San Pedro Mártir, B.C. 

Fotos: Cortesía Germán Orozco
 
Opinionez Lunes, 20 Agosto, 2018 12:00 PM

Dios nos ha concedido volver a la parte más alta de la Baja California, la sierra de San Pedro Mártir. Hoy administrada por el Gobierno del Estado, coordinado con la UNAM, la SCT, Conafort, la UABC y las instituciones del medio ambiente.

No es necesario trasladarse en vehículos todo terreno ni llevar tantos cachivaches, cual expedicionarios. Muchas personas atraviesan Ensenada, Maneadero, Santo Tomás, San Vicente y enfilan rumbo a Colonet. A unos kilómetros hacia el Este se ingresa por carretera bien pavimentada y señalada hacia el Observatorio Astronómico más grande de América Latina (UNAM); son 100 kilómetros que prudentemente se recorren en tres horas, del nivel del mar hay que ascender hasta dos mil 800 metros.

De Ensenada es admirable cruzar decenas o cientos de sembradíos de tomate, cebolla, viñedos. Hoy hay buenos estaciones de gasolineras y autoservicios que sirven de descanso para revisar los vehículos, ya que a partir de san Telmo no encontrará usted gasolineras ni tienda, ni restaurante solo hasta llegar al mismo poblado adormilado, y 50 kilómetros arriba se sitúa el histórico Rancho Meling, un paraíso antes de ascender a las majestuosas montañas que desembocan en el Picacho del Diablo, la Encantada, la Botella Azul, el Sendero del Altar, los miradores y en especial el mundo astronómico promovido desde 1966-1976 por las familias Meling que ayudaron al astrónomo mexicano, Dr. Guillermo Haro (1913-1988), el “Estrellero” le dirá Elena Poniatowska, su esposa; iniciar las primeras instalaciones de lo que es hoy uno de los observatorios más importantes del mundo.

La familia Meling de origen noruego fue de las mejores colaboradoras y amigas del “Estrellero” (El Universo o Nada), escribirá Poniatowska. Ellos fueron los que edificaron la “Cabaña Roja”, desde la que se contempla el universo de pinos entre venados, pumas y coyotes, así como ganado de los ranchos cercanos pastando en Vallecitos.

Hoy San Pedro Mártir ofrece a los visitantes explicaciones guiadas por conocedores de la UNAM que abren al público, el gran observatorio de dos metros de diámetro (espejo), el más grande, y que fue instalado por el visionario astrónomo mexicano, Haro.

En San Pedro Mártir usted ya no puede hacer lo que le dé la gana, hay horarios, orden y servicios para ingresar al observatorio solo de día; así como para acampar en zonas preparadas por la administración del parque. Puede dormir rentando alguna de las excelentes cabañas con agua caliente, baños y demás servicios como si estuviera en su casa; protegido por los encargados de velar el Parque Nacional. Entre otros atractivos importantes puede solicitar usted que le abran el museo, cerca de Vallecitos, rumbo al Observatorio. Museo en el que se incluye la historia del primer explorador de la Sierra de San Pedro Mártir: el misionero jesuita checoslovaco Wenceslao Link.

De San Pedro Mártir en la Baja California no solo está la curiosidad por ser uno de los cielos más limpios del mundo (300 noches limpias a cielo abierto nocturno), además su flora y su fauna. La historia de rancheros centenarios como los Meling y otras rancherías alrededor de la impresionantes Sierra; el otro rancho de Felipe Meling (El Coyote), por cierto, con alberca ambos hoteles-ranchos. El Rancho Mikes Sky.

Allá por 1764 fue que misioneros como el jesuita Checo Link se aventuraron a evangelizar esta hermosísima región. Después, los padres misioneros dominicos, Miguel Hidalgo (homónimo del Padre de la Patria), fundaron misiones como la de San Pedro Mártir.

Sacerdote de la Orden de Santo Domingo de Guzmán, San Pedro de Verona (Italia), martirizado en el siglo XIII-XIV.

Si algún día se anima a visitar San Pedro Mártir, encontrará muchos atractivos, sobre todo el impresionante bosque y el cielo estrellado. Ya no es necesario tanto arguende con vehículos todo terreno. Llévese unas buenas cobijas y unos buenos tacos, y si no puede acampar, pues rente una cabaña. Disfrute este escenario majestuoso por el lado que lo vea. Es un admirable paisaje el de San Pedro Mártir, Baja California.

 

Germán Orozco Mora reside en Mexicali. Correo: saeta87@gmail.com

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