Carta a una madre


 
Cartaz Lunes, 14 Mayo, 2018 12:00 PM

Cómo pagarte, madre mía,

las largas noches de desvelo

que desde el inicio de mi vida

me prodigaste sin recelo.

 

Con ninguna joya podría

pagar tu sublime entrega,

madre del alma mía,

¡que Dios te bendiga!

 

Por eso en tu día,

colmarte de besos quisiera,

por cumplir con valentía

tu celestial y colosal tarea.

 

De formarme como hombre

y ser alguien de provecho,

siempre habré de amarte,

aunque vacío esté tu lecho.

 

Siempre estarás cerca

de mi mente y corazón.

Tu nombre, tu voz, tu cara,

mi más bella y sublime canción.

 

Mil gracias madre querida

por traerme a este mundo,

aun a costa de tu vida,

pena, dolor y sacrificio.

 

Para descubrir a la creación

más bella del planeta Tierra,

existe una bella canción,

se llama simplemente Mamá.

 

Francisco Heredia Guzmán

Tijuana, B.C.

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