Proliferan “tienditas” en La Paz

Foto: Cortesía
 
Destacadas BCS Martes, 14 Noviembre, 2017 12:00 PM

“El Cártel de Sinaloa cuando inició

en la entidad se apropió de negocios

como carrocerías, talleres mecánicos,

carpinterías, está clase de negocios

para disfrazar la venta y distribución

de droga”, afirmó un efectivo militar

a ZETA. Llantera Marrufo, escenario

de homicidios en dos ocasiones, es

Solo un ejemplo de estos comercios

que son utilizados como fachada de

narcomenudistas que no suelen ser

denunciados en investigaciones por

las autoridades

“Chicas, buenas noches, les pido una disculpa pero no voy a ir a tu casa porque me acabo de llevar el susto de mi vida, se agarraron a balazos frente a mí, no supe a quién, me impresionó y me asustó mucho. No salgan donde quiera que estén, pensé que me iban a dar un balazo. Iban conmigo las niñas, iban dormidas, cuando reaccioné y vi la escena le pisé al carro, casi le pego al carro de los sicarios, cuando pasaba enfrente empezaron a disparar, se escuchó horrible, había gente en la esquina, había niños, rápido le pisé y no quise saber nada. Vi que se bajaron seis u ocho encapuchados con metralleta”, afirmó una joven, madre de dos niñas.

El testimonio fue filtrado a través de grupos de WhatsApp. La persona transitaba por Avenida 5 de Febrero, al momento en que fuera privado de la vida “El Chino”, como lo conocían sus clientes, persona de 40 años que vendía hot dogs en la esquina de Juan Domínguez Cota y 5 de Febrero, colonia Los Olivos de La Paz.

“Eso es lo que han dejado las balaceras a todas horas del día, y lo que es peor, en todos los puntos de la ciudad”, informó un agente de la Policía Ministerial consultado por ZETA.

“El Cártel de Sinaloa cuando inició en la entidad se apropió de negocios como carrocerías, talleres mecánicos, carpinterías, esa clase de negocios para disfrazar la venta y distribución de droga, un ejemplo fue la Llantera Marrufo, que era un secreto a voces y ningún vecino se atrevió a denunciar”, expresó un efectivo militar enlistado en la Secretaría de Marina.

La Llantera Marrufo sufrió tres atentados que significaron avisos antes de ejecutar al propietario del negocio:

– El  sábado 24 de septiembre de 2016, sicarios dispararon desde un vehículo Toyota Corolla a José de Jesús Cosío Pineda, cuyo cuerpo quedó tendido a un costado de la llantera, frente a un lavado de autos.

– El 6 de noviembre de 2016, tres personas murieron en el interior del establecimiento, y el mismo número de personas fueron trasladadas al hospital “Juan María de Salvatierra”. Víctor Manuel Reyes Polanco, de 61 años, de ocupación vendedor ambulante; Jorge Geraldo Tamayo “El Tamayo”, de 46, empleado de la llantera; Pablo Valdés, de 81 y de oficio comerciante, además de cliente del establecimiento, resultaron heridos. Mientras que Ernesto Núñez Manríquez, Alberto Rojas y José Manuel Cota Castro, este último trabajador del local, perdieron la vida.

– El 4 de octubre de 2017, Óscar Marrufo “El Marrufo” fue privado de la vida en el interior del negocio, un trabajador alcanzó a huir de las descargas de arma de fuego

A Ernesto Núñez Manríquez, quien dedicaba sus tiempos libres al ciclismo, deporte en el cual sobresalió, se le ofreció un homenaje un año después de su muerte, el 6 noviembre de 2017. Decenas de ciclistas circularon por la Zona Dorada del malecón de la Paz, además, instalaron un anclaje de bicicletas con una placa en la que quedó inscrito su nombre y fecha de colocación.

Efectivos de inteligencia militar contemplan en la investigación a negocios establecidos como centros de distribución, destacan talleres mecánicos, carpinterías, car wash y venta de comida rápida.

