Van por célula de Sinaloa

Foto: Cortesía.- Miembros del CDS continúan con la pelea por la plaza, han convertido La Paz y Los Cabos en un terreno minado por cadáveres de distribuidores de droga que estaban al servicio del otro cártel
 
Edición Impresa Martes, 6 Noviembre, 2018 01:00 PM

“Tenemos persistencia por parte del grupo

sinaloense, principalmente en Los Cabos”,

reconoció una fuente del Grupo de

Coordinación tras las últimas ejecuciones y

tres cuerpos encontrados semienterrados

en Zacatitos

“Ahora no tenemos homicidios a plena luz del día, balaceras en zonas concurridas o enfrentamientos entre grupos criminales y/o policías; ahora hay algo silencioso, una operación de desaparecidos increíble, ni la misma autoridad cuenta con los datos, pero el Colectivo sin Ellos No, cuenta con amplio registro de hasta una persona desaparecida al día. Esos datos son preocupantes hasta para las mismas instituciones”, expuso un experto en delincuencia organizada consultado por ZETA.

La reducción de ejecuciones en los primeros nueve meses de 2018 en comparación al año anterior, arroja un registro del 67 por ciento, sin embargo, son los homicidios denunciados y confirmados por la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE).

“Pareciera que se los tragó la tierra, desde el día de su desaparición nadie supo nada más de ellos, nosotros teníamos la esperanza de hallarlos con vida, hoy a más de un año y medio, lo que queremos es descansar, porque la familia no descansa, todos los días les pensamos y rogamos porque regresen a casa”, es el testimonio de un familiar de los hermanos Cázarez Medina, César y Javier, desaparecidos el 28 de marzo de 2017 en La Paz.

Daniel de la Rosa Anaya, Procurador General de Justicia del Estado, no confirmó las identidades de los últimos tres cuerpos encontrados en el predio de Zacatitos, pero dijo que todo parece indicar que estaban vinculados a la delincuencia organizada

Un total de 23 registros obran en manos y redes sociales de colectivos dedicados en la búsqueda de personas desaparecidas en Baja California Sur, y corresponden sólo a los últimos dos meses.

“Tenemos persistencia por parte del grupo sinaloense, principalmente en Los Cabos, allá permanecía la atención, pero en los últimos días hemos visto hechos que se registran en la Capital, esto da cuenta que se siguen moviendo y no están movilizando tanto a las unidades para no calentar la plaza, como dicen ellos, pero lo cierto es que las investigaciones nos llevan a pensar que el problema sigue presente”, refirió una fuente del Grupo de Coordinación de Seguridad Pública en BCS.

Lo anterior queda de manifiesta tras un homicidio doloso cometido en la Capital, a plena luz del día, cuando niños salían de la escuela. Aproximadamente a las 2:30 pm se escucharon disparos de arma de fuego en las calles Del Norte y Antonio Wilson de la colonia Camino Real.

El hombre vestía playera blanca, pantalón de mezclilla azul y tenis; paramédicos del Grupo Voluntario Calafia lo encontraron con vida,  pero las lesiones lo privaron de la vida poco después.

“Según testigos se le acercaron personas, al parecer los conocía y recibió casi cuando lo encuentran, varios tiros, rápidamente cayó al suelo, donde lo remataron, ni chanza le dieron de esconderse. Sabía que venían por él, los vio y trató de huir, pero ya venían listos”, confirmó un agente de Seguridad Pública en el sitio.

La pista, de acuerdo a la fuente de investigación, es que traen el mismo modus operandi, “o son los mismos pero en otro bando, o estamos hablando de la forma de operar de (Cártel de) Sinaloa”, agregó.

Las zonas donde han sido encontrados cuerpos enterrados corresponden a puntos donde habitualmente lo hacían miembros del Cártel de Sinaloa (CDS), además de las armas utilizadas.

“Tienen un patrón de relación con otros hechos”,  se informó desde el Grupo de Coordinación.

 

SIGUEN LA PISTA DE SINALOENSES

La colonia El Zacatal de San José del Cabo es parte del territorio que ha alcanzado la influencia del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), así lo han establecido fuentes de inteligencia militar.

