Trabajadoras domésticas en la mira de asaltantes

Foto: Enrique Botello
 
Edición Impresa Lunes, 17 Septiembre, 2018 01:00 PM

La inseguridad en Ensenada parece crecer sin límite no solo en la periferia. Residentes y trabajadores de fraccionamientos exclusivos han sido víctimas recurrentes de los delincuentes. Policía incrementa vigilancia en zonas específicas

 

Trabajadoras domésticas de los exclusivos fraccionamientos de Chapultepec I y II enfrentan peligrosas circunstancias desde la estación de transporte público hasta la parte más alta del residencial.

“Lo que hacemos ahora es irnos en grupo, nos organizamos para salir a cierta hora y acompañarnos”, relataron las mujeres.

El 7 de agosto se registró un asalto en el fraccionamiento, donde los atacantes golpearon brutalmente a la propietaria de la residencia, al igual que a la empleada, lo que generó crisis en las trabajadoras.

La zona más conflictiva es Altamirano, donde se concentra el mayor número de hombres, algunos en condición de calle.

La distancia que las féminas recorren es de por lo menos un kilómetro, desde la calle Ryerson hasta Clark Flores, en una subida pronunciada, para después tomar un atajo en vereda para continuar por un camino desolado, donde aseguran, las han atacado.

El trayecto es complicado porque es de subida y no existe ruta de transporte público.

A María de los Ángeles le trataron de arrebatar el bolso en dos ocasiones. Su patrona, como ella la llama, le comenzó a pagar un taxi diario para subir y bajar la loma.

“A mí me dieron duro con una muleta pero no me dejé, luché, pero a las otras criadas ya las tienen en la mira”, narró.

Mientras ella tuvo suerte, su compañera, quien solicitó omitir su nombre, sí fue víctima de la delincuencia cuando regresaba a su casa por una solitaria vereda al bajar el cerro.

“La golpearon, le robaron la bolsa, el celular y su semana de trabajo”, comentó.

 

Un trayecto largo y difícil

Durante un recorrido hecho por las inmediaciones de Chapultepec, se comprobó que en la zona hay casas hechas con cartón y lugares donde se puede pernoctar fuera del área pública y de la vista.

De igual forma, se pudieron constatar indicios de que ahí se bañan y se cambian de ropa, además de que se detectó un basurero. La calle principal de acceso en auto carece de banquetas, por las que se pueda transitar con seguridad. Incluso se puede ver que las mujeres quedan a merced de quienes transitan y atracan desde un vehículo.

 

“Dame el celular o te mato”, asegura la mujer que la amenazó un sujeto con una navaja, quitándole su bolsa con el dinero de la semana.  “Ahora bajamos pero en manadita, cómo les voy a dar mi dinero, mi trabajo de toda la semana. Qué poca madre, ya estoy harta y cansada”, manifestó.

Los patrones son conscientes, ya que la mayoría hace el esfuerzo de mantener la seguridad de sus empleadas, sin embargo, el gobierno no hace labor de vigilancia y en el fraccionamiento, las trabajadoras ya no pueden  quedarse en las inmediaciones.

Dos y hasta tres veces víctimas 

“Ahora que vi la golpiza que le dieron a la dueña de la casa (7 de agosto en Fraccionamiento Chapultepec), pensé en que si no hacen nada por la gente que tiene dinero, con cámaras de video, tecnología, qué podemos esperar nosotros, que somos pobres”, cuestionó María de los Ángeles, cuya salud ha empeorado no solo porque fue atacada rumbo al trabajo, sino que le robaron en su domicilio dos ocasiones en este verano y fue testigo del asalto en una mansión del fraccionamiento Chapultepec, donde los agresores golpearon a la propietaria y a la trabajadora doméstica.

Su caso en particular, se dio el 14 de junio, cuando un sujeto ingresó a su casa para robar. La segunda ocasión fue en julio, rompieron su reja para llevarse un anillo de plata, dos celulares y la computadora de su hija, quien estudia preparatoria. También se llevaron una alcancía con 3 mil pesos, que eran los ahorros de la menor.

Y el 1 de agosto, María fue sorprendida cuando en su domicilio no encendía una sola luz, ya que habían extraído el cableado de la casa. “Aún siento la presencia del hombre, siento sigue en mi casa, que no ha salido de ahí”, indicó.

 

Guarida de ladrones

Personal de la Estación Centro informó que la zona de Chapultepec y el Mirador son un problema porque no pueden patrullar a pie y está lleno de zonas agrestes.

Ejemplificó el caso de un sujeto apodado “El Chaparro”, quien vive en el cerro contiguo a la pila de la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Ensenada (CESPE), junto a otros indigentes. Ha cometido varios asaltos en contra de las trabajadoras, quitándoles bolsos, carteras y celulares.

“El Chaparro” comenzó a burlar la Ley, y, cada que cometía un atraco, se cambiaba de ropa. De acuerdo con el Nuevo Sistema de Justicia Penal, para poder vincular a una persona debe coincidir la ropa que portaba.

“No nos quedó de otra más pegarle una chinga, era una amenaza para las trabajadoras domésticas”, reconoció un oficial.

Agregó que lograron detener al sujeto por 36 horas y desde hace una semana no han reportado despojo de pertenencias.

 

Incrementarán vigilancia en la zona

El subcomandante operativo de la Dirección de Seguridad Pública Municipal, Francisco Chávez, detalló que desde los primeros días de agosto, cuando hubo un robo domiciliario dentro de Chapultepec, han cambiado las políticas y ahora les permiten ingresar para hacer rondines.

Aclaró que la vigilancia policiaca se da en la medida de las posibilidades, pero se comprometió a reformar la seguridad en los puntos donde hay acceso a las unidades.

Respecto a las mujeres, lamentó no poder cuidarlas a todas porque suben a distintas horas y se han hecho operativos para despejar la zona, pero resulta complicado por los acantilados.

Comentarios

comentarios

Notas relacionadas

Tipo de Cambio