Arrecia violencia en Mexicali

Foto: Especial Zeta
 
Edición Impresa Lunes, 29 Enero, 2018 12:00 PM

Pese a la gran cantidad de homicidios con los que inició el año, pocos son los delitos que se encuentran relacionados entre sí, las variantes van desde robos, riñas, enfrentamientos familiares, narcomenudeo y hasta balas perdidas. Aun así, pocos se encuentran solucionados

A diferencia de Tijuana, donde la gran mayoría de los homicidios son producto de la guerra entre cárteles de la droga, en Mexicali la mayor disputa violenta es entre narcomenudistas, por riñas y robos.

Según datos de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), solo el homicidio de Librado Gurrola Quintero, de 50 años de edad, podría tener relación con otros dos, incluyendo el de una mujer ejecutada y lanzada a un lote baldío en la colonia Independencia. El resto de los homicidios se encuentran sin conexión y las causas varían. Pese a que hasta el momento no se ha resuelto alguno de los crímenes, en varios de estos la PGJE cuenta con una sólida línea de investigación.

 

TRÁFICO DE DROGAS

El martes 16 de enero ejecutaron a Librado Gurrola Quintero en su taller mecánico ubicado en la colonia Flores Magón, la noticia pasó casi desapercibida debido a que en otro lado de la ciudad manifestantes de los contingentes de resistencia en Mexicali libraban una batalla campal con policías municipales, estatales y ministeriales en el Ejido Choropo.

Gurrola era un viejo conocido de las autoridades norteamericanas, ya que en el vecino país se hacía llamar Alfonso Aispuro y contaba con registro delictivo por narcotráfico; tenía una orden de aprensión activa por tráfico de droga desde 1994, además de una restricción para viajar a Estados Unidos, debido a que en 2001 sentó antecedentes por tráfico de personas.

La víctima se encontraba con un revólver calibre .38 al momento en que una persona del sexo masculino vestido de  sudadera con capucha se acercó directamente a Librado, ahí le disparó en dos ocasiones, logrando herirlo en abdomen y el pecho; posteriormente comenzó a disparar hacia las otras dos personas que se encontraban en el lugar, hiriéndolas, pero no de gravedad.

En ese momento el arma se le cayó o la dejó intencionalmente para salir del lugar, según datos de la PGJE, el arma utilizada fue una Glock, contaba con el cartucho recorrido, por lo que suponen descargó entre 10 y 14 balas. En el taller había cámaras de vigilancia, por lo que se logró apreciar que el ataque fue directo contra Gurrola Quintero.

Según la procuraduría, la familia del occiso no quiso cooperar y finalmente el cuerpo fue recuperado por un hermano de la víctima.

Las otras dos personas lesionadas no contaban con antecedentes penales y al parecer se juntaban solo a jugar baraja con el dueño del taller.

El viernes 19 de enero se presentó otro homicidio a una cuadra del taller en la colonia Alianza para la Producción. Pese a que no ha podido ser identificada por su nombre, se conoce -según investigaciones de la misma PGJE- que la persona limpiaba carros en el taller de Gurrola Quintero.

Conforme a las indagatorias, al parecer fue torturado, ya que presentaba gran cantidad de golpes en la cara y pecho, finalmente la causa de muerte fue traumatismo torácico por objeto contuso, por lo que se especula pudieron atacarlo con un tubo de metal o un arma similar.

La víctima, de alrededor de 50 años de edad, tenía una bolsa de plástico en la cabeza, por lo que se puede referir que era golpeado y ahogado con la bolsa con el fin de conseguir alguna información de él. Aunque los hechos no ocurrieron en el lugar donde fue encontrado el cadáver, investigadores cercanos al caso suponen que fue lanzado en ese sitio como un mensaje o intimidación.

Foto: Especial Zeta.- Ejecutado en taller

Durante la misma semana, el 20 de enero a las 5:45 am se localizó el cuerpo de una mujer en el Bulevar Macristy de la colonia Independencia. Se encontraba envuelta en una cobija, semidesnuda de la parte de abajo, solo tenía puesta una pantaleta color azul y una sudadera color negra; tenía entre 30 y 35 años de edad.

