Aunque el Chapo “se ha portado bien”, el juez le niega un abrazo con Emma Coronel


 
Internacional Jueves, 8 Noviembre, 2018 10:45 AM

El juez Brian M. Cogan, negó, por motivos de seguridad, la solicitud realizada por los abogados defensores de Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, alias el Chapo, para que el capo sinaloense pueda abrazar “unos pocos segundos” a su esposa, Emma Coronel Aispuro, en la Corte Federal del Distrito Este de Nueva York, como “un gesto humanitario”, antes que se inicie la presentación de los argumentos de apertura del juicio el 13 de noviembre.

Cogan recalcó que la solicitud de Guzmán Loera es esencialmente una moción para una excepción a las Medidas Administrativas Especiales (SAM, por sus siglas en inglés) que se le impusieron por ser un criminal de alta peligrosidad.

A pesar de confesar sentir “empatía” con la petición de Guzmán Loera y reconocer que su conducta durante los 22 meses de prisión ante “procesos y condiciones difíciles” ha sido “ejemplar” y de buen carácter “bajo presión”, el juez indicó que los peligros son “muy elevados”.

“Las mismas preocupaciones que provocaron la implementación [de condiciones severas de encarcelamiento] todavía existen”, reflexionó el juez. Especialmente en vísperas del juicio, cuando en la opinión de Cogan, hay más razones para que Guzmán intente escapar “o amenazar a testigos”.

“El tribunal está de acuerdo con la solicitud. Como lo señala el abogado defensor, la conducta del acusado durante lo que seguramente son procedimientos difíciles y condiciones de confinamiento para él ha sido ejemplar, y ha demostrado una considerable gracia bajo presión”, dijo Cogan.

“Sin embargo, después de haber consultado ampliamente con el Servicio de Alguaciles de los EE.UU. sobre la solicitud del acusado, el Tribunal está obligado a negarlo”, respondió el juez, quien abundó que los alguaciles han enfatizado que acceder a la solicitud sería contrario a todos los procedimientos de seguridad que se han implementado, incluidos los SAM, y trataría al Chapo de manera diferente a cualquier otra persona bajo la custodia de esa instancia que esté sujeta a tales medidas.

Además, dijo el juez, el Tribunal revisó y confirmó el 4 de mayo de 2017, la restricción que prohíbe que Guzmán Loera se comunique o tenga contacto físico con su esposa. Específicamente, en ese orden, el Tribunal reconoció que las SAM se adaptan a los objetivos legítimos del Gobierno de impedir que el acusado coordine cualquier escape de la prisión o dirigir cualquier ataque contra personas que puedan estar cooperando con el Gobierno.

Estas restricciones siguen “razonablemente relacionadas con un interés penológico legítimo”, Turner v. Safley, 482 U.S. 78, 89 (1987), porque las mismas preocupaciones que justificaron su implementación en primer lugar todavía existen hoy en día, señaló el juez.

En todo caso, “esto es especialmente cierto en la víspera del juicio, cuando la realidad de la responsabilidad potencial que enfrenta el acusado si es condenado puede establecerse y su motivación para escapar o amenazar a los testigos puede ser particularmente fuerte”, indicó Cogan.

LA PETICIÓN DEL CHAPO

“Pedimos que la Corte permita este gesto humanitario […] un breve y momentáneo saludo, que quizá podría incluir un abrazo”, el próximo martes 13, antes de que se presenten los argumentos en contra y a favor del capo, por parte de la Fiscalía y de la defensa, escribió al juez Brian Cogan, la abogada Mariel Colón Miró, en nombre del acusado.

“Puede ser un breve abrazo en la corte delante de todo el mundo, separados por la barrera. El proceso total no llevaría más que un par de segundos”, indicó la litigante, que aseguró, además, que un abrazo “no plantearía una amenaza a la seguridad”.

“No es razonable inferir que un saludo momentáneo, hecho bajo la mirada de los alguaciles estadounidenses, pueda presentar un riesgo de que Guzmán se escape de la Corte o incluso de que pase mensajes a su esposa”, afirmó una de las abogadas defensoras del capo sinaloense.

“No hay peligro de que [el Chapo] intente escapar”, o de que pase información ni mensajes a su esposa de 29 años de edad, según lo prometieron los abogados del capo, quienes realizaron dicha solicitud porque la salud “mental y emocional” de su cliente se ha “deteriorado” tras 22 meses de encierro en régimen de estricto aislamiento.

“Es bien sabido que tiene un efecto negativo en la salud mental de una persona”, argumentaron los litigantes, previendo que, si la salud del Chapo -de 61 años de edad- sigue deteriorándose, podría causar problemas en su habilidad de defenderse en el juicio.

“El único contacto humano que el señor Guzmán ha tenido desde su extradición ha sido con el personal de la cárcel cuando ponen y cambian sus grilletes y un rápido apretón de manos de sus abogados cuando va a la Corte”, se lee en los documentos que presentaron los defensores del Chapo.

“A Coronel nunca se le ha permitido visitar o comunicarse con su esposo de ninguna manera”, ni tener contacto telefónico con su esposo, señala la misiva, enviada el martes al juez Cogan y dada a conocer hoy.

Según los abogados del Chapo, las razones para justificar la limitación de la comunicación familiar es “evitar que Guzmán cometa, solicite o conspire para cometer otra actividad criminal”.

El pasado lunes 5 de noviembre inició en Nueva York el juicio contra Guzmán Loera y se espera que el proceso dure hasta cuatro meses. Antes, el pasado 10 de octubre fue a la primera a la que, a lo largo de un año y nueve meses, la ex reina de belleza no asistió a la Corte.

Coronel Aispuro se ha mantenido en silencio desde la extradición del Chapo, excepto en abril pasado, cuando expresó su preocupación por cómo el régimen de aislamiento está afectando a la salud física y psicológica del padre de sus hijas.

“Tengo 15 meses que no lo veo, lo veo en la corte nada más. No tengo ningún tipo de comunicación con él, ni visitas ni llamadas. Los únicos que lo ven son las niñas y los abogados”, dijo afuera de la Corte, de forma breve y en español, Coronel Aispuro, quien portaba gafas de sol.

“Mi preocupación es su salud porque sé que está muy mal psicológicamente, que se siente muy mal por lo que me han dicho los abogados, y es lo que me preocupa, cómo va a llegar a un juicio bien si está mal de salud”, abundó Coronel Aispuro el pasado 17 de abril, quien solo se puedo comunicar con su marido a través de cartas, que son revisadas previamente.

Las pocas ocasiones en que sus hijas han visitado a su padre, Coronel Aispuro tuvo que esperar a las mellizas, ya que la ex reina de belleza tiene restringidas las visitas a su marido, debido a que la Fiscalía neoyorquina supone que a través de ella, el narcotraficante mexicano podría retomar el control del Cártel de Sinaloa.

El Chapo puede “enviar mensajes previamente verificados a su esposa, sujetos a revisión de agencias de monitoreo o de un abogado que hace de intermediario”, informó el juez Brian Cogan, el pasado 5 de mayo del 2017.

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