Sobreviviendo a los tiempos

Fotos: Agustín Reyes/"Yo nací para jugar a la música": Casimiro Zamudio
 
Espectáculoz Lunes, 25 Diciembre, 2017 12:00 PM

Su Majestad Mi Banda El Mexicano, peculiar por su fusión grupe-rock, se adhiere fácilmente a nuevas generaciones con sus clásicos de los noventa, época en la que Casimiro nació como personaje, teniendo un antepasado en la guitarra

“Estoy agradecido con Dios porque la gente le demuestra mucho amor al simpático personaje que soy, Casimiro Zamudio, uno que junto a Rigo Tovar, Chico Che y Marco Antonio Solís, han logrado ser identificados por todo un país”, refiere el vocalista de Su Majestad Mi Banda El Mexicano, quien con 64 años de edad, 47 de ellos dedicados a la música, resume su vida como una demostración de su habilidad.

“Yo sentí la vocación por ser músico desde niño, recuerdo que escuchaba la radio y entendía cuando iba entrar qué nota, los puentes musicales y los versos. No me despegué de la guitarra después de intentar e intentar tocarla, hasta que entendí que debía jugar como malabarista de los cruceros, y como dicen los gabachos: ‘play’, jugar a la música, jugar con el talento que tienes, como el que baila el trompo o salta a la cuerda, o se mueve arriba de un escenario; yo nací para jugar a la música, eso la gente lo siente, se refleja, un personaje nace para eso”, subrayó Zamudio en entrevista con ZETA.

“Vayamos a la realidad, no cualquier banda puede permanecer o sobrevivir en el tiempo, eso no se aprende, uno nace con esa virtud. Es carisma, mi personalidad cambió mucho cuando salí con barba, negra, natural, eso me dio una proyección muy importante en la música. Tenía las tres características de los personajes, el bueno, el malo y el feo, ni tan bueno, ni tan malo, ni tan feo. A los hombres les caía bien, y las mujeres se enamoraban de mí”, aseguró el cantante y guitarrista.

Casimiro Zamudio es guitarrista desde los inicios del grupo El Mexicano, en 1977, pero colgó la guitarra cuando decidieron tomar el rumbo de la música sinaloense, recurriendo a un teclado con el que fue reconocido en los noventa con Su Majestad Mi Banda El Mexicano, pero en 2001 retomó su faceta con el instrumento de cuerdas para reversionar éxitos como “Mambo Lupita”, “No Bailes de Caballito”, “Feliz, Feliz” y “Ma Me Mi Mo Mu”, mismas que sumaron millones de copias vendidas.

“Yo quiero que el público también me recuerde como guitarrista, por ello hicimos una fusión actual ‘grupe-rock’, con la música original de Su Majestad Mi Banda El Mexicano, pero con un groove muy rocker, y así la gente asimila a la banda de otra manera, con un sonido más agresivo que le gusta a los de 20, 30 años. Nosotros no somos un grupo del recuerdo, nosotros somos los viejos, pero el público es nuevo”, considera el músico, quien agregó:

“Su Majestad Mi Banda El Mexicano no es un grupo nostálgico, al igual que la música de Carlos Santana, sigue sonando actual, moderna. En nuestro caso, nosotros sonamos a Pérez Prado, Santana y Casimiro, es una fusión que suena actual desde sus orígenes, que marcó una pauta e innovó. Es un concepto moderno porque las armonías que están hechas las canciones pertenecen a las clásicas de rock de todos los tiempos, no de México, del mundo, entonces la base armónica, que es un solo acorde, por ejemplo, ‘Whole Lotta Love’ de Led Zeppelin es una séptima dominante como muchos grandes éxitos del mundo, del rock, y la música de nosotros, la mayoría de nuestros éxitos, fueron hechos en séptima dominante”, explicó.

Con un pasado y presente rockero, Casimiro Zamudio dirige el rumbo de Su Majestad Mi Banda El Mexicano del lado del rock: “Nuestros inicios fueron en el rock, entonces lo que tenemos nosotros hasta hoy, es un touch de rock. Por eso nuestra música siempre fue diferente a todo, nuestro estilo es peculiar, el que se parece a nosotros fue Selena, y después su hermano, el grupo Kumbia Kings, es un grupo moderno que toca sobre las mismas bases armónicas que te estoy mencionando”, precisó Casimiro, quien se presentó este año en el festival rockero Guadalupe Valley Fest, en el Valle de Guadalupe (Ensenada), y quien dijo al Semanario que la música de su agrupación se ha vuelto una adicción al tímpano.

Referente a su percepción de la industria de la música y la posibilidad de grabar un disco nuevo o de regrabar sus éxitos, comentó no saber si el progreso del negocio de la música sea para bien o para mal, pero lo controlan unos cuantos.

“A nosotros no nos tocan en la radio, pero seguimos presentes gracias a los temas que siguen siendo éxito, nos llaman mucho para regrabar nuestros temas o grabar nuevos, pero así estamos bien. Podemos tocar dos horas fácilmente, la gente no quiere nada nuevo, yo sí quisiera hacer algo nuevo, pero no va a salir otro tema ‘No Bailes de Caballito’, otro tema como ‘La Bota’ no va a salir. Fue una época. Qué pasó con Paul McCartney, grabó, pero los conciertos de él son puras canciones de los Beatles. No necesita lo nuevo, la gente quiere los temas por los que lo conocieron”, reflexionó.

“En nuestro caso no es vivir de la nostalgia porque nuestra música es actual y no tocamos para la gente que nos hizo, sino para los que nos están conociendo, las nuevas generaciones que se enteran del personaje de Casimiro, un personaje que no se hizo en las redes sociales”, destacó, para concluir:

“A mí no me llaman la atención los comercialismos de discos como ‘Primera Fila’, a nosotros métannos a grabar con Carlos Santana, además, el sistema de disqueras no nos permite regrabar. Musart nos tiene una restricción de veinte años, ya faltan como tres años para ello, es un abuso de aquellas épocas, pero cuando firmas no sabes lo que firmaste, a la hora de la hora, cuando quieres grabar temas que fueron éxitos, las disqueras te la hacen de pedo”.

Con los colores de la bandera de México en sus uniformes, Su Majestad Mi Banda El Mexicano dice estar preocupado por la situación de violencia que tiene plagado al país, por lo que esperan un cambio bíblico o político que termine con los problemas de inseguridad.

 

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