Según peritos de la PGJE, presentaba dos impactos de bala, uno en la región frontal y otro en la nuca, sin embargo, el Servicio Médico Forense difiere de esta versión, ya que afirman, que se trata del mismo impacto de bala con entrada y salida.

Investigadores de la procuraduría estatal indican que la mujer presentaba los pies llenos de tierra, por lo que la principal teoría, por la vestimenta y la hora es que fue sacada de su domicilio a la fuerza, es que pudo ser hincada y ejecutada.

Hasta el cierre de edición, no había sido identificada y no se tienen mayores datos de la agresión, sin embargo, una versión que no ha podido ser confirmada por la autoridad señala que pudiera existir un nexo entre ella y Librado Gurrola Quintero, pues extraoficialmente la ubican como novia del occiso.

 

CÁNCER TERMINAL

Paul Aguilar Quiñónez, de 34 años de edad, tenía sentencia de muerte, había sido diagnosticado con cáncer terminal al momento en que tomó un revólver, abordó un taxi y lo asaltó, para después morir en un enfrentamiento con policías municipales.

Fue a las 6:40 am del viernes 19 de enero cuando abordó el vehículo de la empresa Taxicom, con número económico 494, para ir a la colonia Villas de Alarcón.

Una vez que llegaron a las afueras de la colonia Jazmines en un terreno baldío, Aguilar le colocó el arma en el pecho al taxista que lo trasladaba, le pidió el celular, dinero y el vehículo.

Al bajarlo, el taxista logró contactar con una mujer que pasaba por el lugar y le pidió su teléfono celular para hablar al 911, al tiempo, una patrulla de la Dirección de Seguridad Pública Municipal pasaba por el sitio. El taxista hizo una señal a la patrulla informando que le habían robado e inició la persecución. Cuando los agentes lograron darle alcance a Aguilar Quiñónez, este sacó el arma y les apuntó, aunque no disparó.

La reacción de los agentes fue repeler la agresión y lograron herirlo en el cuello y al costado, inmediatamente detuvo el vehículo, avanzó un par de pasos y se desplomó en el suelo. Recuperaron 150 pesos, el teléfono  y el taxi que había hurtado.

Paul Aguilar era originario de Culiacán, Sinaloa, trabajaba en el rastro ubicado en la colonia Progreso y no contaba con antecedentes penales; en su pistola tenía cinco balas, pero no había huellas de haber sido accionada recientemente.

 

UNA BALA PERDIDA

El mismo viernes 19, a las diez de la noche, Jaime Araiza Moraila, de 21 años de edad, falleció en la Cruz Roja tras recibir un impacto de bala en el abdomen, en hechos ocurridos en la colonia San Martín Caballero, al poniente de la ciudad.

Jaime acudió a esta colonia para visitar a una mujer, cuando llegó a su domicilio se percató que a un costado se encontraban varias personas riñendo, en eso se escucharon detonaciones, pero no le dio importancia.

De repente -según el testimonio de la mujer- se empezó a sentir mal, por lo que se dirigió a su casa, donde al verlo su madre lo llevó inmediatamente a la clínica de la Cruz Roja. Ahí le encontraron una bala en el abdomen.

La mujer refiere que Jaime nunca estuvo en la riña, por lo que se especula que una bala perdida alcanzó al joven, incluso al llegar a la Cruz Roja solo presentaba una pequeña huella de sangre.

 

TRES MUJERES

En Mexicali, hasta el momento han sido asesinadas tres mujeres en lo que va de enero.

Una fémina de nombre Roció Morales León murió el 15 de enero producto de 31 lesiones, las cuales fueron producidas puestamente por su pareja sentimental. La segunda fue relacionada al homicidio de Librado Gurrola. Y la tercera fue localizada a las 4:31 pm del domingo 21 de enero en Valle de Puebla sección Quinta, al suroriente de la ciudad; se trata de Olga Paola Estrada Díaz, de 43 años, quien presentaba desgarre en la ropa, golpes en el pecho y cara, pero la causa determinante de muerte fueron dos heridas con un cuchillo en el pecho.

