Anaya en BC: marcado por el acarreo y el desánimo

Fotos: Ramón T. Blanco Villalón.- En su gira limitada a Tijuana, "presentó síntomas de disgusto".
 
Zoom Político Lunes, 23 Abril, 2018 12:00 PM

El uso del transporte público para llevar simpatizantes al encuentro del candidato presidencial del PAN, fue evidente y criticado; en su gran acto tuvo que terminar su discurso ante un abandono masivo. Frente a los medios lució desangelado, evasivo y con impaciencia

La estadía de Ricardo Anaya Cortés en Baja California, no duró ni 24 horas. Su gira se limitó exclusivamente a Tijuana y agendó solo dos eventos. A decir de algunos panistas -y por lo visto en su estado de ánimo y declaraciones-, el abanderado no se fue con un buen sabor de boca.

El candidato de la colación que encabeza el Partido Acción Nacional bajo el nombre de “Por México al Frente”, presentó síntomas de disgusto en sus eventos púbicos, uno masivo con miles de asistentes y otro con representantes de los medios de comunicación.

Anaya se notó desanimado, se topó con los niveles de inseguridad en Tijuana y del Estado, fue testigo de las formas de operación electoral en la entidad a través del acarreo y la movilización desde la negociación con el poder público; se le confrontó con el descrédito de sus compañeros de partido en los gobiernos locales, tanto el de Francisco Vega, así como el de Juan Manuel Gastélum, y fue en esta visita cuando el periódico Reforma publicó a nivel nacional, la encuesta en donde Andrés Manuel López Obrador se distanció con 22 puntos porcentuales del joven candidato. Desde Tijuana, Anaya respondió a los números que describen su caída en las preferencias electorales.

 

Anaya y sus 10 mil personas

De acuerdo a la versión del Museo Interactivo El Trompo, en Tijuana -el cual publica de manera formal en el sitio de internet del Centro Cultural Tijuana-, su Audiorama tiene una capacidad para cuatro mil personas, y fue en ese lugar donde Ricardo Anaya y su equipo convocaron a su primero y último evento abierto en su gira por Baja California.

Pero los panistas calcularon su asistencia horas después del evento, pues Anaya publicó en sus redes sociales: “Me reuní con más de 10 mil personas en Tijuana para hacer un compromiso: por ellos y por sus familias, vamos a bajar el IVA a la mitad en toda la zona fronteriza”.

Foto: Tomada de Internet.- Mucho acarreo e infraestructura para un discurso de tan sólo 12 minutos

Jorge Ramos, el candidato al Senado de la República también por el PAN, igualmente hizo público su conteo por medio de su cuenta de Facebook: “Más de 10 mil corazones conquistados con hechos y no con palabras”.

Lo cierto es que el acarreo y la movilización de los simpatizantes para el gran evento de Ricardo Anaya, agendado para la tarde del martes 17 de abril, estigmatizaron su visita en los medios de comunicación y en las redes sociales.

Más de un centenar de urbvans, concesionadas para el transporte público de Tijuana, sirvieron para concentrar a los simpatizantes que se les vistió a la entrada del lugar, con cachuchas, camisas y banderas.

Hombres, señoras, niños y hasta bebés en brazos o carriolas, llegaban con apoyo de decenas de camiones de ruta, no sin antes pasar lista con hombres que no les permitían bajar hasta que registraran el número de pasajeros y su origen.

Los taxis y su pasaje comenzaron a arribar al punto de encuentro desde las una de la tarde, a pesar de que el arranque del evento estaba programado a las 5:30. No fue hasta las 6:45 de la tarde que arribó el candidato presidencial al escenario.

Quizá la larga espera fue la razón por la cual, antes de que Ricardo Anaya terminara su discurso de no más de 12 minutos, cientos de personas comenzaron a abandonar el lugar.

 

Cuatro temas de Anaya: mujeres, IVA, Seguridad y Trump

Montado en el escenario, el candidato del “Frente” gastó tres minutos en saludos. A Jorge Ramos fue el primero en halagar y entregarle “todo mi apoyo y con todo mi respaldo”; mientras que Gina no le dedicó más de dos líneas.

Luego, el también ex dirigente nacional del PAN tuvo que coger una hoja de papel y leer todos los nombres de los candidatos por Baja California, menos el de Antonio Valladolid (registrado como diputado de lista) para quienes les pidió apoyo y aplauso de parte de los congregados.

Sus ocho minutos restantes los dedicó a cuatro temas muy generales. Entre estos, pedir el grito de las mujeres y de los hombres, o los incitaba a que coreara el “¡Sí se puede!”.

El presidencial dijo que faltaban 70 días para la “transformación profunda” que encabezará  llegando al poder, y continuó para señalar que las mujeres en México ganan menos que los hombres por trabajos iguales: “pues eso va a cambiar cuando yo sea presidente”, dijo. Su propuesta nuevamente la cerró con la búsqueda del aplauso fácil: “¡Arriba las mujeres!”, reventó la garganta.

Ricardo Anaya posteriormente dedicó sus bríos a “los gobiernos del PRI” que no van “por el camino correcto”, pues recordó que “ha habido muchísima corrupción en el país”, “le han fallado a nuestro país y le han fallado a Baja California”.

