“El Teo” en riesgo de muerte

Foto: Archivo
 
Edición Impresa Lunes, 26 Marzo, 2018 12:00 PM

Familiares del ex jefe de sicarios del Cártel Arellano Félix denuncian que el capo se encuentra muy grave tras sufrir males neurológicos. Desde agosto de 2017, Teodoro García Simental reclamaba atención médica. El 4 de octubre último fue intervenido quirúrgicamente por una trombosis de la que todavía no se recupera. ZETA accedió al contenido de algunos de los mensajes escritos por el capo a los jueces; en uno de ellos, emitido el 3 de enero,  dijo: “Ya no aguanto más”. Hipertensión arterial y hemorroides, otros de sus padecimientos. Enfrenta 19 procesos penales en el fuero federal

El régimen de máxima seguridad de los penales federales ablanda hasta al más indomable de los delincuentes. Los perfiles criminológicos de los hombres calificados con alta peligrosidad por su elevada capacidad criminal y su baja adaptabilidad social, son los favoritos del sistema. A poco más de ocho años de su encarcelamiento, a Teodoro García Simental “El Teo” le ha tocado vivirlo en carne propia. Hoy se encuentra muy grave de salud.

Familiares del otrora más poderoso sicario del Cártel Arellano Félix (CAF) revelaron las precarias condiciones del recluso, quien padece una trombosis venosa cerebral; además se quejaron enérgicamente de la actitud de los funcionarios del Centro Federal de Readaptación Social número 1 “Altiplano”, en Almoloya de Juárez, “por dejar morir” a su pariente.

Los señalamientos concretos van contra la directora de la férrea cárcel del Estado de México, Jazmín Borbón Ochoa, quien presuntamente ha negado la atención médica y entrega de medicamentos al interno, cuyo verdadero nombre es Diego Eduardo García Simental, de 39 años de edad, originario de Culiacán, Sinaloa.

Según los datos proporcionados a la prensa por los representantes del preso, para el 19 de marzo, “El Teo” presentaba un mayor deterioro neurológico, con dificultades para comer, hablar y mover la mitad izquierda de su cuerpo. Inicialmente, el privado de libertad padecía de hipertensión arterial y hemorroides.

Tan solo en los últimos meses, luego de que fuera regresado del penal federal número 11 en Hermosillo, Sonora, a donde fue trasladado el 30 de septiembre de 2015, Diego Eduardo o Teodoro tramitó siete demandas de amparo, dos durante 2017 y cinco en el presente año, en las que expresó su sufrimiento. Ante los actuarios judiciales que acudían a notificarle algún acuerdo de sus juicios, el reo no desaprovechaba para escribir en las cédulas diversos recados a los jueces.

De aquél hombre agresivo, manipulador e intimidante, “con dificultad para las relaciones interpersonales, mostrándose dominante ante las mismas, minimizando las consecuencias”, como fuera descrito en un estudio criminológico, practicado en el Cefereso de Hermosillo, parece haber sufrido un cambio en sus exigencias y forma de dirigirse a las autoridades.

Un “Teo” amable, respetuoso y hasta suplicante es quien se dirigió a los jueces de amparo durante los últimos días. Ahora, el ex jefe de células y lugarteniente estrella de Benjamín Arellano Félix, agregó las palabras “humildemente”, “por humanidad” y “atentamente” a los escritos de puño y letra con la terrible ortografía de la que ya había hecho gala.

 

LOS MALES DEL “TEO”

Desde su arribo al centro penitenciario del “Altiplano”, García Simental tuvo contacto con el área médica del penal, aunque siempre se quejó de no recibir la atención debida ni los medicamentos prescritos. En 2010 padeció la primera de las enfermedades de cualquier prisión: problemas micóticos en la piel. Se le sumaron anemia y padecimientos cardiovasculares.

En 2011, el capo manifestó malestares bucales, ya que se le cayó la amalgama de una pieza dental. Se quejó de fuertes dolores al comer y al ingerir bebidas calientes. Le fue diagnosticado un cuadro hemorroidal. Al año siguiente fue atendido por una enfermedad ácido péptica crónica y reportó malestares en vías urinarias.

Posteriormente, en los años siguientes, la hipertensión arterial y las hemorroides siguieron a Teodoro del “Altiplano” a Sonora y de regreso al penal federal mexiquense, a principios de 2017, cuando ganó un amparo. El 31 de agosto del año pasado, sus abogados presentaron una demanda de amparo ante la supuesta falta de atención médica y la nula dotación de medicinas.

