En BC aumentan pequeños contribuyentes y crece informalidad

Fotos: Ramón T. Blanco Villalón
 
Edición Impresa Lunes, 11 Diciembre, 2017 12:00 PM

Baja California está cerrando el año con 22 mil micro y medianos empresarios registrados en el SAT como  parte del programa de combate al empleo informal que actualmente se ubica en el 39.1 por ciento en el Estado. Este Régimen de Incorporación Fiscal (RIF) otorga en subsidios casi cinco veces más de lo que recauda, y además, ha generado que aumente la carga impositiva a personas físicas que pagan impuestos por el salario que reciben

Aun cuando el número de pequeños contribuyentes, como tiendas de abarrotes, mercerías y papelerías, ha aumentado en el Régimen de Incorporación Fiscal (RIF) para alcanzar 22 mil contribuyentes en Baja California al mes de octubre de 2017 (8 mil 501 se incorporaron en el último año), la informalidad en el Estado se ubicó en 39.1 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA), es decir, un punto porcentual por encima del mismo periodo del año previo, según la organización México, ¿Cómo Vamos?

El desempleo en la entidad también creció al ubicarse en octubre de 2017 en 3.3% de la PEA, cifra superior al 2.8% reportado en el mismo mes del año anterior, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

A pesar de las estadísticas oficiales previamente mencionadas, la titular de Servicios al Contribuyente en Baja California, Lizbeth López Guillén, subrayó que el cambio del Régimen de Pequeño Contribuyente (Repeco) al RIF ha contribuido a disminuir la informalidad.

Consideró que si aún existen informales en la entidad, se debe a la falta de información para que más empresas se registren al RIF, por lo que el organismo federal trabaja en colaboración con los estados de la República para hacer operativos de campo en los que se informa sobre las bondades del nuevo régimen y cómo darse de alta.

Las ventajas para los pequeños negocios que se incorporen, son la reducción del Impuesto Sobre la Renta (ISR), que van del 100 al 10%, dependiendo de los años que se tenga inscritos; pagos bimestrales del ISR, Impuesto al Valor Agregado (IVA), así como Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). Además, no pagan impuestos durante el primer año, salvo que emitan facturas y las retenciones de sus trabajadores si deben pagarlas, entre otros estímulos fiscales.

 

Un sistema fiscal complejo: Canaco

El presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco-Servytur), Mario Escobedo Carignan, reiteró que “a pesar de esas facilidades fiscales -para los pequeños y medianos contribuyentes-, tristemente vemos en Baja California que sigue creciendo la informalidad”.

Por ello, consideró necesario hacer un análisis integral  que tendría que pasar particularmente por el tema del salario mínimo que se está pagando, ya que pese a la generación de empleos y la captación de inversión extranjera, “estamos teniendo más delitos, el robo se incrementó 70%, y hay más informales. Lo que quiere decir que la economía no está creciendo en los términos que quisiéramos”.

Refirió que dentro de ese análisis es importante tener políticas públicas que principalmente promuevan el desarrollo económico y, como fin secundario, generen una mayor recaudación para contar con mejores condiciones de productividad, la cual tendría que estar relacionada con el incremento salarial y no al revés, como ha sucedido con las políticas actuales.

De la problemática, expuso que la incorporación al RIF ha implicado diversos retos para los pequeños contribuyentes, entre estos, llevar la contabilidad que antes en Repecos no se hacía, debido a que los comercios tenían cuotas fijas, dependiendo su actividad.

Para Escobedo Carignan, el RIF debe cambiar para generar mayores oportunidades. Si actualmente se pueden incorporar a ese régimen las personas físicas con actividad empresarial con ingresos inferiores a 2 millones de pesos, se le debería dar oportunidad de acceder a contribuyentes con mayores ingresos, lo cual permitiría una mayor captación, “ya que el problema tributario en México radica en que al gobierno le ha costado trabajo reconocer a quienes están contribuyendo bien”.

Por otro lado, destacó que si bien se han simplificado los trámites hacendarios, aún se generan medidas fiscales para la generalidad de los contribuyentes y luego éstas se tratan de individualizar con reglas misceláneas, lo que ha provocado que la política fiscal no proporcione la certeza requerida.

“Si las grandes empresas no terminan de entenderlo y tienen grandes asesores fiscales y  despachos de contabilidad, los pequeños lo ven más complejo, así que esa es una invitación a decir, ‘tan a gusto que estaba cuando no estaba formalmente contribuyendo’, entonces sigue siendo un reto para Hacienda facilitar y agilizar la forma en que se pagan impuestos, amén de lo que todos quisiéramos saber: qué están haciendo con nuestros impuestos, y que quisiéramos que se hicieran cosas positivas”, agregó.

 

RIF le cuesta más de 16 mil millones de pesos a Hacienda

Al tercer trimestre de 2017,  los estímulos fiscales otorgados por el Sistema de Incorporación Fiscal en México ascendieron a 21 mil 878.70 millones de pesos, es decir, casi quintuplicaron al monto de lo que el SAT  recaudó, 4 mil 966.5 millones de pesos. Esto representa un déficit de 16 mil 912 millones de pesos para el erario.

No obstante, la cifra de subsidios otorgados es inferior a la proporcionada en igual periodo en 2016, de  poco más de 25 mil millones de pesos. Además,  pese al déficit,  la recaudación RIF este 2017 incrementó 20% comparado con el año pasado, gracias al crecimiento del ISR, según el propio organismo.

