“Lady Bird”

Foto: Internet
 
Cinemazcopio Lunes, 20 Noviembre, 2017 12:00 PM

No es nada fácil estar al borde de la edad adulta, a punto de despedirse de la irresponsabilidad, de la adolescencia, para enfrentar un mundo que, además, no parece darle la bienvenida a nadie. Ese es el punto justo donde se encuentra Christine “Lady Bird” McPherson, brillantemente interpretada por Saoirse Ronan y dirigida de manera insuperable por la también guionista Greta Gerwig.

“Lady Bird” es como esta chica se identifica, mientras busca una cómica y no tan evidente desesperación, una salida de Sacramento. En sus diálogos, mezclados con sarcasmo y pesimismo, está el anhelo de libertad y de una vida que debe ser mejor de la que tiene en esta comunidad californiana, aunque en el fondo sabe que sus posibilidades de un futuro al menos más interesante que su presente, están limitadas por el desempleo de su padre y el esfuerzo de su madre, una enfermera que trabaja dos turnos para sostener a la familia, ahora sí que a duras penas.

Para darle más intensidad al conflicto interno de este personaje, “Lady Bird” está por terminar el bachillerato en un colegio católico, donde todo mundo tiene dinero y una vida holgada, mucho más holgada que ella que ironiza su desgracia diciendo que le gustaría estudiar en Yale, cuando bien sabe que tendrá que quedarse en casa para ir a la universidad.

Pero en la protagonista no se asoma un dejo de amargura. En su lugar vemos cómo evoluciona dentro de ella una fuerza interna que de seguro le permitirá dar el siguiente paso, reinventarse a sí mismo y encontrar un camino que, al menos en su imaginación, valdrá la pena recorrer.

Mientras llegamos a ello, la veremos crecer gracias a uno de los mejores guiones de este año -si no es que el mejor- que constantemente enfrenta las emociones de esta familia, sobre todo, las que se derivan de la relación madre e hija, marcada por pleitos triviales, cotidianos y a lo sumo convincentes que parecen la antesala de la tercera guerra mundial, aunque se resuelven con la misma espontaneidad con la que empezaron.

Fresca, original, impredecible, esos son algunos de los calificativos que este sólido largometraje merece, ya que logra darle al cine independiente su lugar entre lo más destacado de 2017. Esperemos ver los nombres de Ronan y Gerwig en las próximas nominaciones al Globo de Oro, el Óscar, el Screenwriters Guild… ****

Punto final.- Y aunque ya no es verano, ahí viene la Liga de la Justicia.

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