La noche que tardó 12 años en llegar

Foto: Cuartoscuro.com.- La tercera sí fue la vencida para AMLO.
 
Zoom Político Lunes, 9 Julio, 2018 01:00 PM

El triunfo de Andrés Manuel López Obrador en las elecciones del 1 de julio vino acompañado de una noche de festejo para sus miles de simpatizantes. El reconocimiento de su triunfo por parte de contrincantes, del INE, del Presidente, del Tribunal Electoral y de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, coloca al tabasqueño en una posición que no había obtenido en 12 de años de lucha electoral. A esto se suman los respaldos de Donald Trump, la prensa, empresarios y un primer encuentro con Enrique Peña Nieto

 

Ciudad de México.- Apenas cierran casillas, faltan horas para que el Instituto Nacional Electoral (INE) reconozca el triunfo de Andrés Manuel López Obrador y decenas de personas empiezan a reunirse frente al hotel Hilton Reforma donde esperan llegue el tres veces candidato presidencial.

Poco a poco, el grupo se convierte en cientos que esperan el anuncio del ganador de las elecciones frente a tres pantallas gigantes instaladas sobre Avenida  Juárez. Para muchos de los simpatizantes, es el mismo escenario de hace 12 años, incluso el mismo sitio donde hace seis años se encontraban, pero esa noche, el desenlace será diferente.

Entre los simpatizantes está una mujer que viajó desde Colombia a la Capital del país solo para votar, mientras que su hijo se desplazó de Ciudad de México a Xalapa, Veracruz, para votar en aquella ciudad y regresó para festejar el posible triunfo.

Él es quien recuerda la sensación de frustración e impotencia de hace seis años, también a las afueras de este hotel, ubicado frente a la Alameda Central, cuando supo del triunfo de Enrique Peña Nieto.

Mientras empieza la fiesta anticipada en el hotel ocupado por el equipo de Movimiento Regeneración Nacional (Morena), a menos de dos kilómetros, en el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del Partido Revolucionario Institucional (PRI), los papeles se invierten.

Son cerca de las 8:00 pm, faltan tres horas para que el presidente del Instituto Nacional Electoral (INE) informe de los resultados del conteo rápido. Las primeras encuestas de salida en estados le dan ventaja a Morena en ocho de las nueve gubernaturas en disputa, la información es suficiente para que José Antonio Meade, candidato del PRI, Nueva Alianza y Partido Verde Ecologista de México, salga ante los medios de comunicación para emitir un posicionamiento.

“Por la información que ha venido haciéndose pública, la coalición ‘Todos por México’ no es la triunfadora en este proceso de sufragio ciudadano para la Presidencia de la República. En este momento, habré de reconocer que, de acuerdo a las tendencias, fue Andrés Manuel López Obrador quien obtuvo la mayoría. Él tendrá la responsabilidad de conducir el Poder Ejecutivo y por el bien de México, le deseo el mayor de los éxitos”, expresó.

Con ello, empezó el camino de las felicitaciones para el abanderado de Morena, el Partido del Trabajo y el Partido Encuentro Social. Menos de una hora después, Ricardo Anaya, su principal contrincante durante la contienda electoral, hizo lo propio desde el hotel Camino Real en Polanco, donde su equipo había montado su central para ese día.

“Porque soy un demócrata, digo hoy ante las y los mexicanos que la información de los resultados con la que cuento, me indica que la tendencia favorece a Andrés Manuel López Obrador. Como ya lo hice vía telefónica hace unos minutos que hable con él, reconozco su triunfo, le expreso mi felicitación y le deseo el mayor de los éxitos por el bien de México”.

Los mensajes fueron bien recibidos entre el equipo de Morena. No obstante, el académico John Ackerman, parte del equipo de Andrés Manuel y quien se encontraba presente en el momento, comentó sobre las posturas de Meade y Anaya: “No les quedaba de otra”.

