Le dejaron una aguja en el abdomen y autoridades no sancionan a cirujanos por negligencia médica

Fotos: Héctor Ortiz
 
Ezenario Lunes, 22 Enero, 2018 12:00 PM

Una década después de haber sido intervenido quirúrgicamente, a José Armando Reyes Domínguez le encontraron dentro de su cuerpo una aguja. Su intento por que se castigue a los dos gastroenterólogos que le realizaron la intervención, ha sido infructuoso en los últimos cinco años; mientras la Comisión de Arbitraje Médico (Came) de Baja California se dijo incapaz de poder castigar errores de un lustro de antigüedad, la PGJE intentó prescribir el caso. Ambos médicos siguen ejerciendo en Tijuana, uno cuenta con antecedentes penales en EE.UU.

En enero de 2003, a José Armando Reyes Domínguez se le practicó una endoscopía a cargo del gastroenterólogo Sergio Verboonen Sotelo, quien entonces atendía en un consultorio del Hospital Excel, el cual descubrió en el paciente una hernia en el esófago.

“Me comenta que la única solución para el padecimiento era realizar una cirugía para extirpar la hernia y quitar definitivamente el problema”, relató Reyes a ZETA, señalando que convino con Verboonen de que éste realizará la cirugía, cuyo costo sería cubierto por el seguro de gastos médico del paciente, en este caso, de la Línea Azul de GNP.

“Me dice (Verboonen) que él no está dentro de la Línea Azul del seguro, pero que tiene un médico que sí está autorizado y él me puede realizar la cirugía, el medico se llama Harry Miller Fogel”, rememoró el paciente, señalando que tuvo contacto con él en los días posteriores, para ello se realizó los estudios previos necesarios para ser ingresado a cirugía en el Hospital Excel, el 23 de enero de ese mismo año.

Radiografía muestra aguja olvidada en el cuerpo del paciente

Reyes afirmó que al momento de ingresar al quirófano, tanto Verboonen como Miller, se encontraban ahí para realizar el procedimiento, este último como el responsable de la intervención y aquel como ayudante. El paciente comentó que, tras la operación, su recuperación se dio sin ningún imprevisto.

 

ERROR MÉDICO PERMANECIÓ OCULTO

“Pasados 10 años exactamente, en abril de 2013, comienzo a tener un dolor en el costado izquierdo de mi cuerpo, de mi abdomen. Acudo a Issstecali y me mandan a hacer una radiografía… al momento que me hacen la radiografía, detectan que hay un cuerpo quirúrgico dentro de mi abdomen, mencionando que es una aguja quirúrgica”, dijo Reyes y agregó que desde 2003 no se practicó ninguna otra cirugía.

El dolor en su abdomen aumentó con el paso de los días al punto de incapacitarlo para trabajar. Para extraer la aguja, Reyes tuvo que volverse a operar, en esta ocasión, una laparotomía exploradora. Antes de realizarla, se aseguró de contactar a Verboonen para informarle de la anomalía, pero el médico se deslindó de cualquier responsabilidad, señalándole al paciente que quien realizó la cirugía fue Miller.

“Acudo con el doctor Harry Miller y me dice que no, que él solo prestó el nombre y firmó la documentación para cobrar los honorarios a GNP”.

Aunque se le pudo extraer la aguja, Reyes señaló que ha padecido secuelas por el daño que ésta causó en su organismo, encontrándose impedido para realizar deporte o cualquier actividad física que le suponga esfuerzo.

 

MÉDICOS SE CULPAN ENTRE SÍ

El 29 de abril de 2013, 10 días después de enterarse de la presencia de la aguja en su cuerpo, José Armando Reyes Domínguez decidió presentar una denuncia contra los gastroenterólogos Sergio Verboonen y Harry Miller ante la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), por los delitos de lesiones culposas, responsabilidad médica y fraude.

PGJE reabrió caso

Pero a pesar de los elementos de prueba que ha otorgado, el avance de su caso ante esa instancia no ha sido sustancial, “se integró la averiguación, la pasan a la unidad orgánica de lesiones y hasta la fecha, la averiguación sigue dentro de la misma unidad, sin avances”, denunció Reyes.

Dentro de la investigación, tanto Verboonen como Miller declararon sobre los hechos denunciados, el primero el 5 de febrero de 2015, de manera presencial ante el agente del Ministerio Publico, y Miller, por escrito, el 29 de mayo del mismo año, declaraciones contenidas en el expediente 3714/13/211/AP.

En sus informes, ambos médicos niegan su participación en la cirugía y señalan al otro como responsable de la misma; Miller incluso aceptó haber prestado su nombre para que la misma fuera cubierta por Seguros GNP.

“En octubre de 2016, el Ministerio Publico, estando a cargo de la investigación, determina el no ejercicio de la acción penal en contra de los denunciados, a razón de que da como prescrito el delito, ya que ya habían transcurrido más de dos años”, relató Reyes.

De acuerdo al Código Penal de Baja California, la prescripción decretada por la PGJE supone una mala aplicación, puesto que el funcionario a cargo de la investigación tomó como fecha el año 2003, siendo que el afectado no tuvo conocimiento del delito hasta 2013, por lo que no había operado la prescripción del mismo al denunciarse dentro del plazo legal.