El último mapa delictivo elaborado por fuerzas de inteligencia militar, muestra que las plazas de La Paz y Los Cabos están dentro de las más peleadas en la batalla por la venta y distribución de estupefacientes; tanto San José del Cabo y el sur de Cabo San Lucas, están bajo el mando de “La Plaza”, ubicada justamente con Jalisco.

En La Paz se dividió el sur para CDS y el norte para CJNG. La distribución de grupos principalmente de Sinaloa, como Los Tegoripeños, Los Nueva Generación del Mayo y/o Los Chapitos, aún está por definirse.

“Los últimos cuerpos localizados, sobre todo los enterrados en la zona de Zacatitos, están plenamente identificados con miembros del CDS por la forma y zona de operar, lo que nos pone en alerta, porque quiere decir que siguen en disputa en territorio que hasta hace una semanas se había identificado al cártel jalisciense. Recordemos que en esa zona fue visto tanto ‘El Colores’ operando junto con ‘El Tamayo’, por ello identificamos la misma zona de operación”, expuso el agente de investigación de la Policía Ministerial.

En ese lugar fueron localizados tres cuerpos: dos mujeres jóvenes y un masculino “en el Kilómetro 6 del camino al poblado de Zacatitos, los restos estaban semienterrados”.

De manera extraoficial se confirmaron las identidades: Clariela Jhoselyn González Jáuregui y Yesenia Cisneros Beltrán, desaparecidas en la colonia Zacatal de San José del Cabo el 14 de octubre; fueron subidas por hombres armados a una camioneta negra con vidrios polarizados y rines cromados.

“Ya estamos muy avanzados en las investigaciones, ese caso va a quedar totalmente esclarecido, y los responsables a aplicarse la Ley, van a quedar donde deben estar, a disposición de una autoridad judicial. Una prueba de genética tarda aproximadamente una semana, de tres a cinco días, entonces hay que esperar la formalidad, porque sería irresponsable proporcionar una información que realmente no esté corroborada científicamente”, adelantó el procurador estatal Daniel de la Rosa Anaya.

La PGJE ha filtrado información de cuerpos que aún permanecen sin identificar, entre ellos personas que fueron sepultadas por miembros del Cártel de Sinaloa en el Cementerio de Zacatitos, 21 víctimas permanecen en la Procuraduría en espera de ser reclamados

Aunque no concedió la confirmación de los restos encontrados, y que se tratase de las jóvenes de 18 y 16 años, respectivamente, dejó la moneda en el aire para decir que la familia acudió y confirmó de vista a las fallecidas.

Información recibida por ZETA indica que al mediodía del domingo 28 de octubre, familiares tanto del varón como de las jovencitas, acudieron a las instalaciones del Servicio Médico Forense en San José del Cabo para identificar los cadáveres, aunque deberán esperar al desarrollo de la investigación y la confirmación mediante ADN.

“La identificación, debido al avanzado estado de descomposición, fue a través de los tatuajes del varón y del problema en la columna, fue la esposa del joven quien lo identificó y los trámites fueron rápidos, no así con las jovencitas, las cuales serán entregadas a familiares ya que concluya el examen de ADN”, refirió la fuente.

Días antes, Pedro Israel González desapareció el 5 de octubre en la misma zona. Pese a padecer una discapacidad física, el joven tenía presuntos vínculos con la delincuencia y el  narcomenudeo.

“No podemos adelantar información, principalmente porque se encuentra en la etapa de la judicialización de los casos, queremos presentar  a los responsables ya detenidos. Estamos hablando de personas vinculadas a un grupo delictivo, inclusive el tema del joven que estaba en la silla  de ruedas, lo tuvimos relacionado con temas de narcomenudeo e incluso en una privación de la libertad en Ciudad Constitución, como partícipe”, expuso De la Rosa, quien a su vez, descartó se trate de una ola de feminicidios por las últimas mujeres que han desaparecido y posteriormente encontradas sin vida.

“Habrá que revisar cada caso en concreto para descartar una ola violenta contra las mujeres”, finalizó al respecto.