Planteó: “Si hubiera sido una situación más estrecha, sí se hubieran batallado hasta el final, pero por la brecha, no hay lugar realmente a una insinuación seria; si hubiera sido una brecha más estrecha, sí hubieran impugnado. No les creo el cuento de que sean muy democráticos. Veremos en estos próximos meses de la transición, si viene una nueva ola de ataques para hacer el nuevo gobierno difícil, imposible, o si realmente va a haber una actitud democrática”.

A través de un tuit y antes de los resultados oficiales, el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, felicitó por su triunfo a López Obrador y expresó su interés por reunirse con él. El acercamiento del republicano se hizo más evidente al día siguiente, cuando dijo haber conversado durante 30 minutos con él en temas como un tratado comercial binacional, migración y la seguridad fronteriza.

 

EL RECONOCIMIENTO DE PEÑA

Además, se anunció que en su visita a México, el secretario de Estado, Mike Pompeo, se reunirá con Enrique Peña Nieto, Luis Videgaray (secretario de Relaciones Exteriores) y Andrés Manuel López Obrador.

Tras el anuncio del presidente del INE, Lorenzo Córdova, quien de acuerdo con los resultados del conteo declaró ganador virtual a Andrés Manuel, vino el anuncio de Enrique Peña Nieto.

Foto: Cuartoscuro.com.- López Obrador acaparó saludos, felicitaciones, cámaras, micrófonos…

“Andrés Manuel López Obrador se convertirá en el Presidente de la República para el periodo 2018-2024. Hace unos momentos me comuniqué con el ganador de la elección presidencial para expresarle mi felicitación y asegurarle que él y su equipo de trabajo contarán con el apoyo del Gobierno de la República para realizar una transición ordenada y eficiente. Estoy seguro de que todos los mexicanos le deseamos una gestión exitosa en beneficio de nuestro país”.

Solo después del anuncio oficial, salió Andrés Manuel López Obrador junto a su esposa Beatriz Gutiérrez Müller y sus hijos mayores a dar su primer mensaje a la nación como ganador de la elección.

De ahí, se trasladó al festejo en el Zócalo donde miles lo esperaban. Habló 16 minutos. La gente aprovechaba las pausas para gritarle “¡No estás solo!”, “¡Presidente!” y “Es un honor estar con Obrador”.

El discurso terminó con un “ya no tengo más que decirles”, pero le pidieron continuar. “Solo así, abrazarles mucho. Amor con amor se paga, así como ustedes me quieren a mí, los quiero yo a ustedes, un poquito más todavía. Y no les voy a fallar”.

 

EL REENCUENTRO CON CUAUHTÉMOC CÁRDENAS

El martes 3 de julio, antes de salir a su reunión con Enrique Peña Nieto, Andrés Manuel recibió la visita de Cuauhtémoc Cárdenas en la casa de campaña de Morena, después de años de distanciamientos y desencuentros.

Frente a medios de comunicación, el virtual ganador de la Presidencia de la República reconoció el papel que jugó el ingeniero en su victoria: “Él, como otros dirigentes sociales, políticos, fueron los precursores de este movimiento y gracias a ellos y muchos otros mexicanos se logró ese triunfo para lograr la cuarta transformación en la vida pública de México. Es un honor para nosotros contar con el apoyo del ingeniero Cárdenas”, manifestó.

Por su parte, Cárdenas fue más reservado. Del motivo de su visita, dijo fue para “saludar aquí al amigo, felicitarlo, desear que esto sea definitivamente un cambio positivo para el país”.

Aunque breve, fue significativo el reencuentro. Una reconciliación más para el líder de Morena.

 

LA FASCINACIÓN DE LOS MEDIOS POR ANDRÉS MANUEL

Desde los primeros minutos del 1 de julio, un grupo de fotógrafos acampó frente a las instalaciones de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), donde se instalaría la casilla en que López Obrador acudiría a votar a las 7:30 am.