 

Menos recaudación, más empresas beneficiadas

El profesor e investigador de El Colegio de la Frontera Norte (Colef), Eliseo Díaz González, habló de estos datos que muestran que con el cambio del Régimen de Pequeños Contribuyentes a RIF, la magnitud de los subsidios fiscales ha superado por mucho a la recaudación en este sector, por lo que ésta se ha visto afectada, pues se encuentra en el nivel más bajo que el que se tenía antes del cambio.

Comentó que en 2014, cuando inició la incorporación al RIF, había mucha inconformidad respecto al pago de los impuestos en las microempresas de Baja California. Entre otras razones porque el Repeco era muy simplificado y, en términos generales, todo mundo anticipaba que tendrían que pagar más, pero eso no ha resultado en los hechos.

Lo anterior se debe a que el esquema  pretende formalizar y para esto plantea un período de diez años a los nuevos contribuyentes que estaban en la economía informal y que no contribuían en ningún régimen, durante ese tiempo reciben estímulos fiscales que los exentan el primer año de pagar y paulatinamente van incrementando su pago de impuestos, explicó el académico.

En general, las microempresas, que representan 92% del total del país y  generan 70% del empleo en el personal ocupado, se beneficiaron con la implantación del RIF, ya que durante el primer año, el dinero que en otro momento hubiera sido para pago de impuestos, pudieron invertirlo en equipos de cómputo y expedición de facturas.

Díaz González agregó que si bien ha habido pérdidas para la autoridad hacendaria, el RIF está teniendo otros beneficios colaterales difíciles de priorizar, pero que se traducen en una mayor recaudación general y en un aumento sostenido del empleo.

“Esto ha permitido que haya más captación del ISR general -con el registro de más empleados formales- porque elimina ciertos huecos que existían a través de las cuales las empresas podían evadir impuestos”, dijo.

Visión con la que coincidió la titular de Servicios al Contribuyente en Baja California, Lizbeth López Guillén, quien resaltó que el propósito del RIF no es incrementar la contribución, sino el número de contribuyentes, para lo cual se ofrecen beneficios fiscales, con lo que se combate la informalidad.

En este proyecto, que vincula a diversas instituciones, la Federación involucra al contribuyente para que reconozca que le conviene ser formal. “El SAT es la llave que abre este régimen, porque nosotros proporcionamos las cuotas reducidas, pero no solo eso, de ahí nos pasamos a seguridad social”, indicó.

El RIF les brinda la posibilidad de acercarse a instituciones como Nafín a solicitar un crédito, y a los emprendedores que acuden a la Secretaría de Economía, a acceder a préstamos -incluso a fondo perdido- y al Infonavit.

Al tercer trimestre de este año, a nivel nacional se reportó un padrón de 4 millones 912 mil 168,  es decir, 247 mil 548 contribuyentes más que en el mismo lapso de 2016.

 

Aumenta carga impositiva para personas físicas

Lo que dejan de pagar a través de los beneficios o estímulos que el SAT brinda a grandes empresas y a los RIF, Hacienda busca recaudarlo de las personas físicas -explicó el ex titular del Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP), Juan Manuel Hernández Brito-, a las personas que no tienen empresa y pagan impuestos por recibir el salario, producto de su trabajo.

Con base en el Informe sobre las Tasas Impositivas Laborales de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), México, Nueva Zelanda y Chile son los países de la agrupación con las tasas fiscales más bajas para los trabajadores, al ubicarse en promedio en 20%; sin embargo, en nuestro país esta ha aumentado desde el año 2000, cuando fue de 12.7%.

En ese sentido, refiriendo  que el país vive y se sostiene de los impuestos, el contador Juan Manuel Hernández Brito recordó: “A raíz de la Reforma Energética de 2013 disminuyó la carga de 40% del petróleo sobre el gasto público, trasladándosela a los ciudadanos”.

Tendencia que no es exclusiva de México, ya que en el mundo, “los corporativos han disminuido su carga fiscal, o sea, han dejado de pagar impuestos en promedio del .02% del PIB, según estadísticas de la OCDE”, pero esa carga se traslada al trabajador común.

En ese sentido, el contador  Hernández afirma que el RIF sí ha dado resultados, pues ha permitido que más empleados paguen impuestos.

De la gente que está en la informalidad, aseguró que aunque aparentemente no tributan, también influye en la captación de recursos, toda vez que sí pagan IVA e Impuesto Predial, entre otros gravámenes.

“El problema es que no están dentro de un padrón formal, esto se debe a que la propia estructura de la Ley del IVA generó la informalidad. Ya no estuvieron sujetos a pagar impuestos”, expuso.

Tanto trabajadores informales como vendedores ambulantes, “fueron captados por los partidos políticos, porque quienes cobran las cuotas son los líderes. Así que no tributan al Estado, sino a un liderazgo, que es el que está cobrando el impuesto”, añadió.

Para cambiar esta situación, según el experto, es necesario modificar la Ley.

Hernández Brito también propuso revisar las leyes con el fin de homologarlas, porque cada ley que surge, tiene que incrementar la estructura burocrática con la finalidad de administrarla. “Por ejemplo la Ley del IVA nació producto de una fusión de 18 leyes, entre ellas la de ingresos mercantiles”, apuntó.

Respecto a la afirmación de que está aumentando la recaudación fiscal de las personas físicas en contraste con una disminución de la de las empresas, la titular de Servicios al Contribuyente en Baja California, Lizbeth López Guillén, rechazó esa perspectiva: “El sentido de la Ley no es que los impuestos sean inequitativos, sino todo lo contrario, es un principio constitucional que siempre debemos resguardar”.

Sin embargo, las grandes empresas tienen la posibilidad de llegar a los planeadores fiscales para encontrar resquicios de la Ley que les permitan deducir más impuestos que las personas físicas.

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