“El reto a Pacchiano activó mi detención ilegal”: Sunshine Rodríguez

Fotos: Cortesía
 
Edición Impresa Lunes, 11 Diciembre, 2017 12:00 PM

El líder pesquero del Alto Golfo, detenido junto a su esposa después de encontrarle supuestamente drogas en el vehículo, considera que su enfrentamiento con el Gobierno Federal ante la veda pesquera decretada para “salvar a la vaquita marina”, está detrás de su aprehensión. Un juez del Estado de México lo dejó en libertad luego que agentes de la PGR lo habían trasladado al penal de máxima seguridad en Almoloya de Juárez. Por lo pronto se quejará ante CNDH y hace un llamado a los pescadores para “tomar el mar”

 

ALEJANDRO MELGOZA ROCHA

ESPECIAL PARA ZETA

A los pescadores del Alto Golfo de California les tomó unos cuantos minutos para dibujar de negro las comunidades pesqueras de esta región. Todos vestían de ese color como si se tratara de una caravana fúnebre ante las tensiones ocasionadas en los últimos meses por la prohibición permanente de la pesca, publicada en agosto pasado en el Diario Oficial de la Federación, cuyo fin es detener la posible extinción de la vaquita marina.

Esa tarde del 20 de noviembre caminaba al frente de la movilización el líder pesquero Sunshine Rodríguez, uno de los personajes que desde 2015 se opuso a la veda anunciada por el Presidente Enrique Peña Nieto. Por esa razón lo comenzó a seguir el sector pesquero de la región. Sin embargo, en esa marcha rompieron con el Gobierno Federal: “Señor secretario Rafael Pacchiano, el 28 de este mes entran las embarcaciones a pescar. Vamos a entrar al mar”, dijo ante el pueblo de San Felipe, Baja California.

Tres días más tarde apareció colgada una corona de flores con un cuchillo estilo militar y unos guantes amarrados en la defensa de la camioneta de Sunshine Rodríguez. Según el líder, ese fue el preludio del “infierno”; un operativo dirigido por personal de la Ciudad de México lo aprehendió a él y a su esposa Sara Ahumada, por supuesta posesión de droga con fines de trasiego, y en unas cuantas horas fueron trasladados al penal del Altiplano en el Estado de México.

En la audiencia de la causa penal 161/2017, celebrada el pasado fin de semana, se acreditó la ilegalidad en cada una de las acciones de la autoridad durante la detención. En entrevista con ZETA, a minutos de ser liberado, Sunshine Rodríguez expuso que lo anterior sucedió como consecuencia del reto lanzado al titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales,  por lo cual dice estar en alerta el pueblo, porque en cualquier momento la autoridad federal puede fabricar otra carpeta.

La defensa legal encabezada por el abogado Enrique Acosta apunta que fue un “operativo totalmente organizado para apaciguar a un luchador social”. Lo anterior significa para las comunidades pesqueras “un mensaje para que nosotros tengamos miedo”, refiere Alberto García “La Chona”, un cooperativista sanfelipense. “Habrá cacería de líderes”, comenta por su parte una lideresa del Golfo de Santa Clara, Sonora.


Cronología de la aprehensión

El sábado 25 de noviembre, Rodríguez y Ahumada se dirigieron a Mexicali para llevar a su hija a una consulta médica por problemas de asma. Después cruzaron la garita hacia Calexico, Estados Unidos, para realizar compras navideñas y comer, esto de acuerdo con su hermano Antonio y los testimonios de la pareja.

Al volver en la noche a San Felipe, aproximadamente en el Kilómetro 55 fue interceptado por alrededor de 12 agentes encapuchados de la Ciudad de México, según la defensa. En la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO) según la carpeta FED/SEIDO/UEIDCS-BC/0001059/2017,  elementos de la Policía Federal de Caminos detuvieron al líder pesquero por no portar placas, y al hacer una revisión encontraron un tupper con un supuesto kilo de metanfetamina.

Sunshine fue trasladado a la Procuraduría General de la República (PGR), Delegación Mexicali, donde lo separaron de sus hijos sin recibir atención psicológica.

Pasada la una de la mañana del domingo, uno de sus trabajadores de confianza notificó por su red social que lo tenían detenido. En cuestión de horas pescadores y cooperativistas de las dos regiones del Alto Golfo se aglomeraron en la procuraduría local para protestar por la detención.

Por esa razón, los agentes tomaron la decisión de sacarlos de las oficinas y trasladarlos a la Ciudad de México, pues argumentaron que un grupo armado vendría a liberar a Rodríguez y a Ahumada. Un avión de la PGR ya los esperaba, según los pescadores consultados que presenciaron el traslado.

Fotos: Cortesía

Una vez en la Capital del país, fueron conducidos a las oficinas de la PGR. “Todo lo que se lleva a cabo desde mi detención tenía que ver con el trasiego de buche de totoaba. A todos tiros lo que querían era que les aceptara que tenía que ver con la delincuencia organizada junto con otras personalidades. Todos los interrogatorios se basaron en totoaba”, cuenta Rodríguez.

Al día siguiente, tanto él como su esposa ya estaban en el penal de máxima seguridad Altiplano en Almoloya de Juárez, Estado de México, la misma prisión de la que en 2015 se fugó Joaquín “El Chapo” Guzmán. Sin embargo, como la autoridad no pudo justificar el traslado a esa cárcel, la pareja fue reubicada en el penal de Santiaguito, en la misma entidad.

En su reclusión, Rodríguez entregó una carta -en poder de ZETA– a su hermano, en la cual planteó a los pobladores:

“No destruyamos el orden y el diálogo con las autoridades. El sector pesquero tiene que seguir con la normatividad con la que siempre hemos trabajado, necesitamos actuar como tal para regresar al mar.

