José Ángel Peñaflor Barrón, el abogado del pueblo

Foto: Internet/José {Angel Peñaflor
 
Opinionez Lunes, 15 Octubre, 2018 12:00 PM

El abogado José Ángel Peñaflor es uno de los precandidatos de Morena a la alcaldía de Tijuana. ¿Quién es profesionalmente? ¿Qué se sabe de su caminar por el activismo social? ¿Qué ha hecho bien y exitosamente por la ciudad y sus causas? ¿Cuáles son sus méritos para aspirar a esa posición que reclama perfil republicano, democrático que escuche y mire a los invisibles?

Es reconocido por los segmentos obreros y de clase media como el abogado del pueblo. Y tiene en su haber la defensa de colonos ante los abusos frecuentes de la CFE, de la CESPT, con cobros exorbitantes. Ha defendido a muchas familias de los abusos de los bancos, que más que vocación de impulsor de la actividad productiva, son agiotistas con los altos intereses que aplican en sus créditos hipotecarios o consumo. Ha dado batallas jurídicas que nunca se conocen en los medios y sólo quedan en el agradecimiento de los ciudadanos que acuden a sus servicios al salvar su patrimonio de los buitres institucionales.

El Lic. Peñaflor ha dado la batalla desde tiempo atrás en la creación de sindicatos en la industria maquiladora que realmente defiendan a trabajadores en sus derechos laborales.

En su momento acudió a crear organizaciones sindicales en el sur rural de Ensenada, con los jornaleros indígenas, de las etnias migrantes que, desesperadas por las condiciones terribles de vida en sus entidades, y que a pesar de los esfuerzos hechos por propios y grupos solidarios, por superar la semiesclavitud, siguen en condiciones inhumanas que retratan a los gobiernos panistas y priistas que ha padecido Baja California.

A las mujeres indígenas monolingües las siguen violando, no sólo en sus derechos laborales sino en su condición de mujeres, los torvos capataces impunemente, a ciencia y paciencia de los patrones aliados a las empresas transnacionales y de las autoridades de los tres niveles.

Peñaflor ha intervenido jurídicamente en la defensa del parque Benito Juárez, al lado del edificio de gobierno municipal. Por más de seis años se ha defendido de la tala de cientos de árboles.

Esa zona es un patrimonio ambiental de la ciudad y de nuestros pulmones, y un objetivo de la acción depredadora de un grupo que lejos de trabajar para responder a la nobleza de Tijuana, pretendían hacer una prolongación del centro comercial Río Tijuana, a costa de un bien público que debería de fomentarse, como las áreas recreativas.

El grupo Pro-Zócalo de Tijuana, repite lo mismo que los gobiernos municipales y del Estado han venido practicando desde que se fundó Tijuana: vender al mejor postor espacios reservados para áreas verdes, terrenos amplios que deberían ser centros de salud, parques, unidades deportivas, preparatorias, guarderías, hospitales que tanto le faltan a Tijuana.

Hay un enorme déficit de esta infraestructura, explicada por la corrupción en planificación y desarrollo urbano. El silencio de los colegios profesionales, médicos, notarios, arquitectos, abogados, los organismos sociales y clubes de servicio, se han callado, ante este sistemático despojo a las comunidades y colonias populares, que sufren de una abrumadora oferta comercial y ausencia de espacios de recreación.

En el despojo del parque Benito Juárez, dejaron un socavón como evidencia de su atrocidad y, sin pudor, dignidad ni vergüenza se coludieron una pandilla que quiere asaltar a la ciudadanía. La iglesia con su obispo y el silencio de los obispos de Ensenada y Mexicali, algunos personajes de triste memoria del Colegio de la Frontera con su maestría en Medio Ambiente, empresarios y empleados de la comunicación, de Síntesis TV, políticos de moral retorcida, y otros que por su voracidad, con esta acción escribieron una infamia.

La habilidad, liderazgo y experiencia, el conocimiento del derecho, el compromiso con la ciudad y a su mejor futuro del Lic. Peñaflor, basado en la movilización y conciencia ciudadana como Comité de Defensa del Parque, los detuvo en seco. Se salvaron cientos de árboles y un espacio para todos.

Hoy está luchando este abogado egresado de la UABC, porque un gran terreno de decenas de hectáreas de la Delegación de El Florido, que alguien desea sea un campo de golf, tenga un mejor destino: para que esos espacios se dediquen a atender a la gente más marginada de Tijuana.

Ahí debe haber lo prioritario: un hospital general, un centro comunitario, escuelas técnicas de oficios y áreas verdes y deportivas para los niños y jóvenes.

 

M.C. Héctor Ramón González Cuéllar es Académico del Instituto Tecnológico de Tijuana.

Correo electrónico: [email protected]

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