Paranoico

Foto: Archivo
 
Dichoz y Hechoz Lunes, 26 Noviembre, 2018 12:00 PM

El que tiene las manos metidas y “halcones” al interior de su partido es el alcalde de Mexicali, Gustavo Sánchez Vázquez, quien con una mano está en la administración municipal y con la otra cuidando que nadie se salga del huacal; está atento a la menor señal de provocación. En esta ocasión estuvo merodeando al diputado Andrés de la Rosa Anaya, uno de los suspirantes a la alcaldía de ese municipio -aunque no lo ha dicho abiertamente-. Resulta que hace días, De la Rosa realizó un evento para algunos militantes y personas allegadas, con el objetivo exclusivo de convivencia -o quizá para tantear quiénes le apoyarían-. Este movimiento llegó a los oídos de los allegados a Sánchez, quien de inmediato envió a regidores del Ayuntamiento de Mexicali para que comenzaran a investigar si se trataba de un destape político. La situación llegó a tal grado que los ediles empezaron a presionar a sus cercanos, advirtiéndoles en ese momento que debían decidir si apoyan a De la Rosa o a Gustavo Sánchez para la próxima contienda electoral. Al final, en el evento de Andrés no hubo destape, menos aún pidió apoyos especiales, pero el simple “amague” ocasionó un descontrol total en la administración municipal, que ya está pensando más en 2019 que en terminar el año. Cabe señalar que Sánchez ha ejecutado algunas obras de pavimentación en la zona rural de Mexicali, sobre todo en los bastiones de la familia De la Rosa, pero nunca lo ha invitado a la inauguración. Tampoco fue requerido a su Segundo Informe de Gobierno y no se les ha visto juntos en mucho tiempo, lo que refuerza los dichos sobre la enemistad político-electoral entre ambos.

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