sus habitantes. Tal parece que la Bolsa es más importante que el propio gobierno legítimamente electo por el pueblo.

Han pasado dos episodios recientes en los cuales los ricos de México y las grandes empresas que cotizan en bolsa han mostrado su poder. Bastó que una legisladora de Morena, prácticamente una desconocida en política, presentara una iniciativa para regular las cuantiosas comisiones que cobran los bancos en México, para que al día siguiente los mercados hayan rechazados la propuesta y se auto laceraran para mostrar su inconformidad con lo que creyó era una amenaza a sus intereses.

Hace poco volvió a pasar: un sencillo diputado miembro del PT, presentó una iniciativa para quitarle el control de las Afores a la iniciativa privada y volvieron a poner el grito en el cielo. Al día siguiente todos los medios de comunicación, electrónicos y escritos, aumentaron el terror y todos, sin excepción, satanizaron al diputado federal que ejerció su derecho como legislador a proponer lo que su conciencia e ideología le mandan.

Claro, los medios están molestos con el nuevo gobierno electo, hasta ahora nadie les ha ofrecido el famoso chayo (dinero que se les paga por debajo de la mesa a los medios de comunicación y comunicadores para que hablen bien de quien les pague o reduzcan el tamaño de las críticas, cuando las hubiere). Por eso no le dejan pasar nada al gobierno electo, pues también quieren demostrarle su poder y lo que pasaría si no se arreglan económicamente. Por eso todos exageraron la segunda caída de la bolsa.

Los diputados tienen el derecho de presentar sus iniciativas, cualesquiera que sean, eso no significa que las apoye el grupo parlamentario que tiene la mayoría en las cámaras. Las comisiones están llenas de iniciativas de diputados en lo individual, las cuales ni siquiera son analizadas.

Hubo un legislador, creo que era del PARM -partido ya desaparecido-, que presentó más de 300 iniciativas personales, pero ninguna fue tomada en cuenta. Eso es así porque no es presentada por un grupo parlamentario, sino por un diputado a título personal. Cuando es la voluntad del grupo parlamentario presentar una iniciativa, es siempre firmada por todos los legisladores que integran dicho grupo, esa es una señal de que esa iniciativa será dictaminada. Por ello cuando dos legisladores, una senadora y un diputado, presentaron sus iniciativas personales, no era ni para tomarlas en cuenta, porque ambos son poco conocidos y porque no tiene el aval de la totalidad de su grupo. Sin embargo, los utilizaron de pretexto para mostrar su poder. Ellos tienen el poder para manipular la bolsa, también para aumentar el precio del dólar. Es una muestra de que, si se meten con ellos, van a reaccionar.

Si, así funcionan las cosas, si le dejamos que sigan con sus privilegios y sean los verdaderos dueños del país, todo seguirá marchando normalmente. Pero este nuevo gobierno no fue votado para que las cosas siguieran igual, para eso era mucho mejor José Antonio Meade, con más experiencia financiera y con los contactos con todos los ricos. Pero no fue así, el pueblo votó por un cambio profundo, terminar con privilegios y desigualdades.

El mandato es claro: cuando se toquen esos intereses, que en algún momento se tocarán, cuando ya se tengan todos los hilos del poder, de seguro habrá reacciones, caídas de bolsa, aumento del dólar, etcétera. Ya lo he dicho, es una disputa por la nación. En algún momento se aprobarán leyes que no les gustarán y contestarán mediáticamente criticando al gobierno, azuzando el miedo, que porque vamos a ser una nueva Venezuela y todas esas sandeces que los partidarios de estos conservadores están inundando las redes y tratando de crear una falsa imagen sobre el gobierno electo.

Sí, amigos, deberemos estar preparados cuando la verdadera batalla por el futuro de la nación se presente.

 

Amador Rodríguez Lozano es tijuanense. Ha sido dos veces diputado federal y senador de la República por Baja California; fue también ministro de Justicia en Chiapas. Actualmente es consultor político electoral independiente y vive en Tijuana. Correo:amador_rodriguezlozano@yahoo.com

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