Fuentes de la PGJE señalan que el ex novio localizó el cuerpo de la mujer, luego de marcarle al celular en varias ocasiones, por lo que en su desesperación decidió acudir a su domicilio, encontrando el cuerpo en estado de descomposición.

Un vecino del lugar señaló que el viernes 19 de enero (dos días antes), llegó un taxi del cual se bajó Olga Paola y su actual pareja, sosteniendo una fuerte discusión fuera del domicilio, ingresaron a la casa y al tiempo solo vio salir al hombre, lo cual lo convierte en el principal sospechoso del homicidio.

Según datos del Servicio Médico Forense, el cuerpo localizado el domingo 21 de enero no tenía vida  desde 48 horas antes, por lo que cuadraría con esta versión, además de que la pareja de la occisa se encuentra en calidad de desaparecido.

 

OTROS HOMICIDIOS

El domingo 21 de enero, a las 7:30 pm, en la Cruz Roja del Ejido 43 en el Valle de Mexicali, se recibió a una persona de nombre Antonio Ramírez Solórzano, de 34 años. Presentaba un impacto de bala en la tetilla izquierda. Le dispararon con un calibre .380 en hechos ocurridos en la colonia Pescadores, también llamado “Campo 14”, a un costado del Ejido Chiapas II.

Esta persona sostuvo una riña con la familia de la esposa, principalmente con un cuñado que supuestamente regresó con un grupo de personas en un vehículo y le dispararon desde el carro, logrando huir.

La propia familia llevó a Antonio a la Cruz Roja, en este caso se tiene identificado al agresor, pero hasta el momento no ha sido detenido.

A las 8:30 am del martes 23 de enero se presentó el homicidio de Gumersindo Alonso Aviña Segura, de 69 años, en la vivienda marcada con el número 988 de Avenida Lago de los Osos, Fraccionamiento Jardines del Lago.

La víctima fue localizada en el interior de un cuarto, con una cuerda al cuello sujetada a la perilla de la puerta. Aunque no se tienen más datos del ataque, según vecinos la persona era homosexual.

 


 

Ex militar, uno de los asesinos de estudiante de Cobach

El presunto asesino del joven Raúl Valderreín Quijada fue capturado en la Zona Río de Tijuana. Se trata de un ex militar que se trasladó hasta Mexicali con la única intención de terminar con la vida del bachiller.

Dos personas más cuentan con orden de aprehensión por este crimen y un tercer individuo podría también estar involucrado, pero las autoridades ministeriales continúan recabando evidencia y testimonios.

Foto: Especial Zeta

David Lozano Blancas, coordinador de la Subprocuraduría de Investigaciones Especiales (SIE), confirmó en conferencia de prensa que Carlos Alberto, ex cabo del Ejército Mexicano, es uno de los involucrados en el homicidio  ocurrido en octubre de 2017 en los alrededores del fraccionamiento Toledo Residencial, conmocionando a la sociedad mexicalense.

Aunque no estableció el móvil del crimen, argumentando que sería hasta la audiencia de vinculación a proceso cuando proporcionarían detalles, fuentes allegadas al caso afirman que parece estar relacionado con el narcotráfico.

Autoridades de Estados Unidos proporcionaron evidencia a la procuraduría, con la que lograron ubicar a los presuntos responsables, pues aparentemente existe información que los vincula con el tráfico de drogas.

El funcionario declaró que fue un ataque directo, por lo que se descarta el pleito de tránsito como inicialmente consideró la Policía Ministerial.

Referente al vehículo con el que se perpetró el homicidio, Lozano Blancas dijo que fue localizado días después del hecho, donde encontraron pasamontañas, guantes y una serie de objetos relacionados con el asesinato; la unidad fue reportada como robada minutos después de cometido el crimen.

Será dentro de las próximas horas cuando Carlos Alberto sea presentado ante el Juez de Garantías para la audiencia de vinculación a proceso. Eduardo Villa Lugo

 

Comentarios

comentarios

Tipo de Cambio