Autocalavera


 
Cartaz Lunes, 5 Noviembre, 2018 12:00 PM

Se murió Don Sergio Luna

lo que digo es de a deveras,

el que vivía en la Tecate

y que escribía calaveras.

 

Por ser tan irreverente

porque así era su costumbre,

si decirle ni “agua vía”

lo aventaron a la lumbre.

 

Pero sucedió algo extraño

un ángel llegó al infierno

y le dijo al chaparrito:

“te quiere hablar el eterno”

 

El ángel se lo llevó,

volando por el espacio,

y por una puerta de oro

entraron a un palacio.

 

Asombrado quedó el hombre

lanzó un suspiro profundo

pensó para sus adentros:

“esto sí es de ‘primer mundo’”.

 

Había arroyos cristalinos

había jardines de rosas,

no había baches ni basura

no había comadres chismosas,

no había malos gobernantes,

ni policías ni soldados,

ni cobradores de Coppel

ni siquiera diputados.

 

Le preguntó el mero jefe

¿Qué te parece el lugar?

si escribes mi calavera,

aquí te puedes quedar.

Te diré una calavera,

mas te la diré en secreto

y se la dijo al oído

(si no, no sería secreto).

El señor oyó la rima

y soltó una carcajada,

¡abran de nuevo la puerta

 

Que se vaya pa´la tierra!

este relato no es falso

es “de deveras, deveras”

y aquí me tienen de nuevo

escribiendo calaveras.

 

P.D. la calavera “secreta”

por la que señor riera,

seguirá siendo secreta

la sabrán cuando me muera.

 

Sergio Luna García.

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