El cambio

Foto: Archivo/Que asuma un discurso pacificador y de respeto absoluto a la constitución política
 
Opinionez Lunes, 12 Noviembre, 2018 12:05 PM

El día primero de diciembre del presente año, tendrá su fin el sexenio presidencial de Enrique Peña Nieto, caracterizado por la impunidad y la corrupción en la celebración de contratos y concesiones millonarias para la construcción de obras de uso público y que debieron ser licitadas por el gobierno federal.

Asumirá la presidencia de la república Andrés Manuel López Obrador, quien llegó al poder por una mayoría aplastante de votantes hartos de la inseguridad en que vivimos. Los ciudadanos emitieron su sufragio, no en apoyo del ahora presidente electo, sino como reproche al régimen gubernamental próximo a concluir.

El cambio al parecer será radical, asume el poder un hombre que dice velará por los intereses de los más humildes. Su estilo de gobernar se presagia será populista y el estado de derecho será superado cuando así lo considere el nuevo líder político. ¿Esto será bueno o malo? Es sin duda alguna una opción que marca la diferencia, después de haber gobernado un señor como Peña Nieto, que se dedicó a favorecer a los empresarios e incluso él mismo, participando solapadamente en los negocios que emanan del gobierno.

La ética quedó a un lado, el derecho es inoperante, el estado cooperó para favorecer a unos cuantos empresarios y funcionarios en la consumación de negociaciones ilícitas.

Los grupos de delincuencia organizada se fortalecieron a tal grado que puede decirse que tienen la capacidad suficiente en armas, dinero, tecnología y en algunas poblaciones pequeñas y medianas, el apoyo de la población para desestabilizar al país; esos y otros motivos inclinaron la copiosa votación a favor de López Obrador, aunque subyace en la mente de muchos ciudadanos el temor de un gobierno de caudillos en el que el derecho es un estorbo.

No inicia aún el gobierno de López Obrador y ya se ve en el horizonte la posibilidad de una división de ciudadanos, cuando lo que se busca, aparte de la honradez, tranquilidad y paz en la sociedad, emanada ésta principalmente del ejemplo de un gobierno con vocación constructiva sin que eso implique que deban disimularse las tropelías del régimen anterior.

Azuzar a las masas como recurso político, alentar los enfrentamientos entre los que carecen de lo más indispensable y las clases medias, son las estrategias de un gobierno de esta naturaleza, que esperamos no sea el caso del régimen que encabezará el Lic. López Obrador.

No incluyo dentro del enfrentamiento de clases como partícipes, a las clases alta y media alta, porque estas tienen los suficientes recursos económicos para subsistir fuera del país mientras se da el choque entre las clases populares y medias, que son las que afrontan las consecuencias de un enfrentamiento que puede provocar el alentar una lucha interna.

Por eso es muy importante que Don Andrés Manuel López Obrador, asuma un discurso pacificador y de respeto absoluto a la constitución política, a los tratados internacionales y las leyes vigentes, al igual que la exministra de la Suprema Corte Olga María del Carmen Sánchez Cordero Dávila, próxima a ocupar la Secretaría de Gobernación, actúen con vocación unificadora para el bien del país.

Nota: Editor, librero, hacedor de libros, es la vocación de Don Raúl Pérez Rojas en la ciudad de Tijuana. Gracias a él muchas obras literarias y jurídicas, llegan a las manos de jovencitos que se inician en la lectura y que de esta manera tienen un avistamiento con el mar insondable de la cultura. El semanario ZETA hizo un reportaje en donde quedan plasmados los beneficios de la labor de este hombre modesto e inteligente que merece nuestro reconocimiento.

 

Arnoldo Castilla es abogado y catedrático de la UABC.

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