Es sabido que los cárteles de la droga han sabido infiltrarse en la población, haciendo cada vez más “común” o “normal” el flujo y consumo de estupefacientes, desde un niño que observa a sus padres drogarse, a un adolescente que vive de cerca el consumo con sus compañeros; el caso es que “los narcos han envenenado a la juventud, poniendo cada vez más cerca sus productos y con la complicidad de nuestras autoridades, hoy es un cáncer difícil de erradicar y nos aqueja a diario”, dijo un padre de familia de la Escuela Primaria “Jerónimo Ahumada” de la colonia Guadalupe Victoria en La Paz.

Lo mismo ocurrió en la colonia Navarro Rubio. ZETA recibió la denuncia de un homicidio, a lo que llaman “un  homicidio sin sentido”, ya que la persona solo era un adicto y lavaba autos o barría frentes para costear sus vicios, pero de acuerdo con la señora Malena “N”, representante de la colonia que se acercó a este medio, fueron los encargados de distribuir y vender droga, así como sembrar miedo en los habitantes de colonias como Navarro Rubio, Agustín Olachea y Ampliación.

“Vivimos con miedo, ya mataron a un joven, que lo reconozco, era adicto, pero no le hacía daño a nadie, no vendía droga ni nada, pero se topó con esta gente y como no se dejaba y no dejaba que hicieran sus chingaderas en la calle, recuerdo una vez que se los encontró y se las hizo de pedo por no respetar a varias señoras que estábamos en la calle, les reclamó y se les fue a golpes, desde esa vez lo amenazaron, eran dos tipos”, señaló la mujer en la última edición del mes de septiembre de ZETA, “Limpia de narcos y policías”.

“Solo sabemos que les dicen ‘El Gortari’ y ‘El Caguamero’, estas personas son las que se han dedicado a la mala vida en la colonia y que han hecho mucho mal”, dijo en su momento.

La denuncia está en el aire, pero ninguna autoridad la ha retomado o atendido; ni siquiera los contemplan en delitos, pero vecinos hicieron ver que en alguna ocasión estas personas tuvieron encuentros con el fallecido de nombre Abel Torre Estrada, originario de la comunidad de Emiliano Carranza del Estado de Durango. Fue encontrado sin vida el 23 de septiembre, en una cañada de la colonia Ampliación Agustín Olachea.

Según vecinos, los sujetos arriba mencionados amenazaron al joven con privarlo de la vida, ya que una tarde, ellos le faltaron al respeto a las vecinas y Abel salió en su defensa.

“Se sabe que siguen operando en la zona, aunque se apagaron un tiempo desde el homicidio, pero también debe ser que en estos momentos la zona de Ladrillera, Navarro Rubio y Ampliación, así como Agustín Olachea y Ampliación, así como El Pedregal del Cortez están en la mira de sicarios, en la limpia, que le llaman”, refirió un agente ministerial, adscrito al Grupo de Coordinación de Seguridad Pública.

 

Negocios disfrazados

“En La Paz y Los Cabos, la venta de estupefacientes se dio en negocios de comida, en Los Cabos en taquerías principalmente y en La Paz carritos de hot dogs y hamburguesas. Fue en esos puntos donde sicarios actuaron y ejecutaron a los encargados por involucrarse presuntamente en la venta de droga”, aseguró un efectivo de Inteligencia Militar.

Los últimos casos, los más sonados en La Paz, denotan la “nueva” modalidad en la distribución de estupefacientes: venta de hot dogs, que se han disparado en los últimos meses y años, surgiendo casi en todas las esquinas.

Fuerzas Armadas han retomado la seguridad de las principales corporaciones del estado, sin embargo la violencia se sigue registrando.

“Algunos operan de día, otros toda la madrugada y son los más evidentes, puedes llegar a los negocios a cenar y te encuentras con lenguajes extraños, movimientos raros y pagos de cuentas que van por encima del costo de un hot o varios. Palabras clave como ‘¿Quieres una Coca de la blanca?, ‘¿Te gusta la Coca-Cola blanca?’, han sido identificados por trabajos de inteligencia”, confió el efectivo.

Pero ese no es el único vínculo que los ha llevado a la mira de sicarios. De acuerdo con un miembro del Grupo de Coordinación, los detalles mínimos en la pugna por el control de la plaza en Baja California Sur sí importan a miembros del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y de Sinaloa; pues la investigación que los ha llevado a identificar posibles blancos, lleva a una estrecha relación.

