“Nos gustaría convertirnos en el Pixar mexicano”: Gabriel Riva Palacios

Foto: Cortesía/"Marcianos vs Mexicanos", su más reciente película
 
Espectáculoz Lunes, 16 Abril, 2018 12:10 PM

Profesionalizar a jóvenes en animación a través de su alianza con el Tecnológico de Monterrey, retomar la técnica 2D para una nueva saga y trabajar paralelamente dos películas en 3D, son parte de las estrategias de la productora Huevocartoon por fortalecer al género en México

Para la Copa Mundial de Futbol de 2014, los hermanos Rodolfo y Gabriel Riva Palacios, fundadores de Huevocartoon Producciones en 2001, crearon a la familia Reyes, un grupo de personajes inspirados en la estructura base de los mexicanos. A casi cuatro años de distancia, ellos fueron los protagonistas de “Marcianos vs Mexicanos”, película que obtuvo el cuarto lugar de la taquilla nacional en su semana debut, y permaneció en cartelera del 9 de marzo al 12 abril.

En entrevista con ZETA, Gabriel Riva Palacios habló de la premisa con la que consiguieron dichos logros.

“Queríamos que los héroes fuéramos los mexicanos porque siempre son los gringos, era hacerlo al revés, por lo que congelamos a los gringos en un búnker y los sobrevivientes, mexicanos que derrotaron a la nave nodriza, fueron llevados a la NASA para mandarlos a Marte, precisamente para pelear con los marcianos. Ahora los mexicanos fuimos los héroes, y lo que nos hizo héroes fue precisamente el ser mexicanos, lo bueno y lo malo, es decir, nuestro folclor, comida, la unión familiar, nuestro empuje, nuestra capacidad de ir en contra de cualquier adversidad, pero también lo malo: la corrupción, el plomo que respiramos, el colesterol que tenemos en la sangre. De hecho ahora nosotros le pusimos al señor (Donald) Trump un muro para que no se brinquen a México los gringos sobrevivientes, de ahí salió toda la idea”, detalló Riva Palacios.

Foto: Internet/Gabriel, uno de los fundadores de Huevocartoon

A diferencia de proyectos como “Una Película de Huevos” y “Un Gallo con Muchos Huevos”, en “Marcianos vs Mexicanos” desarrollaron la trama sabiendo que no sería Clasificación A, pues optaron por divertirse al elevar la cantidad y tono de los chistes, terminando en la categoría B-15.

“Íbamos a apostarle a nuevos personajes y una nueva saga que fuera más para el mexicano de barrio. Nos salió nuestro naco interno, que la verdad, no lo tenemos tan interno, está bastante expuesto. Quisimos divertirnos con nuestra cultura y quedó ‘Marcianos vs Mexicanos’”, expuso el cineasta.

El proceso de la historia fue parecido al de guiones de acción real porque tuvo muchos tratamientos antes de su versión definitiva. Sobre ese tallereo, Riva Palacios explicó: “Empezamos hablando la idea general, luego mi hermano, que es el genio creativo, se sentó y vomitó todo el guion escribiendo cada página. Una vez terminado lo leímos los dos y yo le hice ajustes como meterle chistes. Cuando decidimos que nos gustaba intervinieron otros tres creativos para ponerle jiribilla y vueltas, el guion terminado de eso fue el final y con el que empezamos a hacer la animación”.

Sin embargo, aun en la etapa de animatic -donde se incorpora animación al storyboard–  el guion sufrió cambios al notar que ciertos chistes no funcionaban para las escenas, así que una vez más modificaron la historia.

“Nuestra película original estaba mucho más fuerte, era casi una Clasificación C, decidimos bajarla sacando chistes bastantes groseros para que pudiera ir casi toda la familia”.

Rodolfo se enfoca más en la escritura y tú en la animación, ¿qué tanto te involucraste esta vez en ese aspecto?

“Soy animador, pero por desgracia en esta película no pude animar, tuve que escoger el camino de director y eso me dejó poco tiempo y espacio para animar. Siempre decía que me iba a dar el espacio para animar a alguno de los personajes, pero la verdad nunca lo pude hacer. No animé directamente nada, solo dirigí, y la dirección de animación la tuvo ‘Rafa’ Luna, como toda la vida. Él fue la primera persona que contratamos en Huevocartoon, cuando todavía estaba en la sala de la casa de mi mamá y me preguntaba si más adelante le iba a pagar. Fue el primer artista que entró con nosotros, es un absoluto genio de la animación y uno de los mejores, si no, el mejor animador 2D de México”.

¿Sabes si Rafael implementó algún cambio en su proceso como director? 

“La animación fue muy divertida y pesada porque para muchos de los artistas que entraron era su primera película, nunca habían estado en una y se les tuvo que capacitar. El nivel de exigencia estuvo rudísimo, ellos animaban y asistían, que es uno de los procesos que se hace y ellos mismos asistieron su animación. Fueron once animadores los que sacaron toda esta película a lo largo de dos años, entonces fue un trabajal y los pobrecitos la sufrieron, sí, pero les quedó espectacular”.

