La voz necesitada


 
Cartaz Lunes, 9 Julio, 2018 12:00 PM

La misma alegría y paz se repitió este 1 de julio, nacionalmente, como cuando concluyó la Revolución Mexicana y postrevolucionaria. Salió un pueblo decidido a mejorar todo, votó más de la mitad de los electores. La elección se volvió la “lección” de los derrotados participantes. Ganó el candidato que luchó por tal puesto por más de una década.

México se tiñe de guinda, deja atrás el tricolor que malamente usa el PRI desde 1929. El pueblo decidió y dio 24 millones de votos al candidato triunfador, Andrés Manuel López Obrador. Morena gobernará 56 millones de mexicanos, pero será un gobierno para todos, dice el tabasqueño. Un presidente sureño nació y hoy los mexicanos apostamos al cambio. Cero corrupción, se erradicará, prometió. Salió un pueblo con valor y comprometido a dar valores a su ciudadanía, dándole la confianza a un hombre que supo penetrar y calar en las mentes de los necesitados de democracia y justicia.

Quizá hoy, después del primero de julio, se cristalicen ideales de Luis Donaldo Colosio, pero por otro conducto, pues la buena voluntad no fenece. Un día después no fue, pues esa misma noche se supo quién era el triunfador de tal elección. Al siguiente día será ver los cambios anunciados y que se materialicen en los próximos seis años en México.

Llegó el momento del país. Un buen gobierno empieza para todos, el cual evitará la corrupción. Pero, si sales en tu auto, no traes licencia y ofreces mordida al policía, allí estamos faltando a la promesa de Obrador y así se empieza a regresar al pasado asqueroso y torpe; de uno depende ser buen ciudadano, ¿o no? El nuevo gobierno trae voluntad y ganas de mejorar lo torcido y podrido del país. Es tarea de todos hacer realidad, el eco de campaña que pregonó López Obrador en estos tres meses. Un voto mayoritario que cambió todo y debe ser para progreso y prosperidad (prosperidad solo en diciembre se oye); debemos pronunciarlo todo el tiempo y más en estos seis años siguientes.

Irreversible triunfo el de AMLO, un pueblo feliz y contento por un cambio anunciado. El gobierno de Peña Nieto no tuvo tiempo de movilizar las tanquetas de agua contra las manifestaciones en caso de fraude a su favor. No se atrevió y no era necesario, pues el electorado ya había decidido por quién votar. El país se hallaría incendiado si hubiera habido fraude. La civilidad la tenemos, hay reglas, leyes, estatutos y voluntad; se respetó, no hubo aborto, traición, y se protegió el ideal de un pueblo cansado que necesitaba oxigenación y se le dio.

Falta mucho para ver los cambios, no son del ¡ya!, pero si hay voluntad y las promesas escritas se hacen realidad, otro gallo nos cantará cada mañana. Se vio un pueblo alegre, miradas entre los conocidos, vecinos, familiares lejanos, como nunca. Se estrecharon manos, lo cual es sinónimo de buen comienzo. El pueblo votó por la izquierda; si la mano derecha falla, démosle tiempo a la izquierda de que se mueva y tenga el control. Adelante…

Felicidades al pueblo que dejó sus obligaciones dominicales y se fue a votar; era el día del mexicano y así se dio. Esperemos vivir mejor en todo el país.

Adelante señor AMLO, la tarea empieza ya y es de todos.

 

Atentamente,

Leopoldo Durán Ramírez

Tijuana, B.C.

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