Ludopatía infantil, un mal que “empobrece familias”

Fotos: Enrique Botello
 
Reportajez Lunes, 25 Diciembre, 2017 12:00 PM

Peso a peso, las máquinas tragamonedas dejan sin dinero a quienes juegan por ganar hasta 300; es en las zonas de mayor pobreza de la ciudad donde tiendas de abarrotes, escasamente surtidas, pero con “minicasinos”, proliferan. Autoridades realizan redadas para incautar y destruir las piezas que se pueden comprar en línea por hasta seis mil pesos 

En lo que va del año, el departamento de Alcoholes y Espectáculos Públicos del Ayuntamiento de Ensenada ha destruido 27 máquinas, también llamadas “tragaperras” o “tragamonedas”, que estaban almacenadas por otras administraciones, estimó la jefa de oficina, Rebeca Mungaray Lagarda.

Aún tiene siete máquinas más que han recogido y que serán desmanteladas, de acuerdo al Artículo 24 del Reglamento de Alcoholes, el cual prohíbe a los establecimientos, como tiendas de abarrotes, los juegos de azar, así como cruce de apuestas.

Una máquina tragamonedas llega a arrojar hasta 300 pesos por combinación ganadora o de la cantidad de monedas que apueste el jugador. Aunque la probabilidad de ganar es escasa, los apostadores dejan dinero en esta actividad, considerada por el Gobierno Federal como delito.

José Antonio García Rivera, jefe de la jurisdicación sanitaria

Carlos, un adolescente de 11 años de edad, gastó 24 pesos en menos de tres minutos jugando en una de las tres máquinas tragamonedas de la tienda de abarrotes ubicada en la colonia 89, una de las más marginadas de Ensenada.

“He llegado a ganar hasta 300 pesos, que es lo máximo que te da”, platicó mientras jugaba con gran habilidad y al mismo tiempo perdía peso por peso en segundos.

Alrededor de esa zona residencial hay decenas de tiendas de abarrotes escasamente surtidas, pero con “minicasinos” funcionando, incluso, algunos a pocos metros de escuelas de nivel primaria y secundaria.

En un recorrido hecho por el ZETA, las madres de familia aprovecharon para hablar de los grandes problemas económicos generados por la presencia de estos juegos.

“Aquí se la pasa mi nieto, nosotros no lo dejamos, solo le damos 20 pesos cada semana para que apueste”, mencionó una vecina.

Patricia, una madre de familia, comentó que en la Telesecundaria número 14 han pedido a las autoridades que retiren los equipos porque el dinero se está yendo “a la nada”.

Para ellas es un desperdicio, ya que si no hay para comprar la comida o pagar los recibos de luz, agua o el mismo internet, se emplee el dinero en actividades que muchas de las veces no generan ningún beneficio.

“El colmo es que hasta señoras vemos a diario, que con sus hijos, vienen a meter sus pocos centavos”, magnificó la desilusionada mujer.

 

De peso en peso

A través del internet, una máquina tragamonedas seminueva, igual a las que existen en las colonias populares, tiene un costo que va desde dos hasta seis mil pesos y se vende por montones.

Datos obtenidos de quienes prestan servicios de mantenimiento, estiman que las ganancias entre el propietario de los aparatos y los tenderos, se reparten al 50 por ciento. Se calcula que por sector o colonia, logran acumular hasta cinco mil pesos al día. En cada negocio hay un “minicasino” con tres máquinas de este tipo, las cuales reciben monedas de uno a cinco pesos.

En los últimos informes oficiales de la Secretaría de Gobernación, la instancia que regula los juegos de azar, se precisó que está actividad representa ingresos ilegales por más de 25 mil millones de pesos al año y que en muchos casos financian otras actividades delictivas. Además, la ludopatía o adicción al juego es un problema de salud que puede destruir al sujeto y a las personas de su entorno.

 

La enfermedad de la ludopatía

El uso de estas maquinitas está íntimamente ligado con depresión y ansiedad, declaró el jefe de la Jurisdicción Sanitaria, José Antonio García Rivera, quien está por implementar un programa relacionado con esta enfermedad en Ensenada.

Explicó que la ludopatía no es solo una adicción por el juego al existir gente que comete actos ilícitos o en contra de su integridad física por obtener dinero e ir a jugar.