Cuando lo hizo, una ola de representantes de comunicación lo rodeó. Una fotografía, una declaración, un vídeo era suficiente. Televisa movilizó su helicóptero y una grúa para obtener las mejores tomas.

Desde entonces, la cobertura mediática no paró. Al candidato se le siguió esa misma noche desde que dejó su casa de campaña en la colonia Roma hasta que llegó al hotel Hilton Reforma. Motocicletas y vehículos donde viajaba la prensa, lo rodearon en todo camino.

Andrés Manuel era reconocido en las calles. Desde el Metrobús, la gente lo saludaba y felicitaba. En las calles, niños, mujeres y adultos se acercaban a tomarse una fotografía con él o a tocarlo. Lo mismo ocurrió en su reunión en Palacio Nacional con Peña Nieto y en su encuentro con empresarios. Algunas cadenas televisivas realizan transmisiones en vivo de sus traslados en automóvil de un lugar aunque duren más de 20 minutos. Una cobertura que difícilmente obtendría otro político en el país.

Parte de la fascinación que genera es el modo en que se mueve. Sin escoltas, sin equipo de logística, en carros modestos. Es fácil acercársele, obtener una declaración suya, una risa, un chiste, una fotografía.

La gente también lo sabe y lo espera afuera de los lugares que, por medio de la prensa, se entera que acudirá. El fenómeno mediático de AMLO se contrapone a la poca exposición en televisión que obtuvo en campañas anteriores.

Él mismo, en su discurso del 1 de julio, reconoció que el papel de los medios de comunicación había cambiado, ya no emprendían una guerra sucia contra él. Se los agradeció. Ahora, estos medios transitan a otro enfoque. Hasta una nota periodística en que una mujer de la tercera edad abraza y besa a Andrés Manuel es publicada en el portal de Televisa. Todo detalle es rentable.

 

SIN MARGEN PARA LA DISPUTA

Con 52.96 por ciento de los votos obtenidos, según el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), todo indica que López Obrador recibirá su constancia como Presidente electo este domingo 8 de julio por parte del INE, una vez que concluyan los cómputos distritales.

El porcentaje que obtuvo es 30.5 superior a los 22.49 puntos que obtuvo su contrincante más cercano, Ricardo Anaya.

Después de entregar la constancia de Presidente electo, el INE trabajará en la fiscalización de gastos de campaña para entregar estos informes de auditoría al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, órgano facultado para calificar las elecciones de Presidente, senadores, diputados federales y gobernadores.

Según este proceso, será a principios de septiembre cuando el Tribunal Electoral deba pronunciarse respecto a la elección presidencial y entregar a AMLO el bando de Presidente electo.

Según las posturas tomadas desde las coaliciones encabezadas por el PRI y el PAN, no habrá impugnación de su parte, por lo que los árbitros electorales, a diferencia de 2006 y 2012, cuando López Obrador presentó impugnaciones, podrán cerrar el proceso electoral sin inconvenientes.

Mientras que la Suprema Corte de Justicia de la Nación  también reconoció el triunfo de Andrés Manuel, “atendiendo a las tendencias publicadas por el Instituto Nacional Electoral, advertimos la victoria de la voluntad del pueblo de México, en ejercicio efectivo de la democracia”, declaró su presidente, Luis María Aguilar, al inicio de la sesión del pleno, el 2 de julio.

Añadió: “Por ello felicitamos a Andrés Manuel López Obrador y atenderemos a la declaración definitiva que haga el Tribunal Electoral del PJF”.

Con esto, los tres árbitros electorales se pronunciaron listos para nombrar a López Obrador como Presidente de la nación.

De la desconfianza a la certidumbre,  la conquista de los empresarios

 

Durante el proceso electoral, el sector empresarial, encabezado por el Consejo Mexicano de Negocios, emprendió una campaña contra el voto para López Obrador. A través de spots, cartas a sus empleados y desplegados en periódicos, la élite empresarial del país pedía que el voto fuera razonado, al tiempo que repetía los riesgos que el populismo y el autoritarismo traerían.