Lo que se pensaba como una exageración o recurso constante que utilizan los presos de los Ceferesos para desacreditar al personal de las instituciones, se trataba en realidad de una trombosis venosa profunda en una de las piernas del recluso que ponía en peligro su vida. Tras una batalla legal de García Simental, las autoridades penitenciarias ordenaron su intervención quirúrgica, el 4 de octubre de 2017. El juicio de amparo se sobreseyó 15 días después.

Todo parecía marchar bien durante la etapa de rehabilitación, pero Teodoro nuevamente demandó la protección de la justicia federal, el 22 de diciembre del año anterior, aduciendo “abstención de atención médica y tratos crueles e inhumanos” de las autoridades del Centro Federal de Readaptación Social número 1.

 

“POR HUMANIDAD”

Era plena temporada invernal. El frío terrible en el Valle de Toluca se hizo presente. De por sí aseguran que en las instalaciones del penal federal del “Altiplano” siempre es invierno y por eso lo bautizaron como “El Palacio de Hielo”. A García Simental nada le calentaba y menos la falta de ropa para la temporada.

Al ratificar su demanda de garantías, “El Teo” escribió al juzgador en la cédula del notificador que deseaba ampliar su solicitud. Aseguró sufrir tratos crueles e inhumanos de la directora Jazmín Borbón, “ya que en reiteradas ocasiones le he solicitado que me proporcione una chamarra con gorro y con bolsas, como a todos los demás internos. Le pido su Señoría que por humanidad intervenga”.

La chamarra peticionada para soportar las bajas temperaturas debía ser talla 44, para la gruesa complexión del preso. García suplicó al juez para que “haga algo para que se respeten mis derechos humanos y constitucionales; por humanidad le pido su intervención”. Dos días después, el reo pidió que se multara a la directora y se diera parte al Ministerio Público por desacato, pues ni la atención médica, ni la chamarra, llegaron al quejoso.

El 3 de enero de 2018, un nuevo escrito del “Teo” se anotó en la cédula. Igual que siempre, los textos con solo letras mayúsculas, sin acentos, palabras sin “h” y el uso indistinto de las letras “s”, “c” y “z”. El tenor era más angustiante y el interno firmó la misiva con un “ya no aguanto más”, aunque agradeció que se le haya proporcionado la chamarra solicitada, “solamente que me la entregaron sin bolsas y sin gorro”.

Se quejó que, como consecuencia por tramitar el juicio de amparo, era sometido a graves abusos de autoridad. “Cada vez que entro y salgo de mi estancia me hacen desnudarme totalmente, hasta quedar en puras trusas y me obligan a hacer tres sentadillas, lo cual aparte del abuso y humillación es gravemente perjudicial para mi salud”.

Agregó: “El día 4 de octubre de 2017 fui sometido a dos heridas inguinales. Me metieron dos mallas adentro del estómago de 10 y 15 centímetros cada una, y al hacer sentadillas me duele y tengo el temor de que se me vaya a reventar algo por dentro, ya que tengo muy poquito tiempo de mis dos operaciones”, expresó el procesado.

Teodoro agregó que otra de las represalias por quejarse se reflejaba en su alimentación, pues cada vez que tenía visita familiar, los dejaban a medio comer: “de 7 de la mañana hasta las 19 horas solo les dan medio sandwich y un vasito de agua de sabor para todo el día”. Pidió que se hiciera del conocimiento de los presuntos malos tratos al entonces secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y al comisionado nacional de Seguridad, Renato Sales Heredia. El juicio de amparo no se ha resuelto a la fecha.

 

TRASLADO Y ALIMENTOS

El 10 de enero de 2018, Teodoro García Simental presentó una nueva demanda de amparo para evitar ser trasladado a un reclusorio diferente al que actualmente ocupa. Doce días después que se inició el juicio constitucional, el quejoso escribió al juez para decir que anteriormente, dicha autoridad judicial le había concedido la protección de la justicia federal para que lo devolvieran del penal de máxima seguridad de Hermosillo al “Altiplano”. Le recordó hasta el número de juicio.

Aquél asunto había pasado por los recursos de revisión y de reclamación ante Tribunales Colegiados. “Todos dieron el mismo criterio y sentencia de que yo no podía ser trasladado del Cefereso 1 hasta en tanto no contaran con la anuencia de todos y cada uno de mis jueces, ya que yo estoy siendo procesado en 19 procesos actualmente, y pido que nuevamente se le de vista a todas las autoridades con la sentencia del amparo 1868/2015”.

Otro recado signado por el sinaloense, el día 30 del primer mes del año, llegó a las manos del juez: “Su Señoría, con toda humildad y con el respeto máximo, le pido que tome en cuenta la resolución del amparo 1868/2015, ya que en esa ocasión me causaron un daño irreparable, para que no vuelva a pasar lo mismo”.

