Semefo en Ensenada, rebasado por homicidios

Fotos: Enrique Botello
 
Edición Impresa Lunes, 7 Mayo, 2018 12:00 PM

El procedimiento de identificación y entrega de cadáveres a familiares se ve entorpecido por la cantidad de ingresos que llegan en avanzado estado de descomposición. De recibir 800 cuerpos anuales, ahora llegan al millar y la cifra sigue en aumento

Se calcula que un 8 por ciento de los cuerpos que ingresan al Servicio Médico Forense (Semefo) quedarán sin determinar la causa de la muerte debido a la naturaleza de los restos, por encima de la media internacional, estimó el coordinador del organismo en Baja California, César Raúl González Vaca.

El caso de la Karen Castro Jiménez consternó porque no se sabe la causa de la muerte. A sus  23 años de edad, la mujer salió de trabajar casi a la media noche del 7 de diciembre de 2017, esperaba un taxi frente a las instalaciones de la Secretaría de Marina, en el Bulevar Costero.

Su cuerpo fue hallado un mes después en el arroyo “El Gallo”, cerca del puente de la calle Pedro Loyola, a unos metros de donde fue vista por última vez; fue hasta el 17 de enero de 2018 que se confirmó su identidad. El cadáver estaba amoratado, hinchado e irreconocible hasta para sus familiares.

Con las mismas características encontraron los restos de otra mujer en el fondo de varias llantas apiladas en la parte alta de Maneadero, la delgada figura estaba desnuda, solo calzaba calcetines verdes con dos líneas rojas que sobresalían de entre los neumáticos.

Dicho cuerpo sigue sin identificar, tampoco tienen la causa de la muerte, menos aún sospechoso.

Karen y la joven de las calcetas verdes forman parte de ese 8% de los cuerpos que en el caso de Ensenada se consideran como muerte indeterminada. La mayoría son mujeres.

González Vaca manejó que, universalmente, en todas las morgues hay una estadística que varía entre 3 y 5 % del margen de muertes no determinadas o indeterminadas, a sabiendas de que existen cinco maneras de morir: homicidio, suicidio, accidente, natural e indeterminada.

“Esta última es válida cuando no se cuentan con los elementos suficientes para establecer una fuente determinada para llegar a una causa”, sostuvo.

Esto sucede cuando el cuerpo no tiene órganos o cráneo, “no se puede inventar una causa”, contestó.

A decir por González Vaca, los órganos son uno de los elementos más importantes para lograr la identificación de restos y, cuando el cadáver está incompleto, complica el trabajo para los médicos forenses.

En promedio un médico forense en Baja California dedica tres horas a una necropsia, pero un estudio antropológico toma de dos a tres meses.

En cuanto a las osamentas, se deben  hacer mediciones, cálculos y  limpiar huesos; lleva tiempo llegar a conclusiones.

En la mayoría de las ocasiones el retraso en la entrega de resultados se debe a la espera de genética, de lo que se encarga la fiscalía, y no es tema donde el Semefo tenga responsabilidad.

Si bien hay un “ligero” incremento en los ingresos por muertes violentas derivado de disparos por arma de fuego, también hay más restos calcinados y carbonizados, detalló el coordinador del Servicio.

Anteriormente la mayor parte de los ingresos al Servicio Médico Forense era por homicidio culposo, pero ahora hay un mayor número de dolosos.

 

SEMEFO NECESITA DE ESPECIALISTAS

La falta de personal especializado en ciencias forenses y el hallazgo de restos en avanzado estado de descomposición en Ensenada retrasan el procedimiento de identificación y entrega de cadáveres a familiares de las víctimas de homicidios culposos y dolosos.

En los primeros cuatro meses de 2018 fueron encontradas por lo menos quince osamentas en el municipio, seis inhumadas en un predio cercano a Villas del Roble, en distintos caminos vecinales de los Valles de San Quintín, Ojos Negros y Valle de la Trinidad.

Esta cifra se suma a la de 2017 cuando se registró el hallazgo de restos de 12 cadáveres en distintos puntos del municipio; siete fueron encontrados en el Rancho San Marcos, al sur de San Quintín, dentro de una fosa clandestina.

González Vaca mencionó que en Ensenada han podido desahogar el trabajo; sin embargo, hay situaciones que retrasan los resultados, como en el caso de las osamentas.

Desde 2017 aumentó el número de cuerpos, de tener un promedio de 700 a 800 cadáveres al año, superó los mil y se espera que este año se rebase esa cifra.

En San Quintín, en definitiva es urgente hacer una inversión porque el problema de asesinatos ha saturado de trabajo a los forenses en esa delegación.

A versión de trabajadores, la situación dentro del edificio de Semefo es precaria, “están diseccionando y hay otros cuerpos tendidos en el piso”, así es como se trabaja en esas instalaciones.

En eta zona hay saturación debido a que se han elevado las muertes como resultado de los enfrentamientos entre los cárteles de la droga que confluyen en esta parte del municipio.

Lo que sí urge, aumentar la plantilla médica para dar solución a la cantidad de trabajo diario.

