Peña Nieto: el Presidente peor evaluado

Foto: Internet/Perjudica a su candidato José Antonio Meade
 
Opinionez Lunes, 23 Abril, 2018 12:00 PM

Si regresáramos el tiempo seis años nos encontraríamos con un candidato a la presidencia de México Enrique Peña Nieto en camino hacia el triunfo. En ese momento todo mundo quería tomarse foto junto a él, le sobraban invitaciones para asistir a eventos y actos de campaña. Para algunos quedar bien era una necesidad.

Al inicio de su administración y aprovechando la debilidad de los liderazgos en los partidos políticos se dedicó a comprar lealtades. Así surgió el denominado Pacto por México. En teoría dicho Pacto fue creado para “empujar” las reformas que el país requería.

Probablemente solo se concretaron dos reformas de gran calado como la educativa y telecomunicaciones. En ese momento Enrique Peña Nieto se posicionaba en México y en el mundo como el gran reformador. Hasta ahí todo parecía en ruta, pero vinieron tres grandes problemas:

1.- Compró a la oposición: Los partidos políticos perdieron su esencia, con el afán de mantenerse vigentes y no dejar el poder en sus dirigencias el PAN y el PRD se entregaron a los brazos del gobierno priista a cambio de dinero y posiciones políticas. Al paso del tiempo ambos bandos se traicionaron.

2.- Ocultar la inseguridad: El gobierno de Peña (empezando por su entonces Secretario de Gobernación Osorio Chong) no hizo nada relevante en el combate a la inseguridad. Prometieron una estrategia diferente a la utilizada por el gobierno de Calderón y lo único que hicieron fue pedirle –al grado de obligar– a los medios de comunicación que desaparecieran de las primeras planas y de los principales noticieros de televisión y radio las notas sobre secuestros, asesinatos, matanzas entre narcotraficantes, etc.

El resultado fue que el tema se salió de control y hoy en día la inseguridad está en su peor nivel y ya ni los medios no pudieron ocultar lo evidente.

3.- La corrupción: Casa Blanca, casas de lujo de funcionarios de primer nivel, viajes familiares en helicópteros oficiales, escándalos en PEMEX, obras mal construidas, entre otras cosas dieron al traste con la administración de Peña Nieto. El actuar de este gobierno nos hizo recordar al PRI de los 70s y 80s, es decir al PRI más corrupto y dañino para el país.

Estos tres puntos entre otros han convertido al actual Presidente de México en el peor evaluado desde Carlos Salinas de Gortari.

Para tener una mejor perspectiva señalaré cómo fueron evaluados los mandatarios en su primer año así como en el último:

Carlos Salinas de Gortari: En su primer año de gobierno tuvo una aprobación del 57% y terminó su gobierno con 70%. Con todo y crisis.

Ernesto Zedillo: Inició con un 42% de aprobación y llegó a caer a 31% por la misma crisis, después logró “levantar” y terminar su gobierno con 62%.

Vicente Fox Quesada: Inició su gobierno con una aprobación del 70% y terminó su administración con 63%.

Felipe Calderón: inició con el 58% de aprobación y terminó en 52%.

Enrique Peña Nieto: Al comenzar su administración tenía un 53% de aprobación y con datos de febrero de 2018 solo tiene 21% de aceptación de gobierno.

Con estos números, más allá de ayudar a su candidato a la Presidencia de México José Antonio Meade lo único que hace es perjudicarlo. Peña Nieto dejó de ser un activo para convertirse en una losa sumamente pesada.

Si los priistas se cuestionan porqué siendo una persona capaz su candidato no levanta en las encuestas tradicionales bien podrían buscar una explicación en el actual gobierno federal. Es en estos momentos que se aplica más que nunca aquello de “no me ayudes, compadre”.

 

Alejandro Caso Niebla es consultor en políticas públicas, comunicación y campañas; se ha desempeñado como vocero en la Secretaría de Hacienda y Secretaría de Desarrollo Social en el Gobierno Federal, así como Director de medios en la Presidencia de la República. También fungió como Director de Comunicación Social en el Gobierno del Estado de Baja California. @CasoAlejandro

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