La indiferencia


 
Cartaz Lunes, 15 Enero, 2018 12:00 PM

Es muy fácil ignorar a los demás,

pasar por su lado inadvertido,

como cualquier demente poseído

que lo que no le gusta, deja atrás.

 

Te portas agresivo, muy cortante,

algunas ocasiones muy odioso;

sangrón, engreído hasta vanidoso;

déspota, majadero y petulante.

 

Cabe decir que la indiferencia

en los mortales es pecado malo

y es de los defectos el más ciego.

 

Quien la práctica no tiene conciencia,

amarrarlo debemos en un palo,

como bruja de Blair prenderle fuego.

 

Miguel Ángel Hernández Villanueva

Correo: [email protected]

Tijuana, B.C.

 

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