Comentarios sobre el Nuevo Sistema de Justicia Penal en México (Segunda parte)

Foto: Internet
 
Opinionez Sábado, 31 Marzo, 2018 12:00 PM

“Cuando menos poderoso se es en el mundo, más faltas pueden cometerse impunemente y

mayor es el mérito que puede poseerse inútilmente”. Luc de Clapiers

 

Por supuesto que los norteamericanos nos ven con una óptica totalmente diferente. Siempre como sus subordinados a la orden de su Presidente en turno, por la falta de gallardía y dignidad de nuestro Presidente y de las cámaras respectivas y tratándose del Nuevos Sistema de Justicia Penal Acusatorio que se implantó en nuestro país, a partir del 18 de junio de 2016; como unos malos operadores el Sistema. Recuérdese que después de Estados Unidos, solo Estados Unidos y el diario The Washington Post, no son la excepción. Los jueces están esperando que las policías sean igual de precisas que sus homólogas en Washington o Santiago de Chile o quizá en Londres. Pero nosotros sabemos realmente lo que ocurre en nuestro país con agentes de la policía, que apenas saben leer y escribir, en los mejores casos, con secundaria o preparatoria terminada, y solo en verdaderos casos de excepción, alguno que otro profesionista que con su propio esfuerzo ha concluido sus estudios de nivel universitario sin el mínimo apoyo de la institución a la cual sirven, e incluso con la propia obstrucción de que son objeto de sus superiores, quienes les niegan permiso para asistir a realizar la culminación de su estudios universitarios.

El diario norteamericano entrevistó al licenciado Juan Antonio Gutiérrez, juez de Control del Estado de Jalisco, quien advirtió, no es posible que el sistema opere con verdadera eficacia. Este juez agregó: “es difícil enfatizar la importancia de la reestructuración. Este sistema -el Penal Acusatorio- busca convertir a las Policías en investigadores profesionales, cuestión que no los son porque siempre han carecido de capacitación para el desarrollo de su trabajo”.

Otro de los aspectos es que la Policía en México está mal pagada, mal preparada, con una capacitación mínima y ahora con muchos militares en el mando, a quienes mucho respetamos, pero que también carecen del adiestramiento que es menester para manejar un cuerpo policíaco.

Este sistema ha sido tachado con grave desorientación por los medios de comunicación que tampoco lo conocen y no se interesan por conocerlo, sino solo por soslayar sus notas desorientando más a la ciudadanía sobre el verdadero sentido y las grandes ventajas que aporta a la sociedad del sistema acusatorio penal. Se dice que es demasiado protector de los imputados -acusados-, pero lo que en realidad ocurre es que es un sistema garantista en el que se tienen que observar las reglas del debido proceso y de los derechos constitucionales que le concede la ley suprema del país, no solo al imputado, sino también al ofendido.

México tiene 202 mil700 prisioneros de 230 mil 900 que tenía en 2016. En lo que ahora es la Ciudad de México, señala el WP, hay 11 mil prisioneros menos que representan el 30% en menor cantidad al número que había antes de que entrara en vigor el Nuevo Sistema.

Se atribuye que un número considerable de sospechosos son a menudo liberados por errores cometidos en su detención  por los primeros intervinientes (PR)  y se observa que los Fiscales -Agentes del Ministerio Público- tampoco fueron capacitados adecuadamente ni en sus dependencias, ni por los demás órdenes de gobierno, y que los Abogados que desean capacitarse, tienen que recurrir a realizar estudios en universidades privadas ante la nula respuesta del gobierno mexicano y de las universidades públicas.

El Nuevo Sistema de Justicia Penal en México proviene de una vieja estructura legal, basada en un sistema inquisitorial, modelado por el sistema de partido único que gobernó a México durante gran parte del siglo XX. En ese contexto, la policía era vista como un instrumento de control y no ahora, como en el Nuevo Sistema, donde es un instrumento de investigación. Lo cierto es que muchos abogados, la mayoría, apostaron a que el sistema nunca entraría en vigor, pero ahora está y llegó en el momento de la impreparación y como siempre, de la política de la improvisación y en donde nadie asume su responsabilidad en el papel que le corresponde.

 

Benigno Licea González fue Presidente del Colegio de Abogados Emilio Rabasa, A.C., y candidato a Doctor en Derecho Penal y Derecho Constitucional. Correo: [email protected]

Comentarios

comentarios

Notas relacionadas

Tipo de Cambio