El 9 de febrero se destacó en el expediente de garantías, que el actuario judicial no pudo notificar al quejoso en el reclusorio federal. Personal del centro penitenciario, en la sala número 5 de audiencias, informó al empleado del juzgado que “El Teo” no quiso subir a dicha área “en virtud de que se encuentra en recuperación de dos cirugías”. Días después, al confirmarse que no había ninguna intención de cambiar de prisión al reo, el juicio causó sobreseimiento.

Otras dos demandas de amparo se presentaron a favor de García Simental, los días 16 de febrero y 2 de marzo. La primera por falta de atención médica, declinada unos días más tarde por el propio quejoso; y la segunda reclamando atención médica en las especialidades de gastroenterología y psiquiatría, además de exigir a las autoridades carcelarias, la entrega de 24 tabletas de viagra, fórmula magistral y los medicamentos  Omeprazol, Diazepan y Sildenafil, que le llevaron sus familiares.

“El Teo” se quejó de que se le obligaba a comer cárnicos y no la dieta especial que le fue prescrita por el nutriólogo, ya que padecía de hipertensión arterial y estreñimiento extremo. El mensaje escrito del interno no se hizo esperar. “Tengo indicado por el médico, dieta baja en grasas y en sodio, con dos colaciones que consisten en yogur con cereal de fibra por la mañana y tarde, sin pollo y sin mariscos, ya que soy alérgico al pollo y al atún”.

Además: “Estoy siendo sometido a tratos crueles e inhumanos, ya que me están obligando a consumir alimentos dañinos. Le pido que por la humanidad, ya cesen esos tratos y que se haga valer mi derecho a la salud”. El asunto sobreseyó al desistirse el quejoso de la continuación del reclamo.

 

AHORA GRAVE

Aunque existían los referidos antecedentes, la noticia de que Diego Eduardo y/o Teodoro García Simental se encuentra al borde de la muerte, sorprendió a propios y extraños en Tijuana, Sinaloa y el Estado de México. Su salud habría agravado entre el 12 y el 15 de marzo. Fue necesario su traslado al Hospital General Adolfo López Mateos, con residencia en Toluca, en un fuerte dispositivo de seguridad.

A partir de esas fechas se promovieron dos nuevos juicios de amparo ante el Juzgado Segundo de Distrito en Materias de Amparo y Juicios Federales, en el Estado de México. Urgen que “El Teo” sea reevaluado por las especialidades de neurocirugía y medicina crítica de la mortalidad y morbilidad.

Familiares y abogados del recluso responsabilizan de cualquier posible fatal desenlace a la directora del Cefereso 1 “Altiplano”, Jazmín Borbón Ochoa, y al personal médico de la institución penitenciaria.

Al no contar con noticias verosímiles del paradero de Teodoro, si está en el referido sanatorio o en otro, o si fue devuelto al penal federal, también se reclamaron los actos de incomunicación y tortura.


Los procesos penales de García Simental

Teodoro y/o Eduardo y/o Diego García Simental, alias “El Teo”, “El Tres Letras”, “El Álamo”, “El Siete”, “El Tomatero”, “El Rubén” y “El Rojo”, es procesado en el fuero federal, en el Estado de México, Jalisco y Baja California, por los delitos y causas penales siguientes:

  1. Causa penal 11/2009-V, delincuencia organizada.
  2. Causa penal 02/2010-b antes y actual 44/2012-IV, delincuencia organizada.
  3. Causa penal 34/2008-IV, delincuencia organizada.
  4. Causa penal 125/2009-V, delincuencia organizada.
  5. Causa penal 107/2009-III, delincuencia organizada en la modalidad contra la salud, hipótesis de colaboración al fomento para la ejecución del delito contra la salud, privación ilegal de la libertad en su modalidad de secuestro y acopio de armas del uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Aérea.
  6. Causa penal 130/2009-V, delincuencia organizada, homicidio calificado y tentativa de homicidio.
  7. Causa penal 294/2009, delincuencia organizada.
  8. Causa penal 691/2010-III, delincuencia organizada con finalidad de cometer delitos de privación ilegal de libertad en la modalidad de secuestro.
  9. Causa penal 316/2009-c, delincuencia organizada y contra la salud. Colaboración al fomento para posibilitar la ejecución.
  10. Causa penal 68/2009-III, delincuencia organizada.
  11. Causa penal 130/2009-V, delincuencia organizada contra la salud (sic), en la modalidad de fomento para posibilitar la ejecución y privación de la libertad en la modalidad de secuestro.
  12. Causa penal 111/2009-VI, delincuencia organizada.
  13. Causa penal 02/2010-II, violación a la Ley Federal contra la Delincuencia Organizada, contra la salud, en la modalidad de colaborar al fomento para posibilitar la ejecución de compra y venta de narcóticos.
  14. Causa penal 103/2010, delincuencia organizada.
  15. Causa penal 300/2008, delincuencia organizada y secuestro.
  16. Causa penal 03/2010-I, contra la salud, en la modalidad de colaboración al fomento para posibilitar la ejecución.
  17. Causa penal 117/2009, delincuencia organizada.
  18. Causa penal 173/2009-III, delincuencia organizada en la hipótesis de delito contra la salud.
  19. Causa penal 44/2012, delitos contra la salud.

