Mujer: si y sólo si…


 
Opinionez Lunes, 5 Noviembre, 2018 12:00 PM

Hoy no voy a opinar, no diré casi nada, como no he dicho nada en los últimos meses. No hablaré de paridad, ni de igualdad de oportunidades para las mujeres porque nos han engañado, me han engañado. La pasada contienda electoral ha sido devastadora en relación a la oportunidad de participación para las mujeres de mérito, me refiero particularmente a la segunda fórmula al Senado a través de la figura de alejandra león (así con minúscula), aún estoy en shock, pero para que no viviera esto de manera aislada ella misma se encargó de evidenciar su falta de preparación para un cargo tan digno; al final nada tuve que decir que ella misma no haya evidenciado.

Es lamentable el actuar en la mayoría de los partidos políticos cuando se trata de postular ciertos perfiles a puestos de elección popular. Espero que aquí, en Baja California, se haya aprendido y que este error no se vuelva a repetir. Esto sería un error imperdonable, pero sobre todo irreparable para un Estado fallido como en el que vivimos.
Mujer, si puedes mantener la cabeza en su sitio cuando todos a tu alrededor

la pierdan y te culpen a ti.

Si puedes seguir creyendo en ti misma cuando todos dudan de ti,

pero también aceptas que tengan sus dudas.

Si puedes esperar y no cansarte de la espera;

o si, siendo engañada, no respondes con engaños;

o si, siendo odiado, no incurres en el odio.

Y aun así no te las das de buena ni de sabio.

 

Si puedes soñar sin que los sueños te dominen;

Si puedes pensar y no hacer de tus pensamientos tu único objetivo;

Si puedes encontrarte con el triunfo y el fracaso,

y tratar a esos dos impostores de la misma manera.

Si puedes soportar oír la verdad que has dicho,

tergiversada por villanos para engañar a los necios.

O ver cómo se destruye todo aquello por lo que has dado la vida,

y remangarte para reconstruirlo con herramientas desgastadas.

 

Si puedes apilar todas tus ganancias

y arriesgarlas a una sola jugada;

y perder, y empezar de nuevo desde el principio

y nunca decir ni una palabra sobre tu pérdida.

Si puedes forzar tu corazón, y tus nervios y tendones,

a cumplir con tus objetivos mucho después de que estén agotados,

y así resistir cuando ya no te queda nada,

salvo la voluntad, que te dice: “¡Resiste!”.

 

Si puedes hablar a las masas y conservar tu virtud.

O caminar junto a reyes, sin menospreciar por ello a la gente común.

Si ni amigos ni enemigos pueden herirte.

Si todos pueden contar contigo, pero ninguno demasiado.

Si puedes llenar el implacable minuto,

con sesenta segundos de diligente labor.

Tuya es la Tierra y todo lo que hay en ella,

y —lo que es más— ¡Serás una mujer!

 

Adaptación del poema original “If” por Rudyard Kipling.

 

Deyanira Meléndez Hinojosa. Mujer, ciudadana.

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