“La ludopatía es la adicción al juego. No importa lo que pierdas, nadie mide las consecuencias. Lo que hace, es satisfacer una necesidad fisiológica, neurofisiológica por continuar”, detalló.

Sobre el diagnóstico, García Rivera asegura que es un mal fácil de detectar siempre y cuando la persona esté en disposición.

“Hay quienes sacrifican el salario, es más, dejan de comer por estar en el juego y eso hay que tenerlo bien identificado porque empobrece a las familias”, describió el jefe de la Jurisdicción.

“Estamos fomentando, desde el inicio, la parte del vicio al juego”, agregó.

Para el doctor no es un problema que existan los casinos, tampoco cree que el alcohol sea malo, sino que el verdadero daño está en el abuso del consumo de estos.

“Si de por sí tienen problemas para la canasta básica; vamos a tener un problema de mala alimentación, (si) los niños siguen con este vicio de apostar”, insistió.

El Instituto de Psiquiatría del Estado de Baja California (Ipebc) inició un programa para Ensenada con el fin de poner en circulación la Unidad de Contención para quienes tengan padecimientos agudos o graves, de modo que sepan a dónde recurrir.

Los pacientes que serán atendidos, permanecerán un breve tiempo dentro de la unidad, los controlarán, serán medicados y por último, irán de regreso con su familia.

Consideró este tratamiento como una alternativa debido a la imposibilidad de internar a estas personas por la inexistencia de hospitales especializados.

“Los manicomios dejaron de existir hace 20 años porque se traducía como privación ilegal de la libertad, pero ahora están los centros de contención de eventos críticos”, contrastó.

El tratamiento incluye un seguimiento a domicilio, pues se tiene conciencia de que será poco probable que, por voluntad propia, un enfermo continúe con el tratamiento.

 

El celular, otro abuso que le cuesta al Estado

Una parte del presupuesto destinado al sector salud del Estado se invierte ahora en regenerar posturas de quienes abusan del uso del celular.

García Rivera ligó el problema de la ludopatía con el uso excesivo de equipos móviles, razón por la que debe hacerse algo para controlar esta situación. Los síntomas son los mismos que los presentados por quienes abusan del juego.

Comentó que si el adulto influye en los niños, puede resultar en un buen pronóstico; sin embargo, si el mal no se trata, habrá daños físicos y mentales de larga duración.

El uso excesivo del celular ha generado problemas de postura relacionados con el cuello y la columna; sobre esto comentó que están en una etapa de investigación en torno a si el uso excesivo del celular puede causar daños a la vista, éste proyecto estará a cargo del doctor Femar.

Lo que han encontrado es que los usuarios que pasan horas en el celular, mismo que tiene variaciones en la luz, presentan problemas de postura, los cuales pueden convertirse en una cuestión de salud pública sino se remedian a tiempo, ya que el 99 por ciento de los pacientes llegan con padecimientos relacionados a ésta, contracturas musculares que terminan en joroba.

“Necesitamos alertar a las familias que la postura por el uso excesivo del celular puede tener condiciones dolorosas y después delimitación de movimiento en los dedos por conductas repetitivas”.

Mencionó que médicos traumatólogos han sugerido tener mayor atención al Síndrome del Túnel Carpiano, el cual es un problema serio bilateral que puede afectar a los pulgares.

“Ahora dicen que si no escribes con los dos pulgares no estás a la vanguardia, pero también, si no tienes el mejor celular; entonces es una situación que hay que intervenir desde las familias”, comentó.

 

Máquinas tragamonedas

En lo que va de la administración, se han detectado supuestas tiendas de abarrotes en las que manejan máquinas tragamonedas, de las cuales se han destruido cerca de 27, reiteró Mungaray Lagarda, jefa de Alcoholes y Espectáculos Públicos. En presencia del personal Jurídico de Sindicatura Municipal y Obras Públicas, aclaró, “rompimos a marrazos y machetazos los equipos”.

Se sorprendió de lo estricto del proceso para poder destruir una máquina e incluso mencionó que encontraron 60 pesos en una de ellas, mismos que quedaron en resguardo de Tesorería.

“Para hacer un operativo, interviene un abogado y la autoridad donde todo mundo da fe de lo que estamos realizando”, comentó

Reiteró el llamado a la población para que acuda al Departamento de Comercio, Alcoholes y Espectáculos Públicos a fin de regularizar su actividad comercial, ya que se están brindando facilidades para que cumplan con sus obligaciones.

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