Minicasinos, negocio de narcos al que nadie le quiere entrar

Foto: Ramón T. Blanco Villalón
 
Edición Impresa Lunes, 20 Agosto, 2018 01:00 PM

La constante querella entre autoridades municipales, estatales y federales sobre la competencia y facultad para contrarrestar el negocio ilícito de los minicasinos o maquinitas tragamonedas, además de la poca o nula cooperación entre ambas, ha provocado una proliferación acelerada de este tipo de negocios en la ciudad, el cual incluso ha sido factor de disputa entre grupos del crimen organizado, debido a las fuertes ganancias que generan

Mientras autoridades municipales, Estado y Federación no se ponen de acuerdo para contrarrestar el negocio ilícito de los minicasinos o maquinitas tragamonedas en Tijuana, este sigue proliferando de manera acelerada, siendo incluso uno de los negocios más disputados entre grupos antagónicos del crimen organizado por las fuertes ganancias que en esos sitios se generan.

Una sola máquina genera alrededor de 4 mil o 5 mil pesos un fin de semana, más de 20 mil pesos considerando que la mayoría de los locales tiene cinco maquinitas en promedio algunas hasta diez, como se pudo apreciar en un recorrido que ZETA realizó por la Zona Norte.

Aunado a lo que se puede ganar “extra” con la venta y distribución de drogas que muchas veces se hace en el mismo lugar, donde los narcomenudistas aprovechan que algunos de los usuarios de las máquinas también son consumidores, o por la simple razón que los locales comerciales en realidad son negocios disfrazados para operar de forma ilícita como distribuidores en ese sentido, lo cual arrastra otro conflicto no solo para las autoridades consultadas e involucradas en contrarrestar esta situación, sino para la propia ciudadanía, robo a transeúntes y locales comerciales, derivado de la adicción al juego, la ludopatía, enfermedad que ha venido agravando como lo ha señalado en reiteradas ocasiones el Instituto de Psiquiatría del Estado de Baja California (IPEBC).

Un aspecto y problemática que se distingue y se presenta en mayor medida en espacios como la Zona Norte y Centro, donde la Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM) tiene detectadas alrededor de 890 máquinas tragamonedas, distribuidas en 89 locales.

Además de la Zona Este, donde no han podido ser cuantificadas aún por la magnitud de la extensión territorial que comprende, pero que en los últimos meses han sido incluso escenario de enfrentamientos armados, asesinatos y multihomicidios, en los que también policías municipales han terminado entre las víctimas.

Durante el recorrido de este Semanario por la Zona Norte de Tijuana, se pudo identificar que la mayoría de estos lugares se concentran en las calles Niños Héroes, Constitución, Coahuila y Baja California. Algunos son tiendas de abarrotes, farmacias y peluquerías, donde tienen maquinitas y sus ventanales son polarizados, con luces disimuladas. Allí se encontraban niños, jóvenes y madres de familia haciendo uso de ellas.

 

MAQUINITAS YA SE ENSAMBLAN EN TIJUANA

Información referida a ZETA hace un par de meses por parte del área de Inteligencia de la SSPM, señalaba que las maquinitas que han identificado en Tijuana se ensamblan en Guadalajara, Jalisco, y que los cerebros que utilizan vienen de China.

Sin embargo un locatario de la Zona Norte expuso de manera anónima que hay por lo menos tres sitios en la Zona Este donde ya se ensamblan estas maquinitas, uno de ellos en la colonia Maclovio Rojas, donde “están sacando todo para traerlo a ‘La Zona’ (Norte) y aquí hacer su negocio”.

Lo cual a decir de especialistas consultados -que prefirieron el anonimato por seguridad- habla de “lo redituable que resulta todo este negocio y el por qué los grupos del crimen organizado se lo han venido disputando desde hace más de siete años”, no solamente en Tijuana, sino en todo el país, generado también porque “ese vacío que dejan las instituciones, lo está ocupando el crimen organizado”, como señaló el doctor Vicente Sánchez, especialista de El Colegio de la Frontera Norte (El Colef).