Afortunadamente para Reyes, el recurso de inconformidad presentado por esta situación logró reabrir el expediente, el cual continúa integrándose, quedando pendientes para ejercer la acción penal, la realización de peritajes, los cuales ni la Comisión de Arbitraje Médico Estatal, ni algún otro perito médico han podido realizarla por la carencia del expediente clínico que contenga la operación realizada en 2003.

Casualmente, Came tampoco ha podido localizar otros expedientes del paciente que demuestren que, entre 2003 a 2013, no se le practicó ninguna otra cirugía.

 

CAME NIEGA EXISTENCIA DE QUEJA

El doctor Antonio Téllez Amezcua, coordinador de Conciliación en Tijuana de la Comisión de Arbitraje Médico -Came- de Baja California, informó a ZETA que no se cuenta con registro de ninguna queja presentada por José Armando Reyes Domínguez.

Clínica del Dr. Sergio Verboonen

Cuestionado sobre cuál pudiera ser la razón por la que Came de Baja California se niega a dar seguimiento a una queja, comentó que éstas no proceden una vez que han pasado cinco años desde que se brindó la atención, tal como lo expone el Artículo 7 del Reglamento Interno de la Comisión, ya que éste es el periodo mínimo que se exige a los médicos o centros de salud, conservar los expedientes clínicos de sus pacientes.

En efecto, la Norma Oficial Mexicana NOM-004-SSA3-2012, sobre los expedientes clínicos, aclara que, “por tratarse de documentos elaborados en interés y beneficio del paciente, deberán ser conservados por un periodo mínimo de cinco años, contados a partir de la fecha del último acto médico”.

Téllez puntualizó que es muy probable que los médicos implicados en la atención de Reyes Domínguez ya no cuenten con dichos documentos, siendo estos los que representarían su principal medio de defensa; por lo que el procedimiento de la comisión no permite analizar quejas que excedan el periodo, ya que ello puede implicar que se deje en estado de indefensión a los señalados.

 

MÉDICO CON ANTECEDENTES DE FRAUDE EN EUA

Lo principal es el castigo a los responsables, señaló Reyes, afirmando que una vez que se consiga esto, será la autoridad judicial la que determine el monto económico o las acciones que estime suficientes como reparación del daño. No quiere que otras personas sean afectadas al igual que él.

Sucede que tanto Verboonen como Miller, continúan ejerciendo en Tijuana; el primero de ellos mediante una clínica propia, nombrada “Obesity good bye”, sobre la Avenida Revolución; y el otro posee un consultorio al interior del Hospital Centro Medico Nova, en Zona Río. Ambos médicos fueron buscados por este Semanario en sus consultorios, negándose a ser entrevistados respecto al tema.

Por si fuera poco, Verboonen cuenta con antecedentes penales en Estados Unidos por el delito de fraude contra aseguradoras, recibiendo condena en enero de 2004, encontrándose en prisión por ocho meses y en libertad condicional por dos años, además de pagar una multa de 11 mil 357 dólares y restitución de 19 mil 273 dólares defraudados.

 

EVITAR JUDICIALIZACIÓN DE CASOS, OBJETIVO DE CAME

De acuerdo a las cifras de Agustín Escobar Fematt, titular de la Comisión de Arbitraje Médico -Came- en el Estado, durante 2017, la dependencia atendió en la entidad 784 controversias entre médico y paciente, originadas en instituciones públicas y privadas.

Detalló que de los casos atendidos, solo 74 derivaron en queja y de éstas, 66 se conciliaron y en seis casos, los denunciantes se desistieron, quedando solo dos en arbitraje médico.

El funcionario ponderó que la atención de Came se otorga “sin costo para las partes involucradas, dado que el objetivo principal es que los asuntos presentados se resuelvan de común acuerdo, sin que lleguen los casos a judicializarse”.

Hospital donde el Dr. Harry Miller opera su consultorio

De los casos, 346 surgieron en instituciones de salud privadas y el resto en públicas; algunos de los casos se solucionaron con la devolución del dinero por el servicio médico prestado, anotó Escobar Fematt.

Por su parte, la PGJE informó que desde el año 2013 se cuenta con 90 averiguaciones previas, activas en el sistema tradicional, por el delito de negligencia médica, mientras que en el Nuevo Sistema de Justicia Penal (NSJP), desde su implementación en junio de 2016, se cuentan con 28 carpetas de investigación iniciadas.

La fiscalía se negó a proporcionar información respecto al estatus de la averiguación previa 3714/13/211/AP, señalando reserva por continuar en integración.

 

PENAS APLICABLES EN BC POR NEGLIGENCIA MÉDICA

Por el delito de lesiones, al tratarse de daños que “disminuyan facultades o el normal funcionamiento de órganos o miembros”, según lo estipula la fracción II del Artículo 139 del Código Penal de Baja California, corresponde una pena de tres a cinco años de prisión. Si bien, al calificarse de culposas, la pena solo podrá ser de tres cuartas partes de la correspondiente si se tratara de un delito doloso, según lo estipula el Artículo 76 del mismo ordenamiento; mientras que la pena por fraude -delito forzosamente doloso- es de tres meses a tres años de prisión, según el Artículo 218.

Además, por contar con responsabilidad médica, el Artículo 269 señala que podrían ser condenados a suspensión de un mes y hasta dos años en el ejercicio de su profesión o de manera definitiva en caso de reincidencia.

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