“Hemos identificado de los fallecidos recientes que, o son distribuidores directamente, o simplemente se dedicaban en cierta medida a llevar clientes a narcomenudistas. Distribuidores de droga o en cierta medida dejaban una ‘comisión’ por ese ‘servicio’ que realizaban”, explicó el agente.

Para dejar en claro la manera de operar, los archivos de inteligencia revelaron lo siguiente:

  1. Distribuidores o narcomenudistas, son colocados por los principales líderes de células de distribución, quienes a su vez tienen de su lado a vendedores de comida rápida; en algunos casos se detectó que distribuyen o distribuían estupefacientes, otros simplemente conectan o concertaban la venta.

Asimismo, choferes de taxi que se encargan de llevar a los consumidores a los principales puntos de distribución a cambio de una comisión.

  1. Talleres de carrocería y pintura, talleres mecánicos, car washes, entre otros; de estos puntos podría concentrarse una distribución controlada, es decir, solo un consumo local para empleados o algunos cercanos o de confianza para distribuir.

“En algunos casos, la cuestión se movía de esta manera, los que se encontraban en el taller, ya fuera que consumieran algún tipo de droga, lo que hacían en estos centros es que en varios de los casos, los mismos trabajadores se hacían adictos y el encargado compraba más droga para venderle a sus compañeros y uno que otro cercano, así se la aventaron para recuperar un poco de la inversión. Cuando menos pensaban, ya trabajaban para el cártel distribuyendo y no hay manera de salir”, indicó el agente del Grupo.

De acuerdo con reportes de inteligencia militar, “El Chino”, dedicado a la venta de comida rápida, fue identificado como taxista tiempo atrás, en ese momento se le ubicó como acomodador de clientes para ciertos narcomenudistas, “lo que estimamos en las indagatorias, es que esta persona seguía, aunque en menor proporción, contactando a clientes con distribuidores, lo que lo pudo colocar en la mira de los contras”, refirió el investigador.

Considerando la información revelada por inteligencia, cuentan con puntos específicos de distribución de alimentos y venta de droga, donde la venta de alimentos “no es mucha”, pero año con año se han mantenido, lo que  “para los vecinos siempre ha sido muy raro”, pero como refiere, el problema que siempre ha resaltado es que nadie denuncia.

 

Inteligencia militar vs. estrategia criminal

La estrategia de seguridad se encuentra rebasada, tal parece que la estrategia militar, en particular de la Secretaría de Marina, ha sido burlada por miembros de la delincuencia organizada, pues en la búsqueda de responsables que realiza la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), en voz del procurador Erasmo Palemón Alamilla Villeda, mueren tanto agresores como agredidos.

“Resulta que los agresores después son agredidos, y el que es agresor hoy puede cometer un ilícito y al día siguiente, encontrarse en otro Estado”, opinó.

Reconociendo que las propias instituciones saben quiénes son agresores y el día de mañana pudieran ser agredidos o así se han manifestado, Alamilla agregó que el tráfico de armas es muy fuerte y salen de Baja California Sur. Ha quedado claro que los sicarios conocen a la perfección el mapa delictivo de la entidad, por lo menos Los Cabos y La Paz, donde pistoleros identifican a otros sicarios y a vendedores de droga y detonan sus armas de fuego.

Vendedores de comida rápida son el blanco de células delictivas, presuntamente por encontrarse vinculados a la delincuencia organizada.

Situación en que la autoridad se ha quedado como vil espectadora, ya que la operación criminal cuenta con logística, una fruta de escape y ni las cámaras de vigilancia pueden detectar su huida. Menos aún el helicóptero de la Marina, con sobrevuelos estériles.

Lo anterior ha quedado demostrado en cada delito que se comete en La Paz, algo tan mínimo como ha sido y es el robo con violencia, robo a casa habitación y robo de vehículo, es un reflejo de la colonia El Cardoncito de la Capital del Estado, donde vecinos han identificado al presunto delincuente “El Pacquiao”, quien acecha la zona.