Darles esa oportunidad de aprender, ¿tiene que ver con la falta de profesionalización en el área?

“Sí, de hecho una de las cosas que estamos haciendo desde hace tiempo es tratar de capacitar a mucha gente y hablar con escuelas de animación para decirles las necesidades de la industria. Nos asociamos (el año pasado) con el Tec de Monterrey y nos fuimos a Querétaro porque ahí nos está apoyando el gobierno. Ahora allá tenemos la empresa y estamos haciendo la película cuatro y cinco de los huevos. Precisamente lo que estamos haciendo es generar un nicho, un semillero de artistas que traen muchísimo talento y queremos desarrollarlo. Estamos llevando gente de DreamWorks para capacitarlos, y a los mismos capacitadores los estamos metiendo como maestros en el Tec; en fin, que sea una sinergia con el Tec de Monterrey para que la industria de la animación crezca cada vez más”.

¿Cuál es el avance más notorio que distingues en la industria de animación?

“El hecho de que cada vez más hay escuelas como Tres A.M y Escena, en fin, hay varias que están empujando y hay mucho interés de parte de los artistas por querer hacer animación. La industria de hoy, de la animación de México, se está detonando de una manera espectacular a comparación de lo que fue hace diecisiete años cuando empezamos. Vamos para arriba, va a la alza la animación mexicana”.

En el contexto que mencionas, ¿cuáles serían los objetivos futuros de Huevocartoon?

“A nosotros nos gustaría convertirnos, el día de mañana, en el Pixar mexicano. Estamos haciendo animación 3D de alto nivel, incluso nuestra tercera película se metió en Estados Unidos como la primera animación en la historia del cine latinoamericano que estrenó en pantallas allá, y quedamos en ese entonces en tercer lugar. Luego -ríe- nos bajó (Eugenio) Derbez a cuarto y a quinto, pero lo que estamos tratando de hacer es que la empresa crezca e intentamos diversificarnos al hacer acción viva con actores para un drama-comedia que tenemos por ahí; también vamos a empezar a hacer terror en acción viva y seguiremos con animación en 3D, porque tenemos otros proyectos animados que no tienen nada que ver con huevos, por eso también retomamos la 2D con esta familia mexicana.

“Queremos crecer nuestra capacidad de animación y nivel, para que el día de mañana, no muy lejano, podamos competir con producciones de Hollywood y participar con mucha gente para que no se nos vayan, porque nuestros grandes artistas se van de México por falta de oportunidades. Incluso, fue la primera vez que tuvimos dos películas al hilo, la cuatro y cinco de huevos, mientras estrenamos otra, es el mejor momento que está pasando Huevocartoon”.

¿Cómo evolucionó profesionalmente la relación con tu hermano mientras armaron este camino?

“Somos totalmente otros. Cuando empezamos el proyecto éramos un par de hermanitos tratando de sacar nuestros proyectos en internet, hemos ido madurando mucho como directores y artistas. Nos hemos dado mucho más respeto porque al inicio todo era pura discusión, no teníamos credibilidad como directores, ni él para mí, ni yo para él, entonces era mucha discusión. Hoy por hoy entendemos perfectamente el rol de cada quien y la fortaleza de cada uno como artista, entonces nos respetamos mucho y la verdad ya no hay conflictos, entendemos más hacia dónde vamos. Mi hermano viene más del live action, por eso estamos creciendo esa parte, y yo vengo de la animación. Nos estamos entendiendo mejor que nunca, ha sido mucho trabajo y mucho entendimiento”.

También aguante, ¿no?

“Digamos que entender de los propios rechazos porque, híjole, en México nos pintamos solos para que te digan que no se puede y tienes que levantar una estamina en tu corazón y tu cabeza para aguantar los ‘no’. Hemos intentando abrir brecha en Estados Unidos, en Hollywood, y bueno, el 95 por ciento de todas las producciones nos dicen que no, no, no y no. Deben tener estomago para decirlo, pero yo digo que sí y sigo creyendo que se puede, así que seguimos luchando porque eso también te lo da México para bien o para mal. Es un país con pocas oportunidades, con gente que te dice que no se puede, que es una porquería, que no lo vas a lograr, que es imposible, y en medio de eso debes levantarte y decir ‘cómo que no se puede, vamos a luchar’. Si me dicen que la animación no existe en México, pues la creo… es luchar contra todo y en contra de todo, porque la visión siempre es negativa y uno debe ser extremadamente positivo para seguir adelante, sacar historias y entender que sí se pueden detonar”.

Tras los resultados en pantalla de “Marcianos vs Mexicanos”, los hermanos Riva Palacios tienen la esperanza de poner en marcha la producción de otras dos películas sobre la familia Reyes.

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