 

ZACATITOS, CEMENTERIO DE VÍCTIMAS

Datos en el archivo de la PGJE denotan a un Cártel de Sinaloa con una fuerte preferencia de operación en predios localizados rumbo al poblado Zacatitos.

A mediados de 2017,  investigadores de Servicios Periciales se centraron en el predio ubicado a seis kilómetros de San José del Cabo, donde localizaron inhumaciones “vinculadas principalmente a ‘El Colores’, hay material gráfico en el expediente que datan los hechos sangrientos que lo acompañaban como jefe de sicarios y después líder de plaza”.

En el sitio fueron desenterrados 18 cuerpos dentro de doce fosas clandestinas. De igual manera, se localizaron hieleras con botellas de plástico, un casquillo percutido calibre 7.62×39 milímetros, seis casquillos calibre .223 REM, un casquillo calibre 40 y tres de arma 9 mm; así como un cuchillo y un machete.

En mayo,  en el Kilómetro 8 del mismo camino, en los mismos predios fueron localizadas cinco osamentas más -cuatro hombres y una mujer-, algunos de ellos en avanzado estado de descomposición, pero había otras en las que el delito recién se había cometido.

Una de las víctimas, visiblemente tenía días de haber sido sepultado, “quizá horas de haberse consumado el delito”, explicó la fuente.

La identificación se llevaría cabo a través de los tatuajes con que contaba la víctima, pero ha permanecido sin que lo reclamen familiares.

El último caso de fosas clandestinas en el mismo sitio, tuvo lugar el 27 de octubre, cuando efectivos de la Secretaría de Marina, apoyados de las investigaciones del área de Inteligencia militar, recibieron información de nuevas fosas clandestinas.

Se dio aviso a la PGJE para que acudiera al lugar, donde se han registrado inhumaciones en los últimos 19 meses, lapso en el que la pugna entre grupos de Sinaloa y Jalisco se ha recrudecido.

En el sitio fueron localizados tres cuerpos en dos fosas, dos jóvenes mujeres en una misma fosa y un tercer cuerpo de un hombre en otra.

“La zona ha sido vinculada directamente con el Cártel de Sinaloa, el trabajo de identificación de perfiles criminales, de entrada colocan a ‘El Colores’ como iniciador del cementerio clandestino, para continuar su sucesor y aprendiz ‘El Tamayo’; sin embargo, sabemos que esta persona está fuera del Estado, ya trabajamos en ese nuevo perfil que pudo retomar la operación de la zona”, comentó la fuente de la Policía Ministerial.

En marzo de 2017, cuatro matones, entre ellos presumiblemente “El Colores”, interrogaban al narcomenudista Israel Ramírez Bastidas, quien dijo operar para “La Plaza” del CJNG para perfiles como “La Morena”, “El Barbas”, “El Pecheras” y “El Pájaro”.

“El lugar pudo ser establecido como la misma zona, la gente de su confianza, el equipo y la forma de ejecutar a las víctimas confirmaron que se trata de un cementerio clandestino para las células delictivas de Sinaloa, incluso se han hecho búsquedas en el lugar por agentes y colectivos de búsqueda, que son los mismos familiares”, indicó la fuente de la Policía Ministerial.

Alrededor de 26 personas han sido encontradas en los mismos predios del camino a la comunidad de Zacatitos en San José del Cabo en Los Cabos, ahora es conocido como El Cementerio del Cártel de Sinaloa

Parte de la evidencia con que cuenta la PGJE, apunta a Gildardo Lucero Romero “El Nuevo Sepulturero”, detenido el 12 de mayo del presente año por agentes de la Marina, mientras circulaba por calles de la colonia San Bernabé en San José del Cabo.

A mediados de mayo fueron encontradas las primeras fosas clandestinas. Gildardo Lucero aportó datos suficientes para llevar a cabo la localización de inhumaciones clandestinas.

El soporte legal estuvo a cargo de miembros de Inteligencia, “quienes ‘pincharon’ y examinaron el teléfono celular del detenido, donde encontraron varios videos y fotografías en las que grababan a sus víctimas antes de ejecutarlas, además se encontraron diversos perfiles adonde eran dirigidos los videos para confirmar la muerte de ciertos narcomenudistas”, externaron fuentes militares.