De ahí que, ante la ausencia de las autoridades, hayan tomado la determinación de crear un grupo de vecinos vigilantes, por lo cual la noche del 7 de noviembre, manifestaron:

“Atención vecinos, para conocimiento de todos en este grupo, les aviso que conocido maleante ha regresado a las suyas aquí en la colonia, se encuentra escondido en la palapa que está sola en la calle Los Viejitos. Está agachado en las ramas, viendo hacia la calle que va hacia sus casas. Hay que armarnos de valor y salirle y ponerle un alto, ya basta. Ya estuvo suave que no podamos estar tranquilos afuera de la casa”, evidenciando la desconfianza hacia las insignias, pues solo con personal militar, en los últimos días se han recibido alrededor de cinco denuncias de narcotienditas.

“Tenemos ubicación de cinco puntos, no puedo revelar los puntos de distribución para evitar darles aviso de operativos, pero la gente ya se cansó de solapar hasta cierta medida, la venta de droga”, dijo un efectivo militar.

El Capitán de Navío, Víctor Beltrán Peña, comisario de la Policía Estatal Preventiva, anunció la aplicación de estrategias, “y la que resulte continuará, la que falle se irá desechando”.

Vecinos de las colonias El Cardoncito, El Cardón, La Pitahaya, Olas Altas, entre otras, han hecho pública la presencia de drones recorriendo la zona, realizando recorridos de reconocimiento y vigilancia de la colonia, con fin de tener “ojos” donde las autoridades no contaban. Aunque es de mencionarse que no se ha conocido la ubicación de sicarios, pues los hechos de sangre se siguen presentando.

“Es indignante que aun contando con la ‘tecnología de punta’ sigamos siendo esclavos de la violencia en el Estado, solo aquí en La Paz llevamos alrededor de 24 personas ejecutadas en lo que va de noviembre, pero fuera de eso vemos que todos los días sale el helicóptero a realizar recorridos, a esto súmale las cámaras de video vigilancia, que de vigilancia no tienen nada, y ahora con los dizque drones, es una pérdida indiscriminada del Estado de Derecho”, comentó a ZETA un experto en seguridad pública y atención a víctimas del delito.

Pero puso en tela de juicio ciertos aspectos, entre estos:

* La depuración policial, “seguimos viendo la impunidad al descubierto, hasta parece que los buenos elementos se van y quedan los malos, y ahora se nota más”.

* La entrega de la seguridad pública a la Marina, “el resultado es el mismo, ahora es más cerrada la relación narco-policía, ahora menos se enteraban porque ya no es viable hablar frente al jefe, a quien antes le daban una mochada”.

* Las cámaras de video vigilancia que siguen en operación y abarcan más territorio, pero “no hay resultado y solo dicen que agarran a sicarios con la cámara para justificar que estén los postes de aluminio en las calles”, finalizó el consultado.

La depuración es puesta en duda cada día que pasa, pues por lo menos en tres ocasiones se han dejado cartulinas amenazando a células delictivas, incluyendo a agentes ministeriales. Tal fue el caso del homicidio de Haziel “N”, encontrado maniatado y con el tiro de gracia en las calles de Jalisco y Revolución de la colonia Pueblo Nuevo en La Paz. Su cuerpo fue encontrado junto a una cartulina de color verde fluorescente.

“Esto le va a pasar a todos esa vola de culeros que están apoyando al Comandante MOLINA”, señala el narcomensaje.

Para prueba de la complicidad, los mismos agentes de seguridad han referido que se han recibido quejas y denuncias de espacios donde distribuyen estupefacientes:

* El Cardonal, por la calle Lomboy, cerca del minisúper Los Reyes, vivienda donde también ha habido atentados contra los ocupantes.

* Retorno Aguacate, múltiples homicidios y viviendas baleadas.

* Esquina de Jalisco y México, detectado como punto de venta a jóvenes.

* Departamentos de la colonia Borrego Cimarrón, con registro de homicidios.

* Departamentos del fraccionamiento Bellavista, donde uno de los ocupantes fue encontrado sin vida.

* Alrededores del Hotel Posada.

* “El Cabezón”, identificado por distribuir metanfetamina en centros nocturnos junto con “El Chepe”. Recibe la mayor parte de la mercancía por paqueterías, donde utilizan papel carbón para disfrazar la sustancia.

* Vivienda ubicada en Galeana entre Allende y Juárez, donde  ocurrió una ejecución el 6 de noviembre. Allí se localizó sin vida a un hombre de 53 años. Además, “en este punto ya habíamos recibido la denuncia de ciudadanos por movimiento extraño, de gente que entraba y salía, así como de personas armadas”, indicó un efectivo de la Marina.