Aclaró que no hay una especialidad forense en Baja California, la única se encuentra de manera reconocida en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en Ciudad de México.

Asimismo, hay pocos especialistas en el país, y aunque existen planes para universidades en el Estado, los médicos generales interesados tienen que pasar obligatoriamente por la aprobación de un consejo.

Al igual que en Tecate y Playas de Rosarito, el coordinador habló de San Quintín como un destino donde es inminente la necesidad de inversión en refrigeradores.

El terreno que alberga al servicio es propiedad de DIF Estatal, por lo que el tribunal contempla conseguir en comodato el terreno contiguo al que usan en la actualidad,  para la construcción de un edificio propio.

 

MAYOR DIFICULTAD EN NECROPSIAS

En Ensenada, El Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) tiene un convenio con la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) para recoger a los muertos.

Las quejas recurrentes giran en torno a que las autoridades tardan horas en recoger un cadáver, ya sea en la vía pública o en un domicilio, pero el Semefo es ajeno a ello.

Con relación a si influye el tiempo de traslado, desde el lugar del fallecimiento hasta las planchas, los forenses aseguran que no hay incidencia,  que el tiempo que tardan en llevarlo es de unas  ocho horas y que no afecta.

“Los fenómenos de putrefacción avanzan, pero cuando nos los llevan a las instalaciones nos dan la hora del levantamiento y con eso determinamos la causa de muerte y cuánto tiempo tienen los fenómenos cadavéricos, por la rigidez, temperatura y todo eso es lo que evalúan”, indicó César González Vaca.

 

CADÁVERES PASAN HORAS TENDIDOS

Los niveles de crueldad van en aumento y es casi “normal” recoger cuerpos mutilados, con el rostro irreconocible por golpes o cercenados.  Los trabajadores del DIF, en coordinación con el Semefo, no se dan abasto.

Cada día recogen de dos a seis cadáveres, pero su ámbito de competencia inicia en Punta Colonet, hasta el límite con Playas de Rosarito, en la zona de La Misión y al Este con Valle de la Trinidad.

Los restos quedan tendidos hasta cinco horas en la vía pública cuando el personal sale para levantar un resto en alguna delegación a más de dos horas de distancia.

“Cuando se trata de un muerto natural no hay problema porque es gente que está en su casa, su hogar, con la familia, pero si se trata de un fallecimiento en la vía pública es desagradable”, narró un agente.

Nadie más que ellos han vivido la reciente ola de inseguridad “muy de cerca, como nadie”, mencionó el coordinador del Semefo.

Un conductor de DIF narró cómo ante la falta de personal ha tenido que enfrentar el dolor de una familia. Le toca desde recoger el cuerpo de la víctima y embalsamar, hasta enterrarlo en el panteón.

 

EDIL LLEVA QUEJAS CIUDADANAS AL PODER JUDICIAL

“Muchos cuerpos, poco personal y poco espacio”, describió ante la situación el regidor y coordinador de la Comisión de Hacienda y Patrimonio Municipal, Orlando Agapito Toscano.

Hizo un exhorto en el Cabildo al Tribunal Superior de Justicia para que “volteen los ojos a Ensenada”.

Manifestó que hay quejas e incluso él tiene conocimiento de que los forenses retienen un cadáver hasta por dos días porque deben esperar turno por la cantidad de trabajo.

“Para que hagan algo en las instalaciones que las renueven o construyan otras porque el espacio es insuficiente. Siempre está lleno, hay cuerpos sin reclamar, cada rato se le descompone la refrigeración y la situación es a todas luces complicada”, aseguró.

Consideró como inaceptable que en 2016, los restos de una recién nacida se extraviaron dentro del edificio, aunque hubo una recomendación en contra de la institución, ninguna autoridad se hizo responsable.

Y agregó que en el caso del DIF, al no tener vehículos suficientes, provocan que los cadáveres lleguen a la morgue en mal estado.

Solo hay dos camas de disección que resultan insuficientes cuando en ocasiones, por necesidades del servicio, se requieren más y, debido a la falta de capacidad en preservadores, se tienen que estibar los cuerpos unos sobre otros; no cuentan con búfer.

“Además y de vital importancia, no cuentan con el equipo de protección personal (cubre bocas, guantes,  gorros, botas, mamelucos), siendo esto algo verdaderamente preocupante, ya que  esta situación puede generar daños a su salud”, indicó Agapito Toscano.

Hizo énfasis del Artículo 34 del Reglamento del Servicio Médico Forense del Estado, donde se menciona que este estará constituido por peritos médicos legistas, peritos auxiliares y personal administrativo que se designe, atendiendo al presupuesto de egresos respectivo y de acuerdo con las necesidades del Semefo, el cual siempre estará dotado con el equipo e instalaciones adecuadas.

El mencionado Artículo expone:  “El Consejo de la Judicatura del Poder Judicial del Estado de Baja California, organizará y vigilará el correcto funcionamiento del Servicio Médico Forense (SEMEFO) para que éste desarrolle cabalmente sus labores de auxiliar de la administración de justicia”.

 

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