Pra ejemplificar, el locatario detalló que tan solo en ese lugar -donde él trabaja pero no es el dueño-, una tienda de abarrotes, hay cuatro maquinitas tragamonedas y obtienen alrededor de 25 mil pesos en un “buen fin de semana” y unos 5 mil o 6 mil en el resto de la semana.

Cantidad de la cual “le dejan” alrededor de 5 mil pesos “al patrón”, ganancias que incrementan en temporadas vacacionales, porque es cuando más niños y jóvenes “se acercan incluso con sus madres o familiares” para jugar con ellas.

“NADIE LE ENTRA Y TODOS DEJAN QUE PROLIFERE”

Circunstancias que para los especialistas resultan “avasalladoras” debido a que “nadie le entra a resolver de lleno el problema y todos están dejando que el fenómeno prolifere”, sobre todo por la “poca o nula” colaboración que existe entre SSPM y la delegación de la Procuraduría General de la República (PGR), e incluso del propio Estado.

Instituciones que, “contrario a establecer medidas concretas y de manera más constante, se han venido enfrascando en una discusión” sobre quién tiene la principal responsabilidad y competencia en este sentido.

Querella que deriva principalmente del entendido que corresponde a la Federación reglamentar y sancionar el uso de las maquinitas -prohibidas desde octubre de 2013 por el Departamento de Juegos y Sorteos de la Secretaría de Gobernación- y de que el Municipio es el encargado de otorgar los permisos de comercio a los establecimientos donde suelen instalarse este tipo de negocios.

Foto: Archivo.- Momento en el que un hombre fue ejecutado al interior de una tienda que fungía como minicasino, en la colonia Buenos Aires, Zona Este. Donde una señora que se encontraba con niños resultó herida.

Según Victorino Porcayo Domínguez, delegado de la PGR en Baja California, esta institución solo ataca el fenómeno cuando va “aparejado” con la incursión de otros delitos como venta de drogas o tráfico o personas armadas mediante un proceso previo de investigación.

Ante esta circunstancia, dijo no saber cuántos establecimientos en la ciudad cuentan con minicasinos, debido a que eso le corresponde a la autoridad municipal y la mayoría de esos lugares cuenta con permisos otorgados por el Municipio y operan de forma legal como tiendas de abarrotes, farmacias, entre otros.

“Es una circunstancia que cae dentro del ámbito del Municipio, permisos, funcionamiento comercial, su registro, su verificación no corresponde a nosotros, no podría decir cuántas máquinas hay o si hay permiso o no”, expuso.

Más optimista, el gobernador de Baja California, Francisco Vega de Lamadrid, compartió que desde hace tiempo el Grupo Coordinación ha colaborado con el Municipio de Tijuana para llevar a cabo toda una inspección y atender el tema de las maquinitas.

Sin embargo, reconoció que en la estrategia ha faltado “llegar a donde estas maquinitas están entrando”, porque una vez en “esa parte”, probablemente se podrá contener “aún más” esta problemática, para la cual es “de suma importancia” la denuncia ciudadana, porque de ello depende que se inicie un operativo o investigación por parte de la autoridad competente.

 

NULOS RESULTADOS

En la opinión de los especialistas consultados, tal esfuerzo de coordinación ha traído “nulos” resultados, ya que si bien la Policía Municipal realiza constantes operativos en estos sitios, la Dirección de Inspección y Verificación solo puede sancionar con multas a los locatarios o clausurar los negocios, los cuales en diversas ocasiones son reabiertos una vez que se paga o cumple la sanción.

Por parte de la PGR, que sí tiene la facultad para decomisar, en 2017 incautó solamente 200 maquinitas tragamonedas, lo cual representa un mínimo porcentaje para el número de máquinas que se tiene estipulado por toda la ciudad; en lo que va del presente año llevan decomisadas alrededor de 160, de acuerdo con los reportes de operativos que realizaron en enero y agosto.