Narcotienditas en la mira de sicarios, autoridades afirmaron que siguen la pista para asegurar a narcomenudistas y eliminar la amenaza de raíz.

* Casa de distribución en Galeana y Normal, donde al parecer opera un taller mecánico ya denunciado.

* Ultramarinos El Tabocco, negocio en el que dos personas fueron ejecutadas el primero de noviembre. “El dueño, conocido como ‘El Tabocco’, fue amenazado por miembros de la delincuencia, aunque no hicieron caso al respecto, entre los muertos hay una víctima colateral por lo menos”, destacó el efectivo.

 

Mujeres en el negocio de la droga

La venta indiscriminada de droga es una constante en las calles de la Capital de Baja California Sur, la distribución está en auge en todas las colonias de la ciudad y a cualquier hora, al igual que las ejecuciones.

El jueves 2 de noviembre, de nuevo los números de emergencia reportaron detonaciones de arma de fuego en la colonia Santa Fe, donde se ha detectado mayor presencia de narcomenudistas. Justo en el Bulevar Santa Isabel, entre San Martín y San Miguel, muy cerca de las tres de la tarde, sicarios abrieron fuego contra una vivienda de color azul.

“Está identificada como ‘doña Toña’ y su hijo de 19 años, una de las más conocidas narcomenudistas de la colonia, todos los vecinos la identifican como distribuidora y nadie lo había denunciado, incluso algunos oficiales en el parte correspondiente”, dijo la fuente policial.

De los 458 homicidios cometidos del primero de enero hasta el 8 de noviembre de 2017, según el conteo realizado por ZETA y con apoyo de Semáforo Delictivo, se tiene una estimación de 50 mujeres privadas de la vida de manera violenta.

Destacan los casos de dos menores de 2 y de 7 años de edad, y el de una joven encontrada sin vida al mediodía del lunes 6 de noviembre en una brecha aledaña al Libramiento Santiago Oceguera, a un costado del Panteón Perlas del Paraíso en La Paz. Vestía blusa de color blanco, pantalón negro. Tenía cuatro meses de gestación, sin embargo, se le encontró  bocabajo, pantalones y ropa interior abajo, una cuerda en los pies y una soga al cuello. Peritos forenses establecieron que “fue alterada la escena del crimen”.

La occisa, identificada como Casandra “N”, portaba una pulsera con la leyenda “Gabriela P.”, presuntamente se trata de una amiga.

El acto está calificado como feminicidio, aunque el delito no esté estipulado en la Ley como tal, esa es la característica, ya que “tiene hematomas en el cuerpo y rostro, además hay presencia de daño en sus genitales, lo que indica que podría tratarse de abuso sexual, además su embarazo es notorio”, expuso un especialista.

Las autoridades ya investigan tres vertientes en el caso:

* Crimen pasional, por lo cual se revisa si Casandra contaba con pareja o ex pareja.

* La violencia utilizada apunta a una venganza, por lo que se revisa su entorno.

* La remota posibilidad de vínculos con la delincuencia organizada, pues tuvo antecedentes penales en años pasados.

“La información que nos brindó la familia es que la joven salió de su vivienda, a bordo del vehículo de su madre y ya no se tuvo comunicación con ella”, refirió el agente investigador.

Octubre se convirtió en el mes más violento en la historia de Baja California Sur, con 123 personas privadas de la vida, y el inicio del mes de noviembre es crítico, con 24 ejecutados hasta el día 8, sobre todo por el aumento desmedido de la violencia, en particular de mujeres asesinadas.

La mujer encontrada sin vida a un costado del Libramiento Oceguera, demostró que los crímenes deberían considerarse como feminicidios, por lo cual Cristina Herrera Infante, directora del Instituto Sudcaliforniano de las Mujeres (ISMujer) reprobó el homicidio de la joven embarazada.

“Siempre la violencia contra las mujeres son actos que nosotros como Instituto debemos reprobar y debemos seguir trabajando y colaborando con el objetivo de erradicarla, hay un sistema estatal para prevenir, sancionar y erradicar la violencia y en este sentido el sistema siempre está llevando a cabo acciones y actividades con este mismo objetivo. Atendemos a todas aquellas personas que se acerquen al Instituto refiriendo estar o vivir algún tipo de violencia, pertenecer a algún círculo”, lanzó Herrera Infante.

