Democracia, decisión sagrada de la mayoría


 
Cartaz Lunes, 16 Julio, 2018 12:00 PM

La democracia es el sistema político de las naciones que defienden su soberanía y el derecho del pueblo a elegir a sus gobernantes. Lo sagrado es lo que merece un respeto excepcional y no puede ser ofendido.

Recientemente fuimos actores y testigos de una jornada democrática excepcional, que marca un hito en la historia de nuestro país con un antes y un después, que cambiará el mapa político de México, visto con beneplácito y optimismo en sus manifestaciones.

Nuestro país finca su existencia en la Constitución Política de México; para construirla, nuestros antepasados debieron pasar sufrimientos, injusticias, desigualdad social y luchas fratricidas que desembocaron en la Revolución Mexicana de 1910.

Nuestra Constitución se sustenta en dos grandes pilares: la democracia y el respeto a los derechos humanos, quien trata de vulnerar esos principios, atenta contra todo lo sagrado de nuestro país y lo que lo conforma. Socaba la unidad, armonía, salud y bienestar, aspectos físicos, emocionales y sociales de una sana convivencia.

Por eso es inconcebible y deleznable que minorías, con una mediana capacidad cerebral, se resistan a acatar la decisión de las mayorías en el marco de una elección democrática, cuando no resultan favorecidos con el voto.

Esto lamentablemente lo vemos también en el SETE BC., sindicato que constituimos siguiendo, no a Héctor Lara, sino a un principio, independientemente de que lo estimamos y reconocimos como persona y excelente compañero de lucha (Q.E.P.D.).

Lo seguimos para que se respetara la democracia que le otorgó el triunfo en las elecciones para Secretario General de la Sección 37 del SNTE, en 2006, cuando Elba Esther Gordillo, ebria de poder, solo por sus calzones se negó a reconocerlo (el karma sí existe. ¡Rajones!).

Hay compañeros, pocos, pero los hay, que por su mediana intelectualidad y añales de vida, pensamos que juiciosamente analizarían el hecho y respetarían la democracia, pero le siguen el juego a gente dañada, sin reparar en que un ego con ambición desmedida, una manzana podrida, un tomate putrefacto, una nota discordante, un alma envidiosa, un acumulador de riqueza mal habida o un ente amargado, son cánceres bipolares que de seguirles el juego, los pueden convertir en metástasis de un grupúsculo sectario descompuesto y dañado.

Los jugadores de póker tienen una máxima que aplican a los rajones. Ahora bien, si no sabes perder, ¡no juzgues! Si ves, a tu juicio muy personal, algo anormal, expón tus razones ante la instancia indicada en tiempo y forma, mentalizado en acatar el veredicto. Pero si aceptas jugar, entras a la contienda, pierdes y te rajas, luego no andes dividiendo, engañando a compañeros y sorprendiendo a comunicadores de buena fe que creen en ti, sin analizar. ¡Estás mal!

 

Prof. Gabriel Fernando Santillán Roque

Ensenada, B.C.

Correo: gafersanroque@hotmail.com

Comentarios

comentarios

Notas relacionadas

Tipo de Cambio