Familia del bebé Dominick exige justicia, PGJE cerró el caso: “muerte natural”


 
Ezenario Lunes, 20 Agosto, 2018 01:00 PM

A una semana del fallecimiento de Dominick Alexander Mendívil Córdova, bebé de año y medio de edad que murió en la guardería Lupita, establecimiento irregular ubicado en la Privada Caoba número 46, en el Fraccionamiento Valle de Las Palmas, al Este de Tijuana; la Procuraduría General de Justicia (PGJE) del Estado de Baja California cerró el caso al considerar el deceso como “muerte natural”.

La familia del infante no aceptó la determinación de la autoridad judicial al considerar que no se investigó a fondo el hecho ni el actuar de la cuidadora del niño, María Guadalupe Espinoza Romero, a quien señalan de haber actuado con negligencia y omisión.

“Aunque ha caído en contradicciones, ella ha repetido que al niño lo durmió envolviéndolo en una cobija y boca abajo, para luego dormirse; despierta 15 minutos después y se da cuenta que mi hijo no respira”, expuso Karen Michelle Mendívil Córdova, madre del menor.

Ella y los abuelos del bebé, piden, se investigue qué le dio a su infante para dormirlo y por qué lo sacó de su casa envuelto en una cobija sin requerir auxilio, “pero no quieren investigar, me dicen que fue algo natural, que mi hijo tuvo muerte de cuna”, agregó la afligida madre.

Ante ello, recurrieron al apoyo de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Baja California (CEDHBC), instancia que da acompañamiento a la familia en su peregrinar en busca de que se aclare la muerte de Dominick, al tiempo que en el folio 3076/218 remitió el caso a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) al encontrarse implicado el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Después de un periodo de vacaciones de casi dos meses, Karen Michelle volvió a requerir los servicios de María Guadalupe Espinoza Romero, quien operaba una guardería en su propia vivienda, donde el menor era cuidado desde enero de 2018.

A las 5:30 del lunes 30 de julio, la joven madre dejó a su hijo en los brazos de María Guadalupe (47 años), quien en promedio cuidada a 15 niños, aun sin contar con licencias, capacitación, ni permisos requeridos para proporcionar tal servicio, de acuerdo al reporte de las autoridades municipales anexados al expediente 0204-2018-34632 de la PGJE.

De acuerdo a Alfonso Vázquez -esposo de la responsable de la guardería irregular-, ella le llamó alarmada a su celular a las 7:20 de la mañana para decirle que el niño no respiraba, “calmada, le dije, dale respiración de boca a boca, muévele sus bracitos y dijo que así lo hizo”.

El menor ingresó a la Clínica 18 del IMSS a las 8:00 de la mañana, sin signos de vida, se le proporcionó masaje cardiaco, pero no hubo respuesta y fue declarado sin vida. La primera versión que la cuidadora dio a la familia fue que el niño se había puesto mal en su casa y había fallecido en el hospital del IMSS.

En el certificado de necropsia del Servicio Médico Forense (Semefo), se asentó muerte por bronco aspiración, causa que dicen en la PGJE, es el fenómeno conocido como muerte de cuna, algo “natural” en menores como Dominick.

Consultado por ZETA, un médico pediatra que pidió reservar su identidad, explicó que en este caso no aplica la muerte de cuna, ya que ésta se presenta en niños de hasta un año de edad y Dominick contaba un año y cuatro meses.

En un análisis del expediente, el especialista consideró que debe investigarse el líquido espeso blanquecino que se observó en las vías respiratorias y que se describió en la necropsia “porque posiblemente fue la causa de la muerte”. La madre del niño sostiene que ella no le había dado nada de comer desde la noche anterior al fallecimiento, mientras que la cuidadora sostuvo ante las autoridades que no le dio ningún tipo de alimento ni algo parecido para dormirlo.

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