 

480 homicidios en Tijuana en 2018

En los últimos siete días, 45 personas fueron privadas de la vida en diversos ataques en Tijuana. Del total de los asesinatos, solo una persona fue detenida por su presunta participación en uno de los homicidios.

Se trata de David Giménez Padilla,  de 18 años de edad, quien fue asegurado por agentes municipales la tarde del martes 20 de marzo, tras su presunta intervención horas antes en el crimen del abogado Ramón Arturo Morales Muro, de 63 años, agredido a tiros frente a su despacho localizado en la calle Datilera de la colonia La Mesa.

Entre los homicidios más recientes destacan:

Viernes 16 de marzo. Dos masculinos sin vida, de entre 30 y 45 años, ambos con lesiones contusas y cortantes, fueron localizados en el interior de un vehículo Jeep Cherokee color verde en la colonia Felipa Velázquez; junto a los cadáveres fue hallada una cartulina verde.  Saúl Segovia Sánchez, de 25 años, fue asesinado al interior  de una calafia rojo y crema, a la altura de la Clínica 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social. Y en el pasillo 6 del Swap Meet 5 y 10, fue acribillado Gabriel González Guillén, de 25 años.

Domingo 18. Con lesiones en cuello por estrangulación fue localizado el cadáver de un sujeto de entre 40 y 45 años, en la cajuela de un vehículo en el estacionamiento de Costco de  Zona Río. En estado de putrefacción, en un cerro en Las Delicias 3, fue hallado el cuerpo de un hombre. En el interior de una cuartería en El Altiplano, dos hombres y dos mujeres de entre 25 y 45 años fueron ultimados a tiros. Mientras que calcinado se encontró el cadáver de un masculino en el Cerro Colorado.

Lunes 19. Los cuerpos de un hombre y una mujer de entre 20 y 25 años,  fueron hallados en el interior de un vehículo  en el fraccionamiento Casas Grandes. Envuelto en un tapete color café fue localizado el cadáver de un masculino en la colonia Amparo Sánchez. Un embrión de 15 a 20 semanas de gestación se encontró en un camino vecinal en Villas del Campo. Con lesiones contusas fue ubicado el cuerpo de un hombre de entre 30 y 35 años, en Villa del Campo segunda sección. En la colonia Aeropuerto, un sujeto de entre 40 y 45 años fue ultimado. Y en El Niño, Brígido Rodríguez Gómez Monroe, de 50 años, murió por disparos de arma de fuego.

Martes 20. Con lesiones contusas, atado de pies y cuello con alambre, fue localizado un desconocido de entre 30 y 35 años en la colonia Reforma. Librado Gallardo Machain, de 50 años, fue asesinado en la Ruiz Cortines. Estrangulado, envuelto en una cobija y en carrito de mandado, se encontró a un desconocido de entre 40 y 45 años.

Miércoles 21. Álvaro Escalante Valdivia, de 43 años, fue asesinado en el interior de su domicilio en Camino Verde. Luis Ernesto Delgado, de 25 años, fue ultimado a balazos en Valle Verde. En el Ejido Francisco Villa segunda sección, un desconocido de entre 40 y 45 años fue asesinado, tenía lesiones contusas. En el Hospital General fallecieron: Cruz Ángel Sánchez Pérez, de 35 años, previamente lesionado en la parte media de la colonia Libertad; Rodolfo Moreno Huerta,  herido de bala un día antes en el fraccionamiento Mariano Matamoros Centro; un desconocido  de entre 30 y 35 años, quien fue  atacado a balazos en Zona Centro; y Rubén Aviña Francisco por lesiones punzocortantes. Raúl Meza Cárdenas, de 49 años, fue agredido a balazos en la Zona Norte, mientras que una fémina de entre 40 y 45 años fue asesinada en Mariano Matamoros Centro.

Jueves 22. El cadáver de un masculino fue encontrado con lesiones punzocortantes en Urbi Villa del Prado.

De acuerdo a estadísticas brindadas por la Procuraduría General de Justicia del Estado,  en lo que va de marzo, 124 personas han sido asesinadas en Baja California.

 

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