Sobre violación de derechos y libertades previstos en la Constitución 


 
Cartaz Lunes, 5 Febrero, 2018 12:00 PM

Honorables Congresistas de Baja California, Ciudadanos en General

y Medios de Comunicación Nacionales, Estatales y Locales

 

Una vez más y las veces que sean necesarias, como ciudadano tijuanense orgulloso de ser bajacaliforniano, me sumo a esta loable brava defensa a los derechos humanos, respeto al propio estado de derecho, respeto a la diversidad cultural y tradiciones y ante todo defensa de la Constitución Mexicana.

Es inaudito que de nueva cuenta, un grupo de fanáticos misántropos fascistas arremeta contra los derechos constitucionales de los ciudadanos mexicanos, anteponiendo por capricho de forma irracional en base a sus creencias una Ley de Prohibición por encima de la Constitución, misma que como sabemos se redactó después de una de las revoluciones más cruentas de la historia, donde cientos de miles de mexicanos dieron su vida en defensa de la libertad y respeto a las garantías individuales, de ahí entre muchas cosas más, lo deleznable de esta ley dictatorial. Hoy, de nuevo ha sido contra los taurinos, pero en un futuro bien podrá ser contra la prensa y/o cualquier otra minoría, al fin “no pasa nada”.

Quedarnos callados ante semejante violación flagrante a los derechos humanos emanados de la Constitución, sería tanto como ser cómplices de este lamentable atropello. Celebro el que se estén alzando las voces de distintos sectores ciudadanos en defensa de nuestros derechos humanos, a la libre formación y respeto a la educación de nuestros hijos conforme a nuestros valores, cultura y tradiciones.

Hay que puntualizar que, estos derechos están previstos y respaldados por nuestra Constitución además de estar amparados por organismos y tratados internacionales, por lo que es constitucionalmente improcedente la supuesta “ley aprobada de prohibición” a menores de edad (quienes hay que aclararlo, están bajo la tutela y formación de sus progenitores). Por lo que forzar a las madres y padres de familia a que no puedan asistir con sus hijos menores a las corridas de toros, viola los derechos fundamentales de miles de familias. Sobre todo, cuando ni siquiera se han hecho estudios serios del supuesto “daño emocional que (dicen los animalistas) pueden sufrir los menores por asistir a una corrida de toros”.

Contrario a lo que este grupo de misántropos animalistas afirma, valga destacar que curiosamente, alrededor de la tauromaquia emanan infinidad de disciplinas artísticas como la música, danza, escultura, cine, documentales, fotografía, pintura, muralismo, poesía, dramaturgia y ópera, entre muchas más, además de diversas formas de arte digital y por si fuera poco, jamás se ha documentado algún acto violento suscitado por aficionados taurinos o menores de edad después de que hayan asistido a una corrida de toros. Sumado a esto, la historia demuestra que no son pocos los premios nobel que además de taurinos son reconocidos por su gran capacidad intelectual.

Por supuesto, no se puede decir lo mismo de ciertos grupos de fanáticos misántropos animalistas, de quienes se tienen bien documentadas las múltiples formas de agresión tanto física como verbal contra quienes pensamos y vivimos la vida de forma diferente a ellos.

Lo inconcebible aquí, es el cómo el propio Honorable Congreso de Baja California se haya prestado para este acto tan aberrante de legislar una ley que pasa por encima de los derechos y libertades fundamentales de los bajacalifornianos.

De hecho cabe cuestionar que, si realmente les interesara proteger a los niños, en vez de legislar para prohibir su entrada a las tres o cuatro corridas que se dan al año en Baja California, deberían estar legislando leyes que de verdad les protejan, como por ejemplo leyes severas (que se cumplan) contra la explotación sexual infantil, éste sí que es un problema grave, en el cual dicho sea de paso, está por demás científicamente demostrado el daño emocional que TODOS LOS DIAS se les está ocasionando a los más de 50,000 niñas y niños que tan solo en la frontera, son vilmente explotados sexualmente.

¿Acaso no les parece una vergüenza, decir que se preocupan por el bienestar de los niños, cuando algunos legisladores están más ocupados violentando los derechos constitucionales de las familias en vez de atender cosas más relevantes? Justo cuando en este momento al leer estas líneas, miles, SÍ, MILES DE NIÑOS están siendo explotados sexualmente en nuestra frontera y algunos legisladores, entre tanto, festejan y hasta comparten videos en las redes sociales del logro de una ley prohibicionista que viola los derechos y garantías constitucionales de las familias.

Por tal motivo, pido de manera respetuosa a los legisladores del Honorable Congreso de Baja California recapaciten al respecto, recordando lo que dice con claridad el Art. 136 “Esta Constitución no perderá su fuerza y vigor, aun cuando por alguna rebelión se interrumpa su observancia…” No caigan en las garras de rebeldes fanáticos misántropos que irracionalmente les presionan para seguir violando nuestra Honorable Constitución.

Tengan presente que, las prohibiciones que violentan los derechos humanos fundamentales jamás han sido ni serán progresistas. Ante todo, teniendo en cuenta lo que nuestra Honorable Constitución dice de forma clara y precisa respecto a las garantías individuales previstas en el Art. 1ro. “Todo individuo gozará de las garantías que otorga esta Constitución, las cuales no podrán restringirse ni suspenderse…”, así como el derecho que tienen las familias de educar y formar a sus hijos acorde a sus valores, principios, tradiciones y cultura previstos en el artículo tercero de nuestra Constitución, recordando puntualmente lo expuesto en el Art. 1ro Transitorio “…con la mayor solemnidad se protestará guardarla (la Constitución) y hacerla guardar en toda la República”.

Por el respeto a las garantías constitucionales de las familias.

¡Viva la Constitución Mexicana!

 

Antonio De Carlo.

Ciudad de México.

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