Un total de 18 mujeres han sido privadas de la vida de manera violenta entre octubre y noviembre, siendo el periodo más violento en la historia del Estado.

Una seria de levantones y ejecutados ,se ha registrado en el municipio de La Paz, las víctimas son hombres y mujeres.

Según la titular del ISMujer, se ha atendido a tres mujeres que corrían riesgo de violencia o su vida estaba en peligro, y mil 600 denuncias por violencia; víctimas, hermanas, esposas, madres e hijas de personas ejecutadas, también han sido atendidas.

“Trabajamos un poco la erradicación de la violencia contra las mujeres a través de los siete módulos que tenemos en el Estado, dos en Los Cabos; dos en La Paz; uno en Comondú, uno en Loreto y otro en Mulegé; como Instituto Sudcaliforniano de las Mujeres, tenemos como principal objetivo erradicar la violencia que se puede ejercer en contra de las mujeres, proporcionamos atención jurídica y psicológica a todas aquellas mujeres que se acercan al Instituto”, finalizó.

 

Dejaron crecer narcotienditas

Por muchos años, la autoridad se hizo de la vista gorda, así lo informaron elementos de inteligencia militar ante la creciente de homicidios a presuntos narcomenudistas en La Paz, situación se ha replicado en Los Cabos.

El Consejo Ciudadano de Atención a Víctimas del Delito en la entidad, asegura que la venta y distribución de droga al menudeo se dejó crecer impunemente.

“La Marina no va a resolver ese problema, llenar las calles de policías fuertemente armados y a combatir fuego con fuego, probablemente podría inhibir parcialmente la presencia de grupos armados, pero el verdadero problema, la raíz no ha sido atacada por el gobierno. Se ha tratado de atacar la consecuencia y no atacar las fuentes donde se generan, sobre todo no hay prevención”, declaró Arturo Rubio Ruiz, representante legal del Consejo.

Desde la Reforma a la Ley General de Salud se dividieron las tareas. La Federación atiende lo concerniente a narcotráfico que ponga en riesgo la Soberanía Nacional, y al Estado corresponde el tema de narcomenudeo.

Tras las reglas dictadas y sobre todo las responsabilidades, el Estado adquirió la atribución de crear centros de ayuda a personas con adicciones, que se han quedado cortos. El gobernador  Carlos Mendoza Davis adelantó que busca crear esta clase de centros de ayuda.

“Desde 2010, BCS tiene la obligación de crear centros especializados para el tratamiento, atención y rehabilitación de las personas que están enfermas en el consumo de drogas, es decir, los farmacodependientes. Esos centros de atención deberían construirse con el respeto a la integridad y la libre determinación del paciente. Debieron haberse creado desde 2010, centros oficiales a cargo del Estado”, agregó por su parte Arturo Rubio Ruiz.

Pero la responsabilidad no solo recae en las autoridades, sino que en cierta medida la misma población sigue desinteresada, y en gran parte de los casos, solapando que se siga distribuyendo droga al menudeo; el tema ya es común cerca de escuelas, centros deportivos y de diversión.

“Cómo vamos a combatir las drogas, si los papás no conocen la problemática, ni cómo atacarla, los profesores no saben, los policías no saben, estamos hundidos en la ignorancia y la apatía, ese es el verdadero problema del asunto. El nuevo sistema, hablando de la persecución de delitos del narcotráfico, darles un esquema de mayor garantismo a los probables implicados, les da la facilidad de que enfrenten su proceso en libertad”, expresó el experto en atención a víctimas del delito.

Pero quienes han desestimado el tema son los 21 legisladores, más preocupados por su imagen y la solicitud de su grupo parlamentario.

“Este es problema del Congreso del Estado, no tenemos un organismo multidisciplinario e interinstitucional que diseñe una verdadera política pública, necesitamos tenerlo, que involucre a las autoridades de seguridad pública, educativa y sanitarias para inhibir el problema de estupefacientes y psicotrópicos”, finalizó.

Comentarios

comentarios

Notas relacionadas

Tipo de Cambio