PGR se retiró de operativos contra minicasinos: Sotomayor

En entrevista con ZETA, Marco Antonio Sotomayor Amezcua, secretario de Seguridad Pública Municipal (SSPM) de Tijuana, lamentó que a la delegación de la Procuraduría General de la República (PGR) en Baja California “le haga falta voluntad” y cooperación para contrarrestar la problemática de los minicasinos o maquinitas tragamonedas, sobre todo porque desde marzo del presente año la institución federal se retiró de los operativos que estaban realizando.

Detalló que inicialmente sí estaban participando, pero después el delegado Victorino Porcayo Domínguez les hizo saber que había jurisprudencia que establecía que esas máquinas “no eran juegos de azar, sino juegos de habilidad, lo cual evidentemente no es cierto”, y después dijo que sí trabajaría ese tema de las maquinitas, pero recientemente salió a decir que “no es un tema federal”.

Foto: Archivo

A decir por Sotomayor, “no se trata de deslindarse de responsabilidades”, sino de trabajar coordinados para dar resultados, lo único que quieren es que les ayuden, que de los lugares que el Ayuntamiento clausure, la PGR se lleve las máquinas, las destruya, se investigue quién las puso allí y les dé seguimiento, ya que “está invadida la ciudad y es un tema que está afectando la seguridad”.

El funcionario destacó que como corporación municipal no tienen competencia en ese tema, debido a que todo lo que tiene que ver con juegos y sorteos es de naturaleza federal, “lo que hacemos es detectar el lugar, informarlo a Reglamentos y brindar el soporte de seguridad; la problemática que tenemos, es que no nos podemos llevar las máquinas”.

En tales condiciones, una vez que colocan los sellos de clausura, las máquinas podrían ser sacadas por la puerta trasera o allí mismo romper los sellos y volver a operar, y para que se cumpla el delito de quebrantamiento de sellos y ellos puedan actuar, tienen que detectarlos en flagrancia y eso complica aún más la situación.

Para el secretario todo esto les genera “una sensación de impotencia”, al tratarse de un problema “muy fuerte, que no es el tema de las maquinitas como tal, sino todo lo que conlleva que son los homicidios y el narcomenudeo. Y nos queda esa sensación, porque tenemos una posibilidad real de poderlo resolver y no se hace”.

En su opinión, la delegación de la PGR se ha convertido en tramitadora de los asuntos que la SSPM les lleva, porque en lugar de ser “proactivos”, se dedican a integrar carpetas de investigación de las detenciones en flagrancia que hacen las policías Estatal Preventiva y Municipal.

“Si detenemos a alguien con armas o con maquinitas, ellos tienen que buscar una línea de investigación que vaya más arriba, para que se acabe, por eso el problema de fondo de Tijuana no se resuelve, porque no hay investigación”, considera Sotomayor Amezcua, para agregar que no ven acción por  parte de la PGR

En cuanto a las investigaciones de temas de crimen organizado, dijo que tampoco ve que en la delegación de la PGR vayan por algunas de las cabezas de los grupos criminales, “cuando menos las medianas” que están en Tijuana y en Baja California.

“No vemos un trabajo proactivo, y no vemos que luego se anuncie que derivado de una investigación se detuvo a veinte operadores que se dedicaban a tal situación, como en Estados Unidos, jamás lo vemos; lo único que se ve es que nosotros detenemos a alguien que a veces son objetivos del Grupo Coordinación, llegan a la PGR y se dejan en libertad porque no tienen órdenes de aprehensión”, sostuvo.

Para finalizar, indicó que si verdaderamente hubiera voluntad de la PGR por ayudarlos, se coordinaría y trabajarían en operativo conjuntos.

De acuerdo a reportes de la Dirección de Seguridad Pública Municipal de Tijuana, durante 2017 y hasta marzo de 2018, en colaboración con PGR, decomisaron 116 maquinitas tragamonedas y se clausuraron 76 sitios de operación, principalmente en las zonas Norte y Este de la ciudad.

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