El entonces candidato no tardó en contestar. Se refirió al Consejo como una minoría rapaz que mantenía secuestrado al gobierno y a las instituciones. También denunció que empresas como Coppel, presionaban a sus empleados para no votar por él.

Si bien, durante la campaña hubo una reunión entre empresarios y López Obrador, conciliada por Alfonso Romo, el magnate que apoya a López Obrador y quien será jefe de la Oficina de Presidencia, seguía la incertidumbre de la postura que tomaría el empresariado de resultar ganador, pero la conciliación se dio una vez conocidos los resultados de la elección.

El mismo 1 de julio, Juan Pablo Castañón, presidente del CCE, salió a reconocer el triunfo de López Obrador y llamó al sector a trabajar en conjunto con el nuevo presidente. Dos días después, el virtual ganador de la contienda se reunió con alrededor de 300 empresarios de sectores industriales, comerciales, pequeñas y medias empresas, comercio exterior. Para muchos, era la primera vez que se reunían con López Obrador después de que éste no asistiera a sus organismos durante la campaña, a excepción de la presentación que tuvo ante el Consejo de Coparmex.

Al virtual presidente electo lo acompañaron Alfonso Romo Garza, Carlos Urzúa (próximo secretario de Hacienda y Crédito Público), Graciela Márquez (nueva secretaria de Economía), Luisa María Alcalde (siguiente secretaria del Trabajo) y César Yánez (vocero).

Dentro de la reunión privada, López Obrador expuso como principal tema de su gobierno, el combate a la corrupción, por lo que México pasaría del lugar 135 al ocho en su administración.

De igual forma habló de reducir el gasto corriente para así incrementar la inversión productiva y respaldó la medida de aumentar las remuneraciones para trabajadores.

Respecto a la inversión extranjera, si bien la apoyó, sí definió que se dará preferencia al capital nacional en licitaciones y que se privilegiará la inversión que venga de países con alto grado de integridad.

Descartó hacer movimientos al equipo de negociación en las mesas del Tratado de Libre Comercio y confirmó que la iniciativa privada continuará teniendo participación en estas negociaciones.

Con Castañón a un lado en conferencia de prensa, López Obrador agradeció a los empresarios, el trato respetuoso hacia su equipo, “reconociendo el triunfo que obtuvimos el domingo, la voluntad de los ciudadanos de que haya un cambio verdadero, una transformación”.

Habló de un ambiente de confianza mutua y certidumbre. También descartó que la mayoría en las Cámaras de Senadores y de Diputados implicaran una postura autoritaria de su gobierno, “no se va a imponer nada. Vamos a argumentar, vamos a convencer”, en referencia a las preocupaciones expresadas por este sector hacia su persona, semanas atrás.

Castañón refirió que el CCE se reunirá cada tres meses con el equipo del exjefe de gobierno de la Ciudad de México para haber una retroalimentación de las acciones de gobierno y en materia de economía, así como se estableció una agenda conjunta en seguridad, salud, finanzas y variables macroeconómicas”.

López Obrador destacó el proyecto “Jóvenes construyendo el futuro”, mediante el cual, los jóvenes serán empleados por empresas del CCE que les ofrecerán capacitación a través de un sistema de tutorías, mientras realizan sus estudios profesionales.

Y en el calor del momento, dijo que sería el primer acuerdo que se formalizaría entre el Consejo y su equipo, una vez que fuera declarado presidente electo. Con una risa justificó el anuncio ante medios de comunicación, diciendo: “la vida pública es cada vez más pública”. Castañón asintió y le estrechó la mano para cerrar el trato.

El programa daría cobertura a dos millones 600 mil jóvenes y requeriría de una inversión de 110 mil millones de pesos. Así, una de las principales propuestas de campaña de AMLO obtuvo el respaldo del sector empresarial con mayor poder en el país. Inés García Ramos

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