Que se eliminen los plurinominales


 
Cartaz Lunes, 13 Agosto, 2018 12:00 PM

Ahora sí que se cambiaron los papeles y valga la comparación que a continuación hago, en referencia a lo que se está llevando a cabo en esta etapa de transición en el Gobierno Federal (que aún no empieza) y ya se están dando algunas acciones relevantes y dignas de mencionar, y otras que de plano se nota que es una reacción al ver en riesgo el ingreso de sus bolsillos.

Lo que me llamó mucho la atención fue la reacción que tuvo el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Magistrado José María Aguilar, al decir que los integrantes de ese máximo tribunal desempeñarían mejor su trabajo si dentro y fuera del recinto tuvieran tranquilidad, porque de no tenerla, esa falta los obligaría a “torcer la vara de la justicia”.

La interpretación que yo, a mi humilde entender, le doy a esas palabras tan profundas, es que si les bajan los sueldos, ellos verán la forma de complementarlo, y de qué otra manera lo harían, pues dando fallos favorables al mejor postor.

De verdad que da tristeza y no deja de causar cierta desilusión que quien representa la máxima autoridad en la administración de la justicia, haya hecho esa declaración que deja mucho que desear, ya que si eso declaró, qué no estarán pensando hacer otros altos funcionarios que al ver afectados sus ingresos, tengan que recurrir a otras artimañas para seguir percibiendo lo que por muchos años estuvieron recibiendo y a lo que todos, sin excepción, se acostumbraron.

Era de esperarse, puesto que donde más te afecta es en el bolsillo. Ahora sí que se cambiaron los papeles, y se me ocurre compararlo como cuando el buen policía agarra al ratero y al esculcarlo encuentra que su botín se compone de diferentes artículos que al comercializarlos, le redituarán una utilidad económica.

¡Así les está pasando a los diputados y senadores que al esculcarles los privilegios de los que gozaron y disfrutaron por muchos años, les descubrieron de todo! Desde una agencia de viajes exclusiva para tramitarles sus boletos de avión para viajes sin justificar, servicio de chofer, pago de su renta, pago de teléfono; un séquito de asesores, pago de cirugías faciales, incluyendo cambio de sexo e implantación de pelo, (¡claro!, ya que en las cámaras hay mucho pelón) y creo que hasta liposucciones (porque también hay mucho panzón). ¡Ah, se me andaba olvidando! Creo que también tienen asesor de imagen por aquello de no querer verse mal en la tele, cuando dan sus entrevistas. Y claro, habiendo quien pague sus excentricidades, lo aprovechan queriendo presumir una cabellera como la de Laureano Brizuela, al fin todos sus gastos son con cargo al pueblo.

Pero eso ya se les terminó y ahora, como dice el dicho: “El que quiera azul celeste, que le cueste”. En estos momentos se les presenta la oportunidad de demostrar su capacidad en el área laboral que dicen muchos tener, dado que podrán incursionar en el ámbito empresarial o buscar trabajo como cualquier mortal ciudadano, en alguna empresa donde, por su capacidad que dicen tener, no dudo que sean rechazados; pues la gran mayoría, cuando están en funciones de cargo de gobierno, se sienten todólogos, ¡se las saben de todas, todas!… Como dijera un muy respetado reconocido catedrático de la UABC Campus Tijuana, refiriéndose a las citas de algunos escritores: Son palabras utilizadas solamente por los dioses del Olimpo.

En fin y continuando con los dichos, “ahora sí que les cayó el chahuistle”, se les acabó “la dolce vita” de despilfarros, excesos de poder, viajes al extranjero, hospedaje en buenos hoteles, las mejores viandas y demás linduras que solamente el que tiene el poder económico, se puede dar. Nada más que estos ladrones de cuello blanco olvidaron que se estaban dando la gran vida con dinero que no les pertenecía.

Ojalá y que de verdad, el presidente electo termine con esa gavilla de ladrones. Pero no solo eso, sino que los investigue a todos hasta llegar a la verdad, refiriéndome a un balance contable que les arroje la realidad sobre si sus bienes y propiedades diversas fueron adquiridas con sus ingresos reales o con recursos de dudosa procedencia. Una vez teniendo estos datos, se les decomise e incaute lo que hayan obtenido de forma ilegalmente justificada. Esto sin olvidar las abultadas cuentas bancarias en el país y extranjero, o la intervención de los múltiples testaferros.

Ya entrando en materia, recuerdo las palabras del virtual presidente cuando decía que él “barrería las escaleras de arriba hacia abajo”, lo que aprovecho para pedirle que, ya que trae ese propósito, no deje de atender la gran cantidad de legisladores que tienen las Cámaras de Diputados y Senadores en México; que ya retire lo que en su momento, el expresidente José López Portillo autorizó cuando ganó la presidencia sin tener opositor en la contienda electoral, y como premio de consolación a los demás partidos, les abrió las puertas a “las plurinominales”. Aquí también, siguiendo el ejemplo de sus palabras, “barrer de atrás hacia adelante”, o sea “barrer el pasado para disfrutar de un presente limpio”.

Con el propósito de fundamentar lo referente a la eliminación de “los plurinominales”, hagamos una comparación entre los Estados Unidos de América y los Estados Unidos Mexicanos (al fin de que ni nos gusta imitarlos, ¿verdad?).

Estados Unidos de América:

1) Extensión territorial: nueve millones 83 mil kilómetros cuadrados.

2) Población: 325 millones 886 mil personas.

3) Cantidad de estados: 50.

4) Senadores: 100.

5) Diputados: 435.

Estados Unidos Mexicanos:

1) Extensión territorial: un millón 965 mil 375 kilómetros. Diferencia: siete millones 117 mil 625.

2) Población: 123 millones 518 mil 270 personas. Diferencia: dos mil 268.

3) Cantidad de estados: 33. 17 menos que en EUA.

4) Senadores: 128. 28 más que en EUA.

5) Diputados uninominales: 500 (200 plurinominales). 65 más que en EUA.

Considero que, con los resultados de esta comparación, podemos sacar en conclusión que la eliminación de “los plurinominales” debe darse de manera inmediata. Independientemente del descuento del 50% a sus altos sueldos y si se quiere ser un poco más equitativo y menos benévolo, reducir los tiempos de campaña; además de ajustarse solamente a las cantidades necesarias de legisladores, según la comparación y diferencias existentes y citadas en la numeralia que antecede entre estos dos países que nada tienen de igualdad.

 

Respetuosamente,

Alfredo Flores Zamora

Correo: [email protected]

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