“Que perdamos el control es exactamente lo que quieren los ambientalistas para poder decretar todo el Alto Golfo Área Natural Protegida. No podemos caer en su juego y demostremos que el sector pesquero no es una sola persona, sino todos somos líderes. De ninguna manera vendan su futuro y su dignidad”.

 

La detención ilegal

Durante la audiencia del domingo 3 de diciembre, la defensa legal de Rodríguez Peña acotó que, en el parte informativo de esa noche, las autoridades se contradijeron. El equipo jurídico presentó videos de la última estación de gasolina en la que paró la familia, donde se coteja que sí portaba placas y no fueron elementos de la Policía Federal de Caminos quienes llevaron a cabo la detención.

“Presentamos videos que desmintieron la versión de los policías federales que decían que en el vehículo llevaban metanfetamina. El juez declaró que los policías federales se condujeron con mendacidad. No fue legal la detención. No se cumplió con un protocolo”, explica el abogado Cristian Gutiérrez.

Sobre el traslado a la CDMX y al penal de máxima seguridad, Gutiérrez añade que el agente del Ministerio Público de la SEIDO, Irving Guillermo Reyes Torres, “no acreditó ese argumento, no se acreditó que perteneciera a un grupo armado o que azuzara la gente para incitar violencia”.

Para Enrique Acosta, quien encabeza la defensa, Sunshine fue trasladado como si hubiera sido un capo de la droga, cuando no hay “ninguna acusación por delincuencia organizada, ninguna acusación va dirigida a pesca ilegal, ninguna a buche de totoaba”. Si bien hay dos carpetas en su contra, argumenta su defensa, ninguna está integrada en la acusación reciente.

El juez de Toluca, Estado de México, Iván Zeferín Hernández, falló a favor de Rodríguez y de Ahumada. Ambos fueron liberados y el caso se turnó a un juez federal de Mexicali para continuar el proceso. “Se va a llevar la investigación de la posesión de la metanfetamina, pero al encontrar que la Policía se condujo con mendacidad, probablemente llevemos con éxito la investigación”, abona Gutiérrez.

Al cierre de esta edición, la PGR no respondió a la petición de entrevista.

 

Sunshine interpondrá queja en CNDH

Sunshine Rodríguez Peña acusa que días atrás él era vigilado por las autoridades. “Tenemos conocimiento que esas mismas personas que me levantaron estuvieron en San Felipe”, apunta en entrevista con ZETA. Asegura, son los responsables de dejar la corona como amenaza, por cual en los siguientes días mostrará el material fotográfico.

Además de las movilizaciones, atribuyó días antes que “cualquier cosa que le sucediera”, era responsabilidad del periodista Carlos Loret de Mola, tras publicar, el 9 de noviembre, un reportaje donde lo acusaba de pertenecer al organigrama del tráfico de totoaba, un pez cuyo precio es similar al de la cocaína en mercados trasnacionales. Desde esa fecha, dice Rodríguez, “ya tenían preparado mi futuro”.

El líder pesquero indica que su persecución fue “política”, debido a las marchas suscitadas contra el Gobierno Federal. “El reto que le hice al secretario Pacchiano activó esta emergencia de mi detención a como diera lugar, ahí está visto que ni siquiera me vincularon a proceso”.

En ese contexto, expresa que a partir de la detención ilegal, le atemoriza “me vayan a tratar de vincular o a tratar de plantarme cualquier cosa o nexo con el crimen organizado, dado que ya nos lo quisieron hacer con metanfetaminas”.

En cuanto a las acciones de las autoridades contra su esposa y sus hijos, adelantó que tomará las medidas correspondientes para interponer una queja ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH). “Es un golpe a mi familia. Mi hija no hablaba”, afirma.

Cacería de líderes  

Cada fin de semana, por las mañanas, pescadores se reúnen en el estero y parques de San Felipe para recoger la basura. Con escobas, palas y bolsas, trabajan para recibir un pago mensual como parte de un programa de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

Desde la veda en julio de 2015 para proteger a la vaquita marina al sector pesquero del Alto Golfo de California, se les otorgó un programa de compensación que consistía en entregar una suma mensual. Sin embargo, enfatizan que sus ganancias se redujeron un 50 por ciento, además de las incongruencias en el padrón de beneficiarios.

“No nos alcanza. Tenemos el agua hasta el cuello”, detalla el pescador Ramón García.

Sumado al sofocamiento económico, la relación entre el Gobierno Federal, a través del secretario Pacchiano y las comunidades pesqueras del Alto Golfo, ha quedado tensa tras la aprehensión ilegal de Sunshine Rodríguez.

Carlos Tirado, cooperativista del Golfo de Santa Clara, Sonora, narra que se vivió “un ambiente a flor de piel de incertidumbre”.

La última reunión que tuvo Rodríguez con el funcionario federal fue en julio, cuando se acordó la posibilidad de legalizar la pesca deportiva de la totoaba. No obstante, esta iniciativa parece desdibujada, según los pescadores. A un día de su salida del penal de Santiaguito, Rodríguez nuevamente exhortó a “tomar el mar”.

Durante los días de la detención y los posteriores, se han llevado a cabo operativos y sobrevuelos de helicópteros en los pueblos.

Para el pescador García “La Chona”, esta acción del gobierno “es un aviso para los demás líderes que puedan surgir en el pueblo. Es como decir: ‘Al que entra a ser líder de los pescadores, el gobierno lo va a enterrar’”.

Comentarios

comentarios

Notas relacionadas

Tipo de Cambio