Antes de tomar el micrófono, Jorge Ramos ya había planteado el tema de la inseguridad en el Estado. Anaya retomó el hilo, pero deslindando al gobernador Francisco Vega de Lamadrid: “tenemos problemas enormes de seguridad porque (el gobernantes del PRI) han abandonado al gobierno del Estado” y nuevamente prometió, sin abundar más: “cuando yo sea presidente, van a ver lo que es un presidente procurando la seguridad en Baja California. Vamos a recuperar la paz y la tranquilidad en el Estado, tienen mi palabra”.

Foto: Ramón T. Blanco Villalón .- A los movilizados se les proveyó de gorras, camisetas y banderas.

Dos temas más para finalizar su participación. El primero, nuevamente en contra del PRI-Gobierno, quien acusó a Anaya “desde la capital del país, a tres mil kilómetros de distancia, no comprenden la realidad de la zona fronteriza”, lo que desató el aumento del  IVA en la frontera.

Con esto, otra promesa de candidato del PAN, PRD y MC: “vamos a bajar el IVA a la mitad, vamos a recuperar competitividad y habrá zona económica con condiciones especiales para recuperar el dinamismo económico de Tijuana y de Baja California”.

Finalmente, calificó como un “error histórico”, el recibimiento por parte del Gobierno Federal a Donald Trump, cuando éste era candidato presidencial: “el Gobierno Federal del PRI lo recibió con una alfombra roja como si se tratara de un Jefe de Estado y de esas manera se congraciaran con Donald Trump, que así lo harían su amigo”.

Añadió: “Cuando yo sea presidente -concluyó Anaya-, lo primero que haré es decirle que México no va a pagar un solo centavo de ese muro que pretende construir, y que nunca más México se va a poner de tapete con Estados Unidos, como ha ocurrido con este Gobierno Federal del PRI”.

A su salida del lugar, un grupo de vecino de Lomas del Rubí de Tijuana, que perdieron sus casas por un derrumbe en febrero y que pedían la atención de Ricardo Anaya, buscó hablar con el candidato, quien simplemente los ignoró. Los organizadores mandaron a simpatizantes a que se pusieran frente al grupo de afectados para que con sus banderas, le taparan la vista del candidato que caminaba a pocos pasos.

Hasta ahí su discurso, sus propuestas y sus promesas para la “transformación profunda”.

 

“¿Listos? ¿Cuánta nos faltan, Felipe?”

El segundo acto del candidato del PAN fue el miércoles 18, frente a miembros de los medios de comunicación. La cita fue a las 7 de la mañana el Hotel Lucerna. Allí repitió prácticamente su discurso de la noche anterior, tras un podio del cual se sostenía un pequeño letrero: “No al muro”, se podía leer.

En esa mañana, el periódico Reforma publicó en su portada, su más reciente encuesta en donde ubicó a Andrés Manuel López Obrador como el puntero, con 48 puntos porcentuales en las preferencias electorales, y a Ricardo Anaya en un lejano lugar, con 26 por ciento.

Fue la primera pregunta que tuvo que torear. Su semblante y su actitud fue evidente: no se sentía cómodo. Sobre los 22 puntos abajo en donde lo situó la encuesta, el candidato del PAN dijo: “Nosotros tenemos otras mediciones” y juró ser el “único candidato que puedo derrotar a Andrés Manuel López Obrador”.

Pero Obrador se aparecería en varios cuestionamientos de la prensa: “Respecto a la disminución del IVA, ¿es cierto lo que dice López Obrador que usted le copia sus propuestas?; ¿Cuál será su estrategia para el debate del domingo?, ¿buscará contrastar propuestas con Andrés Manuel López Obrador que lleva la delantera?”

Anaya tuvo que decir que la propuesta de la disminución del IVA fue primero desde su partido: “Más bien -corrigió- me parece oportunista de otras fuerzas políticas que hasta ahora, justo en la víspera de una contienda electoral, vengan a hacer una propuesta en un tema por el que nunca estuvieron a favor”.

A los minutos, Anaya preguntó a su asistente de medios: “¿Listos? ¿Cuánta nos faltan, Felipe?” Y encontró un “cinco” como respuesta -Anaya reviró frente a todos: “¿Tantas?”-

Un poco enfadado, no le permitió a una reportera terminar su interrogación sobre “congelar” los precios de la gasolina: “No tiene caso contestar porque no se refiere a lo que yo estoy planteando, se refiere a otro candidato. No voy a salir en defensa del otro candidato. El que está planteando congelar precios es López Obrador, en todo caso le tendrían que preguntar a él”.

Con ese mismo desapego, Anaya fue cuestionado sobre las críticas y el descontento social hacia los gobiernos de “Kiko” Vega y “El Patas” Gastélum, gobernador y presidente municipal del PAN, respectivamente, a lo cual también evadió al decir que era “ámbitos de competencia distintos. A los gobiernos les corresponde cumplir con la ley, gobernar, ejercer su autoridad y sus funciones y a las campañas nos corresponde hacer propuestas, planteamientos concretos, de manera que la gente pueda contrastar y ejercer su voto de manera informada”.

Y así, con ese desánimo concluyó la gira del candidato que va de “frente al futuro”.

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