Guerra por el poder

Foto: Internet/Magistrado Jorge Armando Vásquez
 
Opinionez Lunes, 6 Noviembre, 2017 12:00 PM

En la guerra, como en el amor, se dice que todo se vale con tal de alcanzar el triunfo. Esto no es totalmente cierto, siempre habrá un límite ético que se debe respetar, de lo contrario, de la guerra se pasa a la anarquía y se presentan conductas innobles, siguiendo lo que decía Nicolás Maquiavelo en su libro El Príncipe, que el fin justifica los medios.

No extraña que en un pequeño grupo de seres humanos se dé un enfrentamiento por el poder, en este caso, el trofeo ambicionado es la presidencia del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Baja California (cargo que es fundamentalmente de representación del Poder Judicial, ya que la facultad de decisión lo tiene el pleno del Tribunal Superior).

Decíamos que las disputas por el control del órgano de Justicia no son excepcionales, lo que extraña y preocupa es que los señores togados se enfrenten por el poder, empleando estrategias innobles e indignas de quienes forman parte del máximo órgano encargado de la impartición de justicia.

Primero, se organizó por desconocidos una manifestación en la que se exhibe como delincuente juvenil al licenciado Jorge Armando Vásquez, acusado de haber cometido ilícitos cuando era un jovenzuelo, hechos no probados, por lo que la simple acusación rompe con el principio de presunción de inocencia, el derecho a la defensa y el debido proceso; y para empeorar la cosa, una persona afirma en un video que se le ofreció dinero por estigmatizar como delincuente al magistrado Vásquez.

Estamos de acuerdo en que existan grupos y se manifiesten en desacuerdo con la reelección del presidente, auspiciada por el mismo presidente del Tribunal Superior de Justicia, en el cargo que hoy ostenta y que ese grupo impulse su propio candidato en ejercicio de la libertad que gozamos todos los ciudadanos mexicanos. Con lo que no estamos de acuerdo es con el procedimiento que están utilizando para lograrlo, o sea, el empleo de medios poco éticos que denigran a la máxima institución encargada de impartir justicia.

Además, los señores magistrados participantes en esta contienda, deben reflexionar sobre lo peligroso que resulta este tipo de campañas políticas donde pueden querer participar los señores jueces y se romperá la serenidad y equilibrio moral que debe reinar en toda institución encargada de administrar justicia.

 

Arnoldo Castilla es abogado y catedrático de la UABC

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