Precisamente como en Los Cabos y La Paz, aunque hay registros de fosas clandestinas en Ciudad Constitución en Comondú, así como Vizcaíno en Mulegé, autoridades se abocaron en brindar capacitaciones de las que  los elementos carecían en cuanto a búsqueda de restos humanos e inhumaciones.

El procurador Daniel de la Rosa Anaya expresó que se cuenta con el equipo y personal profesional en el área para tal fin, “particularmente con la tecnología, hemos estado realizando algunas acciones con la asociación civil de Colectivo, sobre todo en la Zona Norte y Ciudad Constitución, también en San José del Cabo. Con la instalación de la Comisión Estatal de Búsqueda, ya estamos con la Secretaría General de Gobierno para que quede totalmente integrada y con participación de los ciudadanos”,  declaró el funcionario estatal.

Muchas dudas se han generado respecto a que existe gran cantidad de cuerpos sin identificar, actualmente bajo resguardo en el Servicio Médico Forense; incluso a través de redes sociales, miembros de grupos criminales han asegurado que hay tantos cuerpos que la procuraduría no se da abasto.

Sin embargo, la PGJE aclaró que sólo se trata de información que busca desestabilizar el sistema y generar intrigas a la institución, “no tenemos los cadáveres sin identificar, la mayoría de los que tenemos han sido identificados, en este caso que pudiera corresponder, en alguna de las no identificación y sobre todo a los del año pasado, traemos alrededor de un 30 treinta por ciento de los que a veces no se identifica porque son personas que vienen de otras entidades federativas, dentro de los tres meses que tenemos siempre de plazo para que se pueden identificar, algunos son identificados posteriormente. Inclusive a través de la página de la PGJE, hay un apartado para identificar a algún familiar en la misma página, hay ciertos datos que estamos subiendo constantemente todos los días”, compartió el procurador.

 

DÉFICIT DE POLICÍAS

“Ha quedado registrado en diversas declaraciones de narcomenudistas, sicarios y líderes de plaza, especialmente de Sinaloa, sobre ciertos ‘empleos’ que brindan a cuerpos policiacos, comandantes y cabezas de grupo tanto en las calles como en los Cereso (Centros de Readaptación Social), de ahí los esfuerzos a que la corrupción termine y los rigores en la selección de elementos”, confió a ZETA un miembro del Grupo de Coordinación de Seguridad Pública en Baja California Sur.

La vinculación entre células criminales y agentes de seguridad de los tres niveles de gobierno es más que evidente, por ello han endurecido los procedimientos para seleccionar elementos que ocupen puestos clave, ya no se digan comandancias o cabezas de grupo, sino sitios estratégicos como entradas al Estado y control de información.

“En meses anteriores se inauguró la Academia de Policía Estatal y a partir de ese proceso, hemos ido captando más elementos dentro de la propia Academia, tenemos un aproximado entre 120 a 130 cursantes o cadetes, que están desarrollando el curso de formación inicial”, celebró Germán Wong López, secretario de Seguridad Pública en BCS.

La deficiencia de elementos en la entidad, ha llevado a la llegada de alrededor de dos mil elementos de seguridad, con lo que se ha reforzado la seguridad, sosteniendo parte de la tranquilidad en La Paz y los Cabos.

“Ese personal va a cubrir los espacios a nivel municipal y estatal, en las áreas de Policía Municipal y Policía Estatal Preventiva o Policía Ministerial. Nos hacen falta elementos, estimamos tener un ingreso de unos 80, depende de la corporación, a 100 elementos cada año”, agregó Wong López.

Aun así,  la delincuencia organizada gana más terreno, tanto así que en la actualidad existen 985 elementos de seguridad reprobados en Control y Confianza, mayormente policías municipales que no han sido dados de baja, “hay elementos que de tanto que han reprobado Control y Confianza ya pasaron, ya tienen experiencia en la realización de los diversos exámenes”, explicó la fuente policial.

Los más reprobados son los agentes de las policías de los cinco municipios, con 625 le sigue la Policía Ministerial con 191; 88 del personal de custodia y 81 agentes estatales.

Predio de Zacatitos, ahora también conocido como el cementerio del Cártel de Sinaloa o Zacatitos, sitio donde han sido localizado múltiples víctimas de la guerra entre células delictivas de Los Cabos

Nadie quiere ser policía porque las cosas no están bien tras el asesinato de varios agentes, el riesgo es continuo y los sueldos están por los suelos.

“Tenemos realmente un déficit en el aspecto que hay pocas personas que desean ser policías, ya sea municipales estatales o ministeriales. A los futuros policías se les va a formar, se van a homologar, van a tener a la larga una meta en la cual van a poder ir ascendiendo y ocupando grados en cada corporación”, estimó el titular de Seguridad Pública.

Actualmente hay puntos rojos como el robo en sus diferentes modalidades, narcomenudeo, homicidios dolosos y,  aunque se tiene una disminución importante, los hechos siguen en aumento (149 hasta septiembre).

Sin embargo, la misma falta de personal deja libre el paso a células delictivas, “principalmente de Sinaloa, que eran los que mantenían firma la pelea por la plaza”, lo que sigue siendo una preocupación, pues aunque personal federal cubre espacios, no conocen el terreno, menos aún a las células locales y su forma de operar.

“La Secretaría de Seguridad Pública y la PGJE, estamos emprendiendo acciones para precisamente evitar que aumenten los delitos de alto impacto, hemos podido dar respuesta no como quisiéramos, no tenemos hasta este momento la tecnología ni el personal suficiente para poder, primero, dar respuesta de forma inmediata a un delito de alto impacto; lo hacemos con base a la investigación, al proceso de identificación de los autores de esos delitos y, posterior a eso, se hace el aseguramiento de las personas”, justificó Germán Wong López.

Desde mediados de 2016, en el interior del Cereso de La Paz se detectó actividad delictiva por parte de miembros del Cártel de Sinaloa, entre ellos Simón Guillermo Hernández Peña “El Simón” y/o “El Sepulturero”, quien controlaba una célula delictiva encabezada por Luis Fernando Villalobos Graciano “El Güero Ruffles”.

Al asegurar la celda del peligroso reo se le encontraron casi 150 mil pesos en efectivo y una cantidad considerable en dólares, tres equipos y chips de teléfono celular, marihuana y cristal, además de una báscula gramera.

Por ello se invirtieron 2 millones de pesos en la primera etapa de remodelación del Centro Penitenciario de La Paz, que contempla la remodelación de la aduana de ingreso al penal para evitar el ingreso de sustancias y objetos prohibidos.

“Vamos a implementarlas en los cuatro penales en el Estado, nos van a permitir que poco a poco vaya disminuyendo el acceso de objetos prohibidos dentro del penal, no se hacían las revisiones dentro del penal, precisamente empezamos a detectar ciertos objetos que pueden vulnerar la vida de los internos, así como evitar los equipos de comunicación para inhibir llamadas desde el interior”, refirió el secretario de Seguridad Pública.

La remodelación comprende cubículos de revisión, escáner, área de espera, registro, baños, comandancia y área de trabajo social.

“Se ha logrado el aseguramiento de puntas, de teléfonos y drogas dentro del penal. No hay ya una actividad que haga eco hacia afuera del penal de La Paz, en el de Los Cabos empezamos a implementar también operaciones para que podamos inhibir”, finalizó el funcionario de seguridad.

En los recientes operativos se ha asegurado droga, armas hechizas y teléfonos celulares, por ello se pretende endurecer medidas principalmente en el penal de San José del cabo, donde una célula no ha podido ser desarticulada.

En el último operativo, donde participaron elementos de la Secretaría de Marina, de la Defensa Nacional así como policías Municipal, Estatal y Ministerial, se incautaron 97 puntas hechizas, once celulares y ocho cargadores para celular; dos básculas grameras, doce  pipas, una lata y once envoltorios -cuatro de forma cilíndrica- con marihuana en su interior.

Comentarios

comentarios

Notas